Después de mucho tiempo, este año se corregía uno de los principales problemas del Balón de Oro, y era la existencia de dos premios para un mismo concepto, ya que a este se le sumaba el FIFA World Player. De esta manera se creó el FIFA Balón de Oro, votado por periodistas, seleccionadores y capitanes de las selecciones nacionales. No obstante, y aunque este hecho parece reforzar el galardón, el de este año va camino de convertirse en uno de los más polémicos que se recuerdan.
La polémica la provocan dos hechos; la inexplicable exclusión de Sneijder del trío de finalistas en beneficio de Messi, y que según una filtración de La Gazzetta dello Sport, el premio sería para Iniesta en lugar de Xavi. ¿Cómo es posible que un premio votado por una representación tan amplia del mundo de fútbol genere tal controversia? La respuesta la podemos extraer de la combinación de tres factores. El primero, irresoluble, es la injusticia asociada a un premio individual en un deporte colectivo. El segundo problema es la falta de elementos de juicio objetivos a la hora de conceder el premio y por último nos encontramos con que en realidad nadie sabe muy bien qué es lo que está votando.
Empecemos por el final. Según el artículo del 9 del reglamento del trofeo, los criterios para otorgarlo son: los resultados obtenidos individual y colectivamente durante el año en consideración, la clase del jugador (talento + juego limpio), su carrera profesional y la personalidad y carisma que posee. Pero se están definiendo tres categorías diferentes. Veámoslo con ejemplos. Si lo que se pretende es premiar la mejor actuación individual en relación a los resultados, parece incontestable que el galardón debería ser para Sneijder (recordemos, campeón de Liga, Copa y Champions con el Inter, subcampeón del mundo con Holanda y Bota de Bronce del Mundial empatado a goles con el Bota de Oro). Si lo que se pretende es premiar el talento y la clase, sería para Messi. Ahora bien, si nos concentramos en ese aspecto el galardón pierde sentido, ya que en los próximos 10 años el premio sería o para Messi o para Cristiano Ronaldo. Si lo que se pretende es premiar la aportación global de un jugador a lo largo de su carrera debería ser para Xavi.
Desde mi punto de vista el premio se debería centrar en el primer aspecto de los definidos en el reglamento, por ser el único objetivable y porque solucionaría los dos problemas principales. Además el “talento”, la “clase” o el “carisma” son categorías demasiado inconcretas y etéreas para ser premiadas. Y también por una cuestión democrática. Un jugador, sin ser el más talentoso del mundo, a través del trabajo y el compromiso puede ser el más determinante de una temporada. Supongo que el hecho de haber trabajado durante un tiempo en una agencia de estadísticas deportivas me ayuda a ver esto más claro, pero es bastante sencillo dotar al Balón de Oro de elementos objetivos.
Si contamos los goles, los pases de gol, los pases completados, los balones robados y los minutos jugados nos podemos hacer una idea clara del impacto de un jugador en un equipo. Y si a esto le añadimos una puntuación por cada título obtenido (la Champions tendría asignados un número de puntos, la UEFA otros etc.) conseguiremos, a través de la estadística y de manera objetiva una valoración global del jugador. Estos aspectos deberían constituir el 60% de la puntuación total otorgada, concediéndose el 40% restante como hasta ahora, vía votación, para dejar cierto margen a la valoración de los intangibles, tan importantes en los deportes de equipo. De esta manera se evitarían injusticias, como que Sneijder, con una de las actuaciones más determinantes de los últimos años se quede fuera del podio en beneficio de un Messi que hizo un mundial mediocre y sólo ganó la liga con su equipo. Evitaríamos también que Iniesta, que estuvo lesionado gran parte de la temporada le arrebatara el triunfo a un Xavi que fue el motor del Barcelona y de la selección española. Y lo que es más importante, se beneficiaría a jugadores trabajadores y comprometidos en detrimento de los más mediáticos, valorando el fútbol de manera más pura e íntegra.
Han pasado cerca de 48 horas desde el final del partido y creo que sigo sin creerme lo que pasó antes de anoche en el Camp Nou. De hecho, he tenido que bajarme el partido (verás como lean esto los de la SGAE) para verlo con un poco más de calma.
Estaréis conmigo en que ni el más optimista de los culés ni el más pesimista de los merengues esperaba un resultado así. Porque un 5-0 es histórico, en el más amplio sentido de la palabra. Quizás, con la memoria reciente del 2-6 no lo pongamos en la perspectiva adecuada, pero yo, que por edad tengo vagos recuerdos de los 5-0 de los años 90, he visto cómo aquellos aficionados algo mayores que yo siguen teniendo esas imágenes frescas en sus retinas, como supongo que nos pasará a los de mi edad dentro de unos años.
Del Barça poco que decir, o mucho, según se mire. Que duelen las manos de tanto aplaudir. Que adjetivos como impresionante, fantástico, excelso o soberbio se quedan muy cortos, y que lo de que este Barcelona es el mejor de la historia es una realidad cada vez más palpable.
Sólo (lo pienso seguir poniendo con tilde por muy exquisita que se ponga la RAE) un apunte. ¡Qué jugador es Xavi Hernández!. Me da igual que le den el Balón de Oro o no, porque ha consguido algo mucho más importante, alcanzar la más absoluta perfección. Cada movimiento, cada pase, cada giro e incluso cada recurso como el de ayer en el gol, es un clínic de fútbol.
Y si a ese Xavi perfecto le sumas a ese fenómeno llamado Messi, a un Iniesta en forma, a un Villa que ya ha encontrado el gol, a Busquets da equilibrio en el medio e incluso a Pedro, que está enorme en los últimos partidos, al rival sólo le queda esperar a que pase el vendaval, y que las consecuencias no sean demasiado devastadoras.
A pesar de que empiezo a hartarme de la ‘divinización’ constante de Mou sobre todo desde los medios de Madrid (por lo menos hasta ahora, veremos qué pasa después de lo del lunes) soy muy ‘Mourinhista’ y los que pasáis (o pasábais mejor dicho) por aquí a menudo, lo sabéis. Porque me gustaba su Oporto, porque a su Chelsea le he visto hacer contraataques mejor que a ningún equipo en el mundo y porque a su Inter lo hizo campeón de Europa con un mediapunta (Sneijder) y tres delanteros Milito, Eto’o y Pandev (aunque a veces jugasen de laterales). Pero sobre todo porque me parece que es un técnico que siempre aporta un ‘plus’ a sus equipos.
Por eso me extrañó más, si cabe, el resultado del clásico. Porque el Madrid salió apático, timorato, sin ni siquiera intención de ‘morder’. Sólo hizo daño con las entradas, nunca en el terreno de juego y la apatía le duró hasta después del partido, cuando por cierto, nadie fue capaz de dar explicaciones en zona mixta.
Más allá del lamentable partido de Marcelo, que volvió a exhibir todas sus carencias cuando se enfrenta a alguien de nivel, de que Pepe siendo uno de los mejores centrales del mundo al corte, siga sin saber tirar el fuera de juego y que Ramos, con todas sus condiciones, utilice la cabeza para separar las orejas en vez de para pensar, no tiene sentido que al Barcelona no se le presione la salida de balón. Quedarse parado, o no presionar desde arriba, es sinónimo de suicidio. Y eso le pasó al Madrid.
Además, tengo la sensación de que Mourinho se traicionó a sí mismo, algo que nunca le había visto hacer. Creo que el cuerpo le pedía meter a Lass de inicio, como hizo en el descanso y que no confía en Benzema (de lo que no le culpo, visto su rendimiento).
Cristiano volvió a ser un alma en pena y sólo se dedicó a deambular por el campo. Como siempre que juega contra el Barça, parece un jugador menor, casi vulgar. Además, Özil al que admiro desde hace mucho tiempo, no asume las responsabilidades que debería en los partidos realmente importantes. Desapareció en la final de la UEFA de 2009, cuando Diego no estaba y había que tirar del Bremen, le volvió a pasar este verano en la Semifinal de Sudáfrica y de nuevo le ocurrió lo mismo el pasado lunes.
Pero volvamos a Mourinho. Porque a ‘the special one’ se le fichó para estos partidos. Para estar a la altura en las grandes citas. Porque para ganar a equios de mitad de tabla, valían Schuster, Juande, Pellegrini y hasta Luxemburgo. Y en la primera reválida no sólo no ha ganado, sino que ha estado peor que todos los anteriores. Si al chileno se le criticó hasta la saciedad por ‘no haber ganado a nadie’, lo mismo se debería hacer con el portugués. Pero claro, siempre ha habido clases…
Mourinho aún tiene en la recámara la bala de la Champions, y si la gana, este partido no será más que una mera anécdota, pero si llega a fracasar (caer en cuartos, por ejemplo) no sé a qué o quién recurrirá el Real Madrid. El año pasado Florentino fichó a golpe de talonario al proclamado por casi todos como el mejor entrenador del mundo (con permiso de Guardiola, por supuesto), pero de momento (y reitero lo de ‘de momento’) nada ha cambiado.
PD: El West Ham le metió 4-o al Manchester United en la Carling Cup. Vamos últimos en Liga, pero cuando ganamos lo hacemos con mucha clase.
Sí amig@s sí, frotáos bien los ojos porque esto que estáis leyendo es histórico. ¡Nuevos posts en La Elástica!. Y es que la carne es débil (?) y no me he podido resistir a los millones de peticiones y a las hordas de fans (?) que pedían mi cabeza vuelta.
Y aquí estamos otra vez. A la espera de un nuevo diseño que algún día llegará, haciendo competencia al ‘cablegate’ de Wikileaks y siendo consciente de que siempre prometo que voy a escribir con más regularidad y luego nunca lo cumplo.
Bueno, esa y otra. Porque gracias a un hombre con voz de niño, cara de niño, físico de niño y que de niño era del Madrid ‘a todo poder’ (aunque ahora disfrute humillándolo con el Barcelona) somos Campeones del Mundo.
Eso sí, todos menos Anuar, que se pasó todo el Mundial tocando los coj… ¡uy! ya iba a decir un taco, y estoy en el primer post.
Bueno que me lío. Que un clásico como el del lunes merecía una vuelta sonada.
Gracias a tod@s por la paciencia y espero que sigáis por aquí.
Lo que es una realidad palpable desde hace ya algunas décadas en el terreno de la economía y la política empieza a materializarse ahora en el fútbol. Para nadie es un secreto que desde la irrupción de los dragones asiáticos y el crecimiento exponencial de la economía china, la geopolítica mundial está desplazando su centro neurálgico hacia este. Y después de la primera fase de mundial parece que el deporte rey sigue los mismos derroteros. La clasificación (de manera merecida) de Corea del Sur y Japón en dos grupos durísimos no se debe a una casualidad. Ambas han demostrado rigor táctico, solidez defensiva, una velocidad endiablada y un nivel técnico más que considerable.
Pero no es la única tendencia de la geopolítica que parece reflejarse en el mundial. América Latina sigue con la misma tendencia. Dos potencias (Brasil y Argentina) y un elenco de países con un muy buen nivel medio pero que no terminan de explotar. Además a la selección brasileña le pasa lo mismo que a Lula. Todos piensan en el jogo bonito de los cariocas, pero lo cierto es que llevan décadas sin hacer un fútbol atractivo. De la misma manera todos pensamos en Lula como un estadista de izquierdas, pero ni su política económica ni su política internacional parecen corroborar esa impresión. Asimismo, los países de renta media de Latinoamérica (que coinciden en gran parte con los que se han clasificado) como Chile, Paraguay o Uruguay parecen estar en la senda correcta pero siguen sin conseguir una fuerte reducción de la pobreza.
Lo que le pasa a Europa también es un fiel reflejo de su situación actual. Selecciones que siguen recurriendo a la veteranía porque el relevo generacional no convence. Italia, Dinamarca o Francia responden a este perfil. Luego está España, un país queal igual que en la política no termina de ocupar el puesto que debería en relación a su potencial. Portugal con su eterna crisis.El juego no traduce la calidad de sus futbolistas. Y en medio de todo este proceso emerge Alemania. Un país que ha cambiado a sus tipos enormes, rudos y arrogantes por un conjunto multicultural de jóvenes descarados y técnicamente exquisitos, que sin hacer mucho ruido se han convertido en candidatos. Quizá sea ese el espejo en el que deba mirarse Europa. Y no me refiero sólo al fútbol…
África sigue atrapada en su físico. Salvo Ghana, que da muestras de cierta madurez, el resto de las selecciones han decepcionado mucho. El resurgir que se produjo de la mano de Drogba y Eto’o, que parecía indicar una nueva era en el fútbol del continente negro se está apagando, de la mano, por cierto, de seleccionadores europeos, como Eriksson o Le Guen. Al igual que en política, África sigue apostando por soluciones importadas de las viejas metrópolis, que no dan el resultado que se espera. Como dice el filósofo ghanés Kwasi Wiredu, el continente tiene que apostar por un proceso de descolonización mental, rescatar el pensamiento africano libre de influencias y consciente de su estado libre y actual. Y hacer oír su voz. Una voz singular, ingenua y enriquecedora.
Y llegamos a Asia. Que ha conseguido colocar a dos de sus tres selecciones en octavos. Asia, un continente orgulloso de su cultura milenaria, siempre se ha empeñado en crear su propio modelo alejado de las convenciones occidentales. Los dragones asiáticos crecieron haciendo exactamente lo contrario de los que les recomendaban desde el FMI. Y han trasladado esa actitud al fútbol. En contraposición a lo que señalaba sobre África (todas las selecciones del África negra tienen seleccionador europeo) tanto Corea como Japón tienen seleccionadores nativos.El resultado es un fútbol vitalista, con el que potencian sus virtudes y minimizan sus defectos. Asia tiene voz propia. El mundo bascula hacia el este.
El 19 de diciembre 2009 pasará a la historia en ‘Can Barça’. Este día el Barcelona conquista el Mundial de Clubes, que era su sexto titulo en una temporada, un hito que ningún equipo había realizado antes.
Una de las curiosidades que he leído de cuanto ocurrió en Dubai (sede de la final) ha sido que el Barcelona ha cambiado de canción. Como imagino sabéis el Barcelona había utilizado hasta ese momento la canción ‘Viva la Vida’, de Coldplay que les había acompañado hasta la final de la Champions League en Roma. Al parecer después de la final de Roma cambiaron a ‘Human’ de The Killers y lo hicieron su nuevo “himno”.
Os preguntaréis ¿qué importancia tiene esto?. Dejadme explicaros primero un concepto y después volvemos al Barcelona.
¿Al probar la nocilla nunca os ha parecido que os trasladáis a cuando érais niños?. Cuando oléis el césped recién cortado, ¿no os recuerda a los momentos en los que jugabais al fútbol?. Oléis una colonia y asociáis ese olor a una persona determinada o escucháis una canción y os recuerda momentos pasados. A los de mi generación, por ejemplo, seguro que si escuchan “el final del verano” del Dúo Dinámico, les recuerda a la serie Verano Azul.
Lo que ocurre en estos casos es una neuroasociacion de un estímulo externo con una emoción interna. También se conoce con el nombre de anclaje.Los estímulos externos son percibidos por los cinco sentidos, puede ser un estimulo sonoro (canción), gustativo (la nocilla, el cola cao), visual (una película, una foto), táctil (el contacto de la arena de la playa que nos recuerda las vacaciones) u olfativo (el olor de un perfume).
El concepto es que un determinado estímulo, provoca una emoción con la que está asociada (anclada). ¿Habéis oído hablar del perro de Pavlov?, en este experimento cada vez que daban de comer a un perro hacían sonar una campana. Asociando así un estimulo sonoro con una emoción (apetito). Lo curioso del experimento es que después de cierto tiempo repitiéndolo, bastaba con hacer sonar la campana para que el perro comenzara a salivar y a experimentar la misma sensación de hambre. Interesante ¿verdad?. Imagináos poder ser capaces de hacer lo mismo, no con un perro, sino con personas y no para hacerles tener hambre sino para hacerles vivir una emoción deseada.
Sería fantástico poder hacer sonar una campanilla y sentir lo mismo que se siente cuando se es feliz, o cuando se está motivadísimo. Pues bien, Guardiola lo sabe, conoce el poder de la neuoroasociaciones y lo utiliza para motivar a su equipo. El estímulo utilizado es una canción, un estímulo sonoro. Esta canción debe sonar siempre en los momentos donde la motivación del equipo está subiendo, durante la arenga antes del partido, en el vestuario después de una victoria, después de un entrenamiento donde todo ha ido bien y los jugadores están contentos.
De este modo la canción se asocia a la sensación positiva que Guardiola quiere en sus jugadores. Este estímulo debe ser único, es decir siempre la misma canción, el mismo gesto etc. Se debe realizar en los momentos “peaks”, es decir cuando la emoción esta subiendo o está en el máximo. Por último, el estimulo debe ser repetido y reforzado, es decir siempre que la emoción deseada se presente aplicaremos el estimulo para reforzarlo. Así creamos artificialmente una neuroasociacion o anclaje, como hizo Pavlov en su experimento. Después, cada vez que hacemos que la campana suene o ponemos la canción, la emoción asociada se genera de nuevo.
¿Imagináis lo que la afición de un club podría realizar con esta técnica?. ¿Imagináis crear un himno que pueda ‘activar’ a su equipo en los momento en los que los necesita?. No se trataría del típico himno que suena cada vez que los equipos salen al campo como hacen otros clubs, porque eso no surtiría el efecto deseado.
El himno debe sonar solo cuando el equipo está ganando, cuando está en un momento “peak” para crear la asociación una y otra vez hasta anclarlo a la sensación de euforia, motivación… Yo no soy un seguidor del Liverpool pero no puedo negar que cuando oigo el “you’ll never walk alone “ se me ponen los pelos de punta, ¿a ti no?.
Esta técnica es muy fácil de hacer y se puede aplicar al ámbito deportivo, laboral y personal. Es importante no cometer el error de usarla como amuleto o por rutina.
Para finalizar propongo un reto. Crear anclas (estimulos asociados a una emoción) que sean aplicables en cualquier situación y contexto. Si eres un entrenador, empieza a imaginar en anclas que puedes asociar a estímulos que quieras crear en tu equipo o deportista, si necesitas ayuda ya sabes que puedes contar conmigo.
No me interesa cuánto va a pagar el Real Madrid por el técnico portugués. Tampoco me preocupa su carácter o sus polémicas. Ahora que parece confirmado que Jose será el nuevo entrenador madridista, lo que me parece relevante es el fútbol que realizará el equipo. Y es de lo que menos se habla. Así que intentaré hacer una aproximación al próximo Real Madrid de Jose Mourinho.
En primer lugar hay que decir es que no es un técnico defensivo. Esa es una visión que no se sostiene si se analiza con detenimiento su carrera. Otra cosa es evaluar su trayectoria basándose en sus eliminatorias contra el Barça. Pero es muy resultadista, es decir, antepone el resultado al estilo. Si considera que la mejor forma de ganar es salir con cinco delanteros lo hará. Si por el contrario juzga necesario poner once hombres delante de la portería no tendrá ningún tipo de complejo para tomar la decisión. Además, si algo ha caracterizado a Mou es la flexibilidad, la capacidad para adaptarse a cada medio.
Su resultadismo y su flexibilidad dificultan la labor de aventurar cómo será el nuevo proyecto, aunque creo que los equipos dirigidos por el portugués tienen algunas características comunes:
Solidez. Quizá la caracterisca principal. Un sistema defensivo casi insuperable y una presión severa en el centro del campo dificultan mucho el juego del rival. Esa presión se suele centrar en la fortaleza física de sus jugadores. Pero Mou no es tonto y sabe que no puede exigir tanto trabajo a jugadores como Ronaldo y Kaka’. No obstante creo que sabrá compensarlo; algo menos de trabajo y algo más de posesión.
Los dos mediocentros.Tanto en el Oporto (Maniche-Costinha), como en el Chelsea (Essien-Ballack) como en el Inter (Cambiasso-Motta) el portugués se ha apoyado en una pareja de medios muy trabajadores que se adueñaban del centro del campo. En el Madrid no tendrá problemas, ya que cuenta con Xabi Alonso, los dos “Diarra” y Gago. El equipo se plantea fichar a alguien en esa demarcación, aunque a mí no me parece necesario. Aun así, una pareja Alonso-De Rossi me parece de las mejores y más completas que se puedan formar hoy en día.
La figura del mediapunta. Generalmente, por delante de la pareja de medios situaba a un mediapunta completo. Con capacidad de trabajo, con calidad técnica, con llegada y gol. Tanto Deco, como Lampard o Sneijder respondían a ese perfil. ¿Será capaz Kaka de adaptarse a ese rol?
El “nueve” puro.A Mou le gusta jugar con una referencia clara arriba. Un delantero clásico, trabajador y fuerte. Drogba y Milito han sido claves en sus equipos. Además ofrecían la posibilidad de descongestionar el juego mediante un pase largo. El primer gol de la final de la Champions fue de manual. Julio César saca, milito la baja para Sneijder y este la devuelve al hueco. Gol. En cuatro o cinco toques. El problema es que ni Higuaín ni Benzema responden al estereotipo. Por ello deberá rasear más el balón, para buscar el espacio y explotar la velocidad de los puntas.
Las bandas. Al portugués le gusta jugar por los costados y para ello gusta de jugadores que ofrezcan tanto desborde como trabajo. Los laterales tienen un papel crucial y de su aportación defensiva y sus incorporaciones depende gran parte del éxito del sistema. Con la posible contratación de Maicon se buscaría un jugador perfecto para esa labor, que ya ha trabajado a las órdenes del técnico. Haría falta reforzar el lateral izquierdo, ya que las lagunas defensivas de Marcelo le complican mucho jugar con el nuevo entrenador.
Al margen de que nos guste más o menos Jose Mourinho, una cosa es innegable. Para el fútbol en general es muy interesante ver que es capaz de hacer el portugués en un equipo con el potencial de Madrid y con la obligación de realizar un fútbol ofensivo y hasta cierto punto atractivo. La próxima temporada se presenta apasionante.
Créanme que si a estas horas el Real Madrid fuera campeón, escribiría el mismo post. Con una considerable resaca pero el mismo al fin y al cabo. Tampoco quiero que se entienda como un ataque al Barcelona (al que felicito por un título que merece sin ningún tipo de dudas), ni como que quiero quitarle mérito. Es simplemente mi opinión sobre la liga en su conjunto. Una opinión que no es estrictamente personal, ya que creo que la comparten bastantes personas dentro del mundo del fútbol.
Se habla insistentemente de liga de récord. Se señalan los 99 del Barça y los 96 del Madrid como una gesta que engrandece la consecución del título. Para mí es todo lo contrario. Esa cifra de puntos no es resultado de la excelencia de dos clubes, sino del descenso considerable del nivel medio de la liga. Con el Deportivo desaparecido, el Valencia acuciado por su situación económica y Sevilla y Villarreal venidos a menos, el nivel medio de la liga, el de los equipos que luchan por Europa, ha sido bajísimo. De hecho equipos como el Mallorca, el Getafe o el Athletic, muy meritorios pero deportivamente muy limitados han estado luchando por esas posiciones. Es decir, casi cualquier equipo serio que mantuviera cierta regularidad entraba en la zona noble de la tabla. Eso da una idea del nivel de la competición.
También se asegura que el Barça se ha visto reforzado por la gesta de un Madrid que le ha obligado a ganar prácticamente todo. La cifra de goles y puntos del Madrid es también esgrimida por Pellegrini y quienes le respaldan para asegurar que el Madrid ha hecho una temporada grandiosa. En este punto me voy a detener. Y lo siento pero mi opinión es clara. El Real Madrid es un equipo que no ha ganado nada y no le ha ganado a nadie. Después de la mayor inversión económica de la historia del fútbol, y de confeccionar una plantilla que, con alguna deficiencia, está entre las tres mejores del mundo, el conjunto blanco no ha conseguido ningún título ni ninguna victoria importante.
En la fase previa de la Champions fue incapaz de ganar a un Milan al que el United se merendó en octavos. Fue incapaz asimismo de ganar un solo partido a un Olympique de Lyon que si bien es un buen equipo, tiene un nivel infinitamente inferior al de los blancos. Y luego en liga perdió los dos partidos ante su único rival directo, el segundo, en el Bernabeu, dando una considerable sensación de impotencia. Además cuando después inviertes 300 millones y te pasas dos meses (fue eliminado de la Champions el 10 de marzo) jugando un solo partido por semana, contra equipos muy inferiores se supone que lo ganarás. Y seamos serios, la mayoría de esos partidos el Madrid los ganó gracias a la superioridad de Ronaldo, un jugador que se ha exhibido frente a Mallorcas y Almerías (entiéndase la metonimia) pero que ha desaparecido en los momentos importantes. Y después de todo lo relatado ni siquiera me he referido al bochorno del Alcorcón…
Y para compensar lo descrito tenemos poco a lo que agarrarnos. El Madrid no ha mostrado una línea regular de juego, ha sido espeso y en ocasiones sin carácter y no ha sido claramente superior a casi ningún rival. Se me podrá decir que el que menos culpa tiene es Pellegrini, pero no se podrá negar su cuota importante de responsabilidad. Yo apoyé su fichaje en verano, pero después de un año he de decir que esperaba más. Sinceramente, la única razón por la que el chileno podría continuar en el Madrid es por estabilidad institucional. Pero a mí me parece poco. Por otra parte soy de la idea de que cualquier entrenador con tiempo y recursos consigue cosas, pero sinceramente albergo muchas dudas de que Pellegrini sea el adecuado. No me gustaría que se fichara a Mou, pero tiene algo positivo. Tiene el prestigio y el carácter suficiente para imponer sus condiciones a Florentino. A lo mejor así conseguimos que el presidente delegue, de una vez por todas, la política deportiva en quién realmente sabe de fútbol.
Y sinceramente no me gustado la liga porque he perdido interés por el fútbol. Porque lo único importante es lo que hicieran el Barça y el Madrid. Porque no me gusta que el tercero se quede a 25 puntos del segundo. Porque, a pesar de ser del Madrid, creo en un fútbol que no esté dominado de manera despótica por los gigantes. Y sobre todo porque no creo que haya sido puntual. Porque Madrid y Barça volverán a gastarse grandes sumas de dinero este verano y la distancia entre ellos y el resto aumentará. Porque es malo para el fútbol. Por eso no me ha gustado.
P.D.: Y encima el mundial, pocos partidos en abiertos y por Telecinco…
Hank Moody, el escritor interpretado por David Duchovny en Californication, asegura que sólo se puede escribir bien sobre lo que a uno “le pone cachondo”. Afortunadamente, el Real Madrid no me excita sexualmente ni espero que lo haga próximamente. Pero a lo que realmente se refiere Hank es que hay que escribir sobre aquello que sentimos, que nos llega. Y es por eso que con el permiso del editor del blog, y con el vuestro tácito, generalmente suelo escribir sobre el Madrid. Pero no se confundan, siempre he sido un aficionado bastante crítico. Soy consciente de que es un club prepotente y engreído, demasiado convencido de su grandeza y con demasiada tendencia a la incompetencia. Qué se le va a hacer. Yo, al contrario de lo que aseguraba Zury en un post anterior, no creo que ser de un equipo sea un orgullo, sino una cruz que hay que acostumbrarse a llevar.
Y digo esto porque se aproxima uno de esos momentos en los que el equipo blanco tiene que tomar decisiones importantes, y esto es peligroso en un club que no desaprovecha una oportunidad de equivocarse. Y quiero escribir esto antes de saber si el Madrid gana o no la liga.Porque me parece que un punto, el gol average o un gol no pueden condicionar el balance de una temporada. Para no liarme y hacer esto más ameno, dividiré el post en diversos temas.
Entrenador.Quizás la pieza clave en estos momentos. Aunque me joda coincidir con Marca, no soy partidario de que siga Pellegrini. Desde luego es el que menos culpa tiene de los errores del Madrid, pero me parece que la evolución del equipo ha sido insuficiente, y nunca ha tenido demasiado claro cómo llegar a donde quería. Si se despide al chileno, es para traer a un entrenador de renombre, con autoridad indiscutible y un proyecto a largo plazo. El omnipresente es Mourinho, que me genera sensaciones contrapuestas. Futbolísticamente me gustaría ver que es capaz de hacer Mou ante la exigencia de jugar bien y de manera ofensiva. Seguro que conseguía alguna solución. Por otra parte, no creo que el entorno institucional y mediático sea capaz de resistir al portugués más allá de una temporada. También suena Benítez, aunque su fútbol sólido y poco alegre no cuajaría en el Bernabeu. Desde luego la opción perfecta sería Wenger, aunque está claro que no vendrá. Lo mejor sería tirar de creatividad y buscar a un entrenador joven, con gusto por el buen juego y algo de nombre. Mi opción es Laurent Blanc, técnico que ha asombrado a Francia y al mundo con su Girondins.
Fichajes. Aunque es evidente que la plantilla tiene algunas carencias, es absurdo engañarse. La plantilla del Madrid está entre las tres o cuatro mejores del mundo. Con lo que tiene le debería dar para ganarlo todo. Por ello creo que no es prioritario fichar. Es obvio que es necesario algún jugador de banda, un lateral izquierdo y, dependiendo de las salidas algún centrocampista. El único fichaje que realmente daría un salto de calidad al equipo sería Fábregas. Pero es muy complicado que venga. Gastarse grandes sumas de dinero en Ribery o Agüero tan sólo desequilibraría aún más al equipo. Lo verdaderamente importante es encontrar un sistema de juego, un modelo sobre el que pudieran reposar los jugadores. Sin contemplar la posibilidad de Fábregas, yo me decantaría por Silva (¿Arshavin?), Un lateral izquierdo (Tremoulinas, Cole, Evra, Emanuelson en plan imaginativo) y algún medio (De Rossi). Es decir, jugadores de nivel medio alto que completen una plantilla suficientemente habitada por cracks.
Modelo de juego. Este es un gran problema en el Madrid. No tiene claramente definido un estilo de juego. Y eso le deja sometido a los bandazos de cada entrenador, desestructura el equipo y obstaculiza el trabajo con la cantera. Por ello, el próximo técnico que venga deberá hacer lo que hizo Cruyff en el Barça; crear un estilo, un modelo propio que perdure al margen de presidentes, entrenadores o jugadores. Esa es la gran ventaja que tiene el Barça sobre el Madrid. Y es ahí precisamente donde Mourinho me genera dudas. Por otra parte quizás sea una tarea demasiado grande para cualquier entrenador, y el Madrid sea demasiado orgulloso para cederle a alguien dicho cometido.
Esa es mi humilde opinión sobre lo que el Madrid debería hacer. Pero tengo muy claro lo que hará. Fichará a Mourinho y a uno o dos cracks, todos para el ataque.El Madrid volverá a jugar mal, lastrado por la exigencia de titularidad de sus estrellas, pero de mano del portugués algo ganará. Seguirá por ese camino hasta que el modelo se agote o haya elecciones y vuelta a empezar. Yo por si acaso voy a guardar este post. Seguro que en uno o dos años lo puedo volver a publicar cambiando algún que otro nombre.
Durante los pasados Juegos Olímpicos de Invierno de Vancouver he tenido la oportunidad de disfrutar del cumplimiento de un sueño de dos personas al unísono. Uno es el sueño de oro olímpico de Giuliano Razzoli (oro en Vancouver 2010, en la modalidad de slalom) el otro, el de su mental coach, Roberto Merli.
Yo la verdad es que de ski no entiendo mucho, no he esquiado en mi vida, pero el hecho de conocer a Roberto y saber que estaba trabajando con Giuliano Razzoli me permitió seguir las Olimpiadas de Vancouver de forma muy directa. Allí estaba yo, un español que no había esquiado nunca “tiffando” por un italiano que competía en la final del slalom.
Yo no conocía a Giuliano, conocía a su cuñado y a su hermana, personas maravillosas que me hacían suponer que Giuliano era una gran persona como después se confirmó.
Durante las Olimpiadas de Vancouver de este año tuve la oportunidad de escuchar los objetivos de los integrantes de la “squadra” italiana de ski. Cuando se les preguntaba qué esperaban de las olimpiadas, la respuesta más común era: “yo ya he ganado solo con estar aquí…”, “para mí ya es un logro el estar presente…” sabéis cual era el objetivo de Razzoli: el oro olímpico.
Cuando piensas en las Olimpiadas, en atletas que se preparan durante cuatro años de su vida para esta competición, piensas que no dejan nada a la improvisación. Sin embargo, la mayor sorpresa fue comprobar como la gran mayoría de los atletas no habían trabajado de forma profesional los aspectos mentales. ¿Imagináis la presión que siente un atleta los días antes de las competición?. La competición que te dará los frutos de cuatro años de trabajo y que te marcara para los siguientes cuatro años. Pensad que sus ingresos dependen de las becas de la federación y de los sponsors y estos sólo vienen si consigues resultados.
El mental coaching es aún una materia en fase de desarrollo, pero es un componente ganador. Está claro que el hecho de tener un mental coach no hace que ganes un oro olímpico, pero el trabajo mental te ayuda a obtener un mayor rendimiento.
Está científicamente probado que el entrenamiento mental funciona, ¡¡¡y tanto!!!. De acuerdo con la investigación de la British Psychological Society (Concentration Skills Training in Sport – Greenlees e Moran) el entrenamiento mental (realizado profesionalmente) puede aumentar los resultados de rendimiento deportivo en más del 50%.
¿Qué es lo que hace un mental coach en concreto, con los atletas?
En primer lugar, lo que hacemos es determinar los objetivos: ¿Dónde quieres ir? y ¿Qué quieresconseguir? son las primeras preguntas que se hacen.
Después de entender los objetivos (normalmente, hablando de atletas, se trata de mejorar su rendimiento, gestión del estrés, mejorar un gesto técnico, superar algunos bloqueos que se han creado por alguna razón particular, etc..), analizamos los puntos fuertes y finalmente lo que impide al deportista expresar su máximo potencial (miedo, inseguridad, falta de convicción, pérdida de concentración, estrés, etc..).
En este momento construimos juntos la ruta de entrenamiento mental más adecuado en conformidad con los objetivos y en base a los plazos propuestos.
Todo esto para decir que nuestro trabajo es extremadamente conveniente y se basa en los resultados. Sabemos que en el deporte no cuenta la intención o la filosofía, cuenta el resultado. Y queremos ser catalizadores de resultados, de medallas de oro y ¿por qué no?, de sueños.
Reflexiones desde el corazón de un culé. Sensaciones y estados de ánimo. En definitiva, fútbol en estado puro
[Por Zury]
Jodido. Esa es la palabra. Nunca una derrota me había afectado tanto. Sinceramente estaba esperanzado y confiaba en la remontada del Barça anoche y para que engañarnos, me hacía mucha ilusión poder ver a mi equipo jugando en el Santiago Bernabeu luchando por la orejona. Pero no ha podido ser. Todavía tengo la sangre caliente por lo que ocurrió ayer en el Camp Nou, pero siento y creo que en un día como hoy los culés tenemos que hacernos oir y que animar al equipo más que nunca, porque, a pesar de lo que ocurrió ayer, seguimos siendo los mejores del mundo, pero a veces en el fútbol no gana, como pasa en este caso, el mejor equipo.
En los estrictamente sucedido ayer, me gustaría comentar varios aspectos. El primero, y para que no se diga, el gol de Piqué es ilegal. Fuera de juego como una casa. Totalmente de acuerdo, pero de resto poco más. Una vez dicho esto, creo que en el global de la eliminatoria el Inter no ha sido mejor que el Barça. Vale que en San Siro pudo ser mejor, pero ayer desde luego que no. En ambos partidos, faltó la profundidad y la velocidad a la que nos tiene acostumbrado. Quizás sea porque ese genio manchego estaba en la grada y eso desahoga mucho a Xavi en sus labores de creador de juego. Pero aún así, he de romper una lanza en favor del Barça.Me gustaría ver cuantos equipos podrían jugar o intentar marcar un gol al Inter de ayer, en el que, tras la expulsión de Motta, había una línea de 4 y seguidamente una de 6, con Diego Milito y Samuel Eto’o como los flamantes laterales del equipo italiano. Señores, sinceramente, eso es lamentable. Así de claro. Una cosa es estar cerrado atrás y buscar la contra y otra cosa fue lo de ayer. Sinceramente el planteamiento del Inter fue una vergüenza. Y perdonen la expresión pero, me importa una mierda que por pensar esto sea un culé prepotente encubierto.
Personalmente, nunca había visto un catenaccio tan grande como el de ayer. Como tampoco había visto perder tiempo desde el minuto 1 de partido o lo que es peor, una amarilla al portero por perder tiempo ¡¡¡en la primera parte!!!. Por no hablar de supuestas lesiones y puro teatro. Que por cierto, hablando de teatro, quien me diga (y esto va especialmente para los madridistas) que Busquets ayer fue un buen actor o que la “galleta” de Motta no es merecedora de amonestación (puedo entender que no sea roja, pero la amarilla es más que clara) que vea el recadito y Contini a Higuaín y su posterior reacción.
No quería hablar de los árbitros, porque creo que no son excusas, pero sinceramente pienso que en esta eliminatoria han perjudicadomucho al Barça con lo que espero que lo que ocurrió en Stamford Bridge prescriba. Ayer, el árbitro contribuyó a las continuas pérdidas de tiempo del equipo de Mourinho, no pitó el agarrón e Ibra dentro del área (con camiseta rota incluida), ni el empujón de Cambiasso a Pedro, por no hablar que el gol de Bojan es legal porque Touré tiene el brazo pegado al cuerpo. Aún así, volveré a dejar constancia que el gol de Piqué es ilegal. Si a eso le sumas lo del Giuseppe Meazza en la ida, pues las cosas se ponen difíciles.
De verdad, no quiero que esto último suene a excusa. Si el Inter ha pasado es por algo. No se puede hacer nada más.
Solo deciros que estoy orgullosísimo de ser culé un día como hoy, por haber caído con la cabeza bien alta en el terreno de juego. Sólo dar ánimo al equipo y a centrarnos en ganar la liga, porque que esta temporada el Barça no gane nada sería una verdadera injusticia.
P.D.: Rehúso hablar de la actitud de Mourihno, porque él mismo quedó retratado ayer. Será un grandísimo entrenador, no lo pongo en duda, pero todo el mundo lo va a recordar como un … Eso sí, una pena que el Barça, se rebajase a su nivel con lo de los aspersores. Se lo merecía, si, pero no hay que caer en su trampa.