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El negro futuro de la ‘casa blanca’


[Por Anuar Marrero]

Hank Moody, el escritor interpretado por David Duchovny en Californication, asegura que sólo se puede escribir bien sobre lo que a uno “le pone cachondo”. Afortunadamente, el Real Madrid no me excita sexualmente ni espero que lo haga próximamente. Pero a lo que realmente se refiere Hank es que hay que escribir sobre aquello que sentimos, que nos llega. Y es por eso que con el permiso del editor del blog, y con el vuestro tácito, generalmente suelo escribir sobre el Madrid. Pero no se confundan, siempre he sido un aficionado bastante crítico. Soy consciente de que es un club prepotente y engreído, demasiado convencido de su grandeza y con  demasiada tendencia a la incompetencia. Qué se le va a hacer. Yo, al contrario de lo que aseguraba Zury en un post anterior, no creo que ser de un equipo sea un orgullo, sino una cruz que hay que acostumbrarse a llevar.

Y digo esto porque se aproxima uno de esos momentos en los que el equipo blanco tiene que tomar decisiones importantes, y esto es peligroso en un club que no desaprovecha una oportunidad de equivocarse. Y quiero escribir esto antes de saber si el Madrid gana o no la liga. Porque me parece que un punto, el gol average o un gol no pueden condicionar el balance de una temporada. Para no liarme y hacer esto más ameno, dividiré el post en diversos temas.

  • Entrenador. Quizás la pieza clave en estos momentos. Aunque me joda coincidir con Marca, no soy partidario de que siga Pellegrini. Desde luego es el que menos culpa tiene de los errores del Madrid, pero me parece que la evolución del equipo ha sido insuficiente, y nunca ha tenido demasiado claro cómo llegar a donde quería. Si se despide al chileno, es para traer a un entrenador de renombre, con autoridad indiscutible y un proyecto a largo plazo. El omnipresente es Mourinho, que me genera sensaciones contrapuestas. Futbolísticamente me gustaría ver que es capaz de hacer Mou ante la exigencia de jugar bien y de manera ofensiva. Seguro que conseguía alguna solución. Por otra parte, no creo que el entorno institucional y mediático sea capaz de resistir al portugués más allá de una temporada. También suena Benítez, aunque su fútbol sólido y poco alegre no cuajaría en el Bernabeu. Desde luego la opción perfecta sería Wenger, aunque está claro que no vendrá. Lo mejor sería tirar de creatividad y buscar a un entrenador joven, con gusto por el buen juego y algo de nombre. Mi opción es Laurent Blanc, técnico que ha asombrado a Francia y al mundo con su Girondins.

  • Fichajes. Aunque es evidente que la plantilla tiene algunas carencias, es absurdo engañarse. La plantilla del Madrid está entre las tres o cuatro mejores del mundo. Con lo que tiene le debería dar para ganarlo todo. Por ello creo que no es prioritario fichar. Es obvio que es necesario algún jugador de banda, un lateral izquierdo y, dependiendo de las salidas algún centrocampista. El único fichaje que realmente daría un salto de calidad al equipo sería Fábregas. Pero es muy complicado que venga. Gastarse grandes sumas de dinero en Ribery o Agüero tan sólo desequilibraría aún más al equipo. Lo verdaderamente importante es encontrar un sistema de juego, un modelo sobre el que pudieran reposar los jugadores. Sin contemplar la posibilidad de Fábregas, yo me decantaría por Silva (¿Arshavin?), Un lateral izquierdo (Tremoulinas, Cole, Evra, Emanuelson en plan imaginativo) y algún medio (De Rossi). Es decir, jugadores de nivel medio alto que completen una plantilla suficientemente habitada por cracks.
  • Modelo de juego. Este es un gran problema en el Madrid. No tiene claramente definido un estilo de juego. Y eso le deja sometido a los bandazos de cada entrenador, desestructura el equipo y obstaculiza el trabajo con la cantera. Por ello, el próximo técnico que venga deberá hacer lo que hizo Cruyff en el Barça; crear un estilo, un modelo propio que perdure al margen de presidentes, entrenadores o jugadores. Esa es la gran ventaja que tiene el Barça sobre el Madrid. Y es ahí precisamente donde Mourinho me genera dudas. Por otra parte quizás sea una tarea demasiado grande para cualquier entrenador, y el Madrid sea demasiado orgulloso para cederle a alguien dicho cometido.

Esa es mi humilde opinión sobre lo que el Madrid debería hacer. Pero tengo muy claro lo que hará. Fichará a Mourinho y a uno o dos cracks, todos para el ataque. El Madrid volverá a jugar mal, lastrado por la exigencia de titularidad de sus estrellas, pero de mano del portugués algo ganará. Seguirá por ese camino hasta que el modelo se agote o haya elecciones y vuelta a empezar. Yo por si acaso voy a guardar este post. Seguro que en uno o dos años lo puedo volver a publicar cambiando algún que otro nombre.

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Algunos apuntes sobre el Madrid


[Por Anuar Marrero]

Lo siento, parece que siempre escribo sobre lo mismo, pero es que el Madrid se empeña en estar siempre de actualidad, casi siempre negativa. Aunque los que leen el blog saben que soy madridista, también debo especificar que cada vez soy más del Arsenal. Y es que sinceramente ver el despliegue de Fábregas en cada partido es uno de los grandes placeres de esta vida…

Pero volviendo al tema. La derrota en San Mamés ha vuelto a sembrar dudas acerca del nuevo proyecto blanco, en especial de su entrenador. No me centraré en ese partido, ya que no me gusta argumentar sobre un resultado concreto, especialmente si es anecdótico cómo el del pasado sábado. Pero si es cierto que el Madrid ha perdido muchos puntos fuera y parece que no termina de consolidarse. Tras verlo en bastantes partidos, me han surgido varias reflexiones que ofrezco con la intención de abrir un debate y conocer vuestra opinión.

  • Todas las críticas al Madrid empiezan diciendo “Después de gastarse 250 millones…”. Esa cantidad no responde a una inversión deportiva. Florentino los concibe como una inversión económica de la que espera obtener retornos y no responden a necesidades del equipo ni a planificación. Se me podrá decir que nadie puede quejarse de que fichen a dos de los tres mejores jugadores del mundo. Eso es cierto, pero no es menos cierto que si yo fuese responsable de fichajes, en lugar de Kaka’, Ronaldo y Benzema me hubiese decantado por Fábregas, Silva y Arshavin por ejemplo, aunque algunos crean que me he vuelto loco.
  • Después de gastarse 250 millones (valga la ironía, jajaja) los diarios deportivos aseguran que la solución vuelve a ser Guti. Esto demuestra que el entrenador tiene poco que ver con los fichajes y que la plantilla está mal diseñada. Sin ir más lejos, viendo el partido contra el Athletic Me acordé insistentemente de Robben, jugador perfecto para solucionar ese tipo de partidos, ya que su capacidad de desborde abre huecos en las defensas.
  • Desde hace unos años parece que no hay vida más allá del doble pivote. Sin embargo en muchas ocasiones me da la impresión de que se duplican funciones. ¿Que le aporta Lass a Alonso? ¿No podría jugar sólo?. ¿No sería mejor combinarlo con un jugador con más fútbol como Guti o Granero?.
  • El Real Madrid ha construido un equipo más propio de la Champions. Es un equipo desequilibrante, rápido y efectivo, pero con jugadores como Kaká o Ronaldo es complicado conseguir una línea de regularidad necesaria para ganar la liga.
  • Con todo lo dicho, Pellegrini me parece un muy buen entrenador, y en media temporada no se construyen equipos. Creo que hay que esperar a final de temporada y ver como sigue tejiendo la plantilla.
  • Hablando en términos más generales. Siempre he dicho que un equipo no es más que una idea colectiva de fútbol. Y los proyectos se deben construir sobre una idea coherente con la trayectoria del club. Esa es la gran diferencia entre Barça y Madrid. Cruyff construyó una estructura fortísima que le ha dado al Barça su mejor época. Han cambiado los entrenadores y los proyectos, pero la idea estaba clara. El Madrid necesita construir una estructura sobre las bases del fútbol dinámico y de ataque.

Y para terminar algo que todavía creo no haber comentado. Y es que lamento que este gran Barça no haya surgido en un contexto más competitivo, con varios equipos pugnando por el título de liga. Nos hemos perdido grandes duelos. Le pasa un poco cómo a Armstrong. Nadie discute su calidad, pero la ausencia de grandes rivales ha deslucido un poco sus logros.

Una de política y deporte


[Por Anuar Marrero]

En los últimos días, la actualidad me ha brindado una oportunidad que no puedo dejar pasar. Y es la de relacionar dos de mis temas preferidos, fútbol y política. Si, comprendo que es un terreno minado, y que el fútbol debería tener más independencia de la política. Pero no sería yo si dejara pasar una oportunidad como esta de meterme en un berenjenal.

FILES-FBL-SPAIN-REAL MADRID-PEREZVayamos por partes. Todo empieza cuando el Manchester hace público en su página web que acepta la oferta de 94 millones de euros del Real Madrid por Cristiano Ronaldo. Sí, es una barbaridad, es obsceno, hay muchos niñitos muriéndose de hambre, y a todos nos gustaría coger ese dinero y tener un mundo en paz y abrir orfanatos para gatitos. No me entiendan mal. Tan solo quiero ridiculizar los argumentos tópicos, populistas y demagogos que acompañan cualquier fichaje de envergadura. En lo que a esto respecta, una única puntualización. Quien acepta tal cantidad es la anterior junta, presidida por Ramón Calderón. Florentino sólo tenía dos opciones, o pagar los 94 por el jugador,o pagar 30 millones de penalización. Me parece que la elección está clara. Primera reacción, Laporta.

Laporta, ese presidente henchido y ufano que saca pecho últimamente pareciendo olvidar que hace un año casi el 60% de los socios del Barça votó a favor de la moción de censura presentada contra él, y por lo tanto su proyecto. El mismo que ahora anda paseando por el mundo con esa sonrisa hollywoodiense y ese aire de gurú del fútbol. El mismo proyecto que con unos estatutos más democráticos lo hubiese puesto de patitas en la calle al final de la temporada pasada. Para empezar es de muy mala educación, y muy poca caballerosidad que un presidente de un club ande criticando sistemática, abierta y deliberadamente la política de otro, en especial cuando no le afecta nada. Pero desde luego, Laporta durante estos años no ha sido precisamente un ejemplo de saber estar.

Por otra parte las palabras de Laporta son farisaicas. Están cargadas de hipocresía. Defiende que el modelo del Madrid es imperialista y que no se ajusta a mercado. Lección de economía básica para don Joan; si alguien posee un bien, su precio de mercado no es ni mas ni menos que el que alguien esté dispuesto a pagar. También defiende el modelo del Barça, basado en el compromiso, y aboga por abaratar el mercado. Entonces, ¿porqué tienen Messi o Iniesta una clausula de 150 millones de euros? Si es cierto lo que Laporta defiende, ¿por qué no tasa a Messi y a Iniesta en su valor de mercado real? Si tan comprometidos están, no creo que haga falta establecer una clausula astronómica. Por otra parte creo recordar que Cruyff (el artífice del Barça como gran equipo), Ronaldo, Ronaldinho, Romario, Rivaldo, y tantos otros nombres cruciales en la historia del club no llegaron precisamente gratis. Demasiada hipocresía y desmemoria en las aseveraciones del presidente del Barcelona.

Y por si esto no fuera poco, hoy me levanto con la noticia de que IU y algunos grupos nacionalistas han presentado una propuesta para estudiar una ley que regule el presupuesto de los clubes de fútbol. El disparate es de tal calado, y tan inoportuno que no sé ni por dónde empezar. En primer lugar avisar a sus señorías, que no se debe legislar ad hoc. No sé puede sacar una ley, para regular únicamente el presupuesto de los clubes de fútbol, y mucho menos a raíz de que un determinado club haya hecho un fichaje. Es insultante para los ciudadanos ver el rastrero nivel de la política patria. Y por no obviar el hecho de que muchos de los principales ideólogos de la fantochada con aspiraciones de ley chabacana y bananera, son diputados nacionalistas, como Ridao o Erkoreka, abiertos aficionados de clubes como el Barça o el Athletic, equipos representativos de un sentimiento antimadridista muy arraigado en el fútbol español. ¿Porque no se legisló cuando Laporta, recién investido presidente gastó a diestro y siniestro para reconstruir el Barcelona? Que encima se cuelen en política las filias y fobias deportivas de los diputados el algo que se sitúa entre lo irrisorio, lo inverosímil y lo intolerable.

joan herreraLa izquierda (y conste que me declaro abierta y orgullosamente de izquierdas), debería hacer una reflexión profunda. Y darse cuenta cuanto antes que la demagogia, el populismo y el oportunismo político (tres características básicas de esta propuesta) son el terreno en el que la derecha se maneja a sus anchas. Vean si no las elecciones europeas. En una situación de crisis, sólo sale perjudicada la izquierda. Y es que establecer un tratamiento diferenciado para el fútbol el demagogia y populismo. Cristiano Ronaldo como cualquier otro jugador es una inversión del club que lo ficha. ¿Por qué ha de limitarse la inversión de una empresa? ¿A alguien le perecería bien, por ejemplo, que se sacara una ley para limitar la inversión de las productoras en una película? ¿O para limitar la adquisición que, por ejemplo, está haciendo el banco Santander de bancos en otros países de Europa por cantidades inmensamente superiores a 94 millones de euros?

Decía un diputado que, además, el Madrid se hacía con un crédito bancario, una operación de la que no se obtenía beneficio público alguno. Recordar a su señoría que el Real Madrid es una empresa, y que como tal, sus resultados positivos o negativos tiene la misma incidencia en el PIB que el de cualquier otra. Lo cierto es que Izquierda Unida ha cometido un gran tropiezo, uno de tantos en los últimos años. Ver al tercer partido (por número de votos) a nivel nacional reducido a esto es lamentable. De los nacionalistas, la verdad, poco me espero. Y ya para terminar, esta situación prueba una cosa, y es que para una parte importante de España, todo lo que haga el Real Madrid va a estar mal. Por sistema. De la misma manera que cualquier cosa que se haga en contra del Madrid es tolerable. Si no fuera el Real Madrid el implicado en esta operación, a nadie en su sano juicio se le ocurriría presentar una propuesta como la de Izquierda Unida.

La cantera, una visión racional


[Por Anuar Marrero]

El fútbol está plagado de temas de fondo que al margen de la actualidad están siempre presentes en el debate público de un modo subyacente. Uno de ellos es, sin lugar a dudas, la cantera. Es quizás el tema fundamental del fútbol, el deporte en estado puro, su futuro, un elemento fundamental e imprescindible. Quizá por ello es también el territorio propicio para que germinen opiniones que hunden sus raíces en la irracionalidad demagógica que presenta hechos subjetivos (y por lo tanto indemostrables) como verdades sólidas fuera de toda duda. No se asusten, yo voy a hacer una defensa de la cantera, pero una defensa racional, basada en argumentos tangibles y traducibles en cifras económicas. Pero antes me gustaría hacer una crítica contra los discursos apriorísticos de los que hablaba anteriormente.

El otro día De La Morena (un decálogo andante de lo que no debe hacer un periodista) hizo un alegato de la cantera basándose en los consabidos argumentos del compromiso con el equipo a través del sentimiento. El discurso es bien conocido por todos. Hay que apostar por la cantera porque los jugadores formados en el propio equipo están más comprometidos debido al sentimiento que les profesa su equipo. Este discurso me genera rechazo por muchos motivos, dos principalmente.

En primer lugar, la base radicalmente subjetiva en la que se sustenta y en segundo por la similitud en su formulación con los discursos patrióticos, (cómo bien dice Javier Marías hay que desconfiar de cualquiera que utilice la palabra “patria”). Además hay que hacer una distinción entre sentimiento y profesionalidad. El sentimiento es patrimonio del aficionado, esa persona que dedica tiempo y dinero a unos determinados colores por una simple vinculación emocional. Es lo bonito del deporte. Pero del futbolista hay que hablar en términos de profesionalidad. Y cómo todo profesional busca el éxito económico y los mayores éxitos en su campo laboral.

gustavolopezAdemás el discurso es injusto, porque son innumerables los casos de identificación con un club de jugadores extranjeros. ¿O es que alguien duda de la vinculación emocional de Cruyff con el Barça? ¿De Pochettino (de plena actualidad) con el Espanyol? ¿De Roy Keane con el Manchester? ¿De Gustavo López con el Celta? Por otra parte, y retomando el asunto de la profesionalidad, por mucho sentimiento que haya, cuando un club no puede satisfacer las pretensiones económicas y/o deportivas de un jugador éste se termina marchando. Cómo se fue Torres del Atlético de Madrid, Joaquín del Betis o Rooney del Everton. ¿O seguiría Messi en su club si fuera de la cantera del Espanyol? ¿Dónde estaría Casillas si se hubiera criado en el Sporting de Gijón? Es normal que los grandes puedan mantener a las joyas de sus canteras, pero el discurso pierde validez en el caso de equipos de nivel medio o bajo. Además en muchos casos el “sentimiento” propicia que jueguen canteranos sin nivel para el primer equipo. Raúl Bravo, Soldado u Oleguer son claros ejemplos de ello.

Una vez dicho esto pasemos a la parte constructiva del artículo. Por todos es conocido que la mayoría de los clubes de primera son deficitarios. Al margen de la buena o mala gestión, esto se debe en gran parte a la imposibilidad de amortizar el dinero que se dedica a los traspasos. Es sencillo amortizar el sueldo de un futbolista, pero no lo es tanto amortizar 10, 20 o 30 millones de euros dedicados a un traspaso. Si un club logra que de los 22 jugadores de su plantilla más de la mitad sean canteranos su gasto anual en fichajes disminuirá considerablemente. Además la cantera es un activo de cualquier club, no ya por el rendimiento deportivo que le ofrezcan, sino por el económico.

Cualquier traspaso de un canterano reporta pingües beneficios, ya que la inversión en cantera, si se compara con la inversión en fichajes es ínfima.

vandervaartajaxPor hablar en hechos concretos, ¿cuánto dinero se hubiese gastado el Barça si hubiese fichado a golpe de talonario a Xavi, Messi, Iniesta o Puyol? O por formularlo a la inversa, ¿Cuánto dinero se hubiese ahorrado el Madrid si hubiese apostado por Mata en lugar de Drenthe, por Granero en lugar de Van der Vart, por De La Red en lugar de Gago, por Torres en lugar de Marcelo? Pues más de 50 millones de euros. Además la cantera es la única manera de que logren sobrevivir los clubes modestos. El Ajax de Ámsterdam, aunque atraviese malos momentos, ha sido un club histórico gracias a su excelsa cantera. El declive de la Real Sociedad empezó cuándo descuidó la cantera y empezó a gastar grandes sumas de dinero en jugadores que en muchos casos no dieron el rendimiento adecuado.

La cantera es, por lo tanto, la opción más eficaz para no desequilibrar la viabilidad económica de un club de fútbol. Es un activo que genera rendimiento deportivo y económico de manera constante y a cambio de una inversión ínfima. Es una nota de racionalidad y coherencia en un fútbol que malgasta el dinero de manera obscena, en un deporte que ha convertido la opacidad institucional y la irresponsabilidad en herramientas cotidianas, con la aquiescencia de la ley y los organismos reguladores, demasiado ocupados con su juego de corruptelas, tráfico de influencias y amiguismos.

De la pizarra al terreno de juego


Habéis sido vari@s los que habéis pedido un análisis del Barça de Guardiola. Aquí lo tenéis, disfrutadlo tanto como yo

[Por Jorge García]

Muchos escépticos comentaban antes de empezar la liga que Pep Guardiola podría no ser la solución a los graves problemas del Barcelona. Esto, en parte, es cierto. No podemos olvidar que la salida de varios futbolistas, como Deco o Ronaldinho, ha propiciado que la lucha de egos se haya rebajado. Si le sumamos el concepto táctico de Guardiola, nos encontramos con un equipo espectacular; como viene demostrando en las últimas semanas.

guardiolajorgeGuardiola parte con una ventaja, pocos centrocampistas han tenido su clase y han podido participar en el proytecto de Cruyff. Con este curriculum es fácil ver el fútbol. Ahora bien, si los jugadores no te toman en serio y trasladan al campo lo que entrenan, tu fracaso está garantizado en el banquillo. Quizá, el ejemplo más cercano sea el de Juande Ramos en el Tottenham. El año pasado, ganó la Carling Cup, pero en la liga iban colistas. Fue destituido y llegó el drunk Redknapp. Desde su incorporación a los spurs, no han perdido ni un solo partido: ¿casualidad o echar a un entrenador?.

El Barcelona de la era Guardiola no ha cambiado sustancialmente con respecto al esquema táctico, pero sí ha incorporado varios mejoras que le han permitido volver a ser el equipo temible que fue cuando consiguió el doblete. Los fichajes, aparentemente, no aportaban nada desorbitado. Keita, Cáceres, Piqué, Alves o Hleb. A excepción de los dos últimos, nada de renombre. Sin embargo, estos refuerzos le han dado más profundidad de banquillo y una consistencia en la contención que antes no tenía. Además, jugadores como Alves o Piqué le permiten sacar el balón jugado desde atrás (algo que sólo hacía Márquez). Para Guardiola esto resulta esencial. Hay que jugar al toque y no podemos rifar la pelota. Así, el once blaugrana consigue echar el campo hacia el marco contrario y, asimismo, ganar en posicionamiento defensivo.

Esto se entiende mejor si partimos de la base de que el Barça tiene dos líneas claras de juego: 5 – 5. Por un lado, los cuatro defensas y el pivote defensivo (más Valdés, no van a jugar sin portero). Por otro, los dos centrocampistas de creación y los tres atacantes. A la hora del ataque sólo se suma el pivote defensivo y llegan seis al área contrario; junto a los carrileros (sobre todo Alves) cuando se incorporan para hacer el campo más ancho. A la hora de denfender, se mantienen los cinco más, habitualmente, los dos centrocampistas y algún extremo. Por lo tanto, ocho personas para cerrar las líneas. Esto con Rijkaard no ocurría. Así, el balance, en ambos casos, es casi perfecto.

xaviGuaridola ha rescatado la idea de la Premier: hacer el espacio mucho más estrecho para ahogar a sus rivales en la presión. Si juegas adelante, el campo se reduce y, por consiguiente, es más fácil perder el balón. Eto’o ha vuelto a ser el de siempre. Inicia la presión en área contraria apretando a los defensas. A esto se le suman tanto Henry o Iniesta y Messi. En caso de que la salida sea por el medio, los extremos se repliegan y Xavi y Keita, Busquets o Touré ayudan al de Terrasa. En definitiva, la concepción está clara. No replegarse sino estirar el once hacia campo rival. El pero de esta idea es que, cuando no estén finos, las contras pueden ser matadoras. Todavía no ha ocurrido y esperemos que se mantenga igual.

En ataque, qué decir. 34 goles en 10 jornadas de liga. A lo que hay que sumarle la Champions y la Copa del Rey. Son cifras increíbles y que no necesitan mucho comentario. Al retomar el concepto de amplitud y desborde han conseguido la magia que tuvieran hace tres o cuatro temporadas. El balón circula rapídisimo, de un lado a otro y siempre con continuidad; evidentemente, Xavi Hernández tiene mucha culpa de que esto sea así. En ningún momento hay una excesiva ralentización del juego; como ocurría con Ronaldinho en los últimos años.

Por último, Guardiola ha conseguido crear un bloque que cree en sí mismo y en el que todos los futbolistas se sienten importantes. Además, su conocimiento del filial le ha permitido traer jugadores al primer equipo que dotan al Barça de más profundidad y de savia nueva (como Busquets o Pedro). Está claro que en algún momento bajarán el pistón y perderán encuentros. Todavía no ha ocurrido y esperemos que tarde en llegar. Como aficionado al fútbol, me gusta ver espectáculo y buenos encuentros. Esto, actualmente, el Barcelona lo ofrece (qué pena que el Camp Nou no esté lleno todos los días).

P.D. El expreso de Irún pasó de largo en Madrid. Malos tiempos en el coliseo de la Castellana (y más sin Van Nistelrooy).

Cuando algo va bien…


[Por Fran Reyes]

Cuando algo va bien, todo va bien. Los rechaces te favorecen, las circunstancias de juego te ayudan, incluso el rival parece peor de lo que realmente es. Y cuando encima la dinámica es positiva, cuando los partidos son goleadas incontestables, esa sensación se acrecenta casi hasta perder la perspectiva.

El Barça se encuentra en estado de gracia. Cada jugador parece estar dando la mejor versión de sí mismo salvo contadas excepciones, y desde el primer minuto del partido el campo se desnivela hacia la portería rival. Sólo así se puede explicar que en 24 minutos ya hayas marcado cuatro goles.

El planteamiento del partido fue de libro, alejado de las habituales rotaciones usadas por Pep Guardiola. El entrenador blaugrana apostó esta vez por saltar al campo con la alineación de gala, con los mejores jugadores de la plantilla. Gonzalo Arconada, por su parte, también sacó lo mejor que tenía disponible: el Almería salió con su habitual 4-1-4-1, con Juanito de eje y Julio Álvarez llevando la manija del equipo sobre el campo. Negredo de estilete y el habitualmente seguro Pellerano como central de referencia. Sólo sorprendió la presencia de Guilherme en lugar de Mané.

Todos los planteamientos de Arconada se vinieron abajo en el minuto 4. Touré Yayá demostró ser un jugador mucho más técnico de lo que refleja su rol en el Barça y colocó un balón bombeado al área que no acertó a despejar Pellerano y tampoco a blocar un Diego Alves que ni siquiera llegó a salir de su arco. Eto’o pudo rematar sin necesidad de controlar la pelota y sin oposición de ningún rival. 1-0

La superioridad del Barça era incontestable, y fue cuestión de tiempo que llegara el siguiente gol. Minuto 9, Iniesta aprovecha un gran pase de Messi para sentar a Diego Alves y dar un pase de la muerte que repelió, de nuevo sin fortuna, Pellerano. La pelota volvió a caerle al astro argentino, que remató con mínima precisión… y con la suerte de que su balón llegó hasta Henry, que sólo tuvo que poner la pierna para introducirlo en las mallas. Segundo gol y un Almería sin argumentos ante la abrumadora posesión blaugrana.

Cuando diez minutos después Messi entró a trompicones hasta la cocina del área defendida por el Almería, la pelota llegó a Eto’o y el camerunés remató de tacón ya nadie se sorprendió. La afición barcelonista, en éxtasis, se limitó a abrir aún más los ojos. Y los sacó fuera de sus órbitas cuando Xavi cedió a Eto’o el cuarto gol, prácticamente a puerta vacía. También lo pudo meter Messi, igual de solo y franco a la portería que el ariete africano. Ningún jugador del Almería, aplastado por el rodillo catalán, siguió la jugada.

El Almería había perdido su espíritu, ese juego alegre y deportivo que le había valido las simpatías de todo aficionado al fútbol español. Se había convertido en un modesto como otro cualquiera, tropezándose con su realidad, incapaz de contestar al recital blaugrana. Todo eso se reflejo cuando, tras una serie de ataques infructuosos (se llegaron a acumular cuatro córners a favor de los rojiblancos en pocos minutos), Álvaro Negredo no soportó lo romo del juego ofensivo de su equipo y descargó su rabia con una entrada improcedente sobre Rafa Márquez. Expulsión inapelable que dejó al Almería sin su principal argumento ofensivo.

A partir de ahí, el Barça prácticamente dejó de atacar. Nunca se ha distinguido por ser un equipo que guste de hacer sangre ante equipos más pequeños o en circunstancias negativas, y una vez más lo demostró. Sólo la insaciabilidad de Dani Alves hizo que el Barça anotara un gol más, gracias a un potente trallazo del brasileño, que rubricó así su primer gol como azulgrana. Se va adaptando al equipo, y ello se está traduciendo en una mayor participación en el juego ofensivo.

Nada de lo que sucedió a partir de ahí, ni en la segunda parte, se puede resumir de mejor manera que ésta: no morder. Entró Hleb por el tocado Touré Yayá, entró Bojan por un Henry tan repleto de clase como inoperante, entró Víctor Sánchez por Dani Alves. Nada cambió la tónica: el Barça dejó de jugar, o mejor dicho dejó jugar al Almería. Y fue entonces cuando los andaluces mostraron su mejor cara.

Crusat, impreciso, dejó su sitio al tarifeño Mané. Éste formó un tándem temible junto al brasileño Guilherme, que se mostró muy incisivo. Si bien en defensa se vio superado por el tremendo Leo Messi (¿quién no?), en ataque tuvo una actuación más que decente. Mandó un balón al larguero al más puro estilo Roberto Carlos, realizó acciones de gran mérito y envió pases que bien pudieron acabar en gol de no ser por las acertadas intervenciones de un Rafa Márquez cercano a su mejor versión.

La segunda parte, sin embargo, tuvo también un deje bastante oscuro. Hubo hasta tres penaltis meridianamente claros, dos en el área almeriense y uno en la barcelonista, que se dejaron de pitar: los primeros por no ahondar en la herida, el segundo seguramente para compensar. Esto, aunque acertado desde un punto de vista psicológico, daba sensación de adulteración del partido. Por otro lado, una entrada bastante fea de Puyol a Mané (el de la Pobla de Segur llegó pasado de vueltas a un choque con el lateral almeriense) casi acaba en tangana de no mediar la tranquilidad del capitán blaugrana para admitir rápidamente su error y pedir perdón al jugador rojiblanco. Aceptadas las disculpas, el partido continuó.

El Barça no deja de fascinar con su juego a la afición. Guardiola ha fabricado un equipo digno de suceder al Dream Team de Cruyff, gracias a cuatro pilares bien definidos: un trabajo físico apropiado, un trabajo táctico que dota de fortaleza defensiva, un trabajo psicológico que inyecta ilusión a los jugadores y una jerarquía en el campo y el vestuario que les da referencias. Aún es pronto para saber si el equipo marcará época; hay que aprobar con nota la asignatura de Europa y mantener este ritmo en la Liga.

Pero, hoy por hoy, estos y otros objetivos parecen al alcance del Barça de Guardiola.

La mística de los números


Nunca me han gustado los números y quizá por eso estudié Periodismo, pero comprendo que en esto del fútbol tienen una mística especial. Ya no hablo de estadísticas, de récords, de cantidad de títulos, que también, sino de los dorsales.

Durante toda la historia del fútbol, los grandes jugadores siempre han tenido un número que les ha acompañado. Todos recordamos el ’14’ de Cruyff, el ’10’ de Pelé, el ’10’ de Maradona, el ’10’ de Puskas y más recientemente el ‘7’ de Cantona y Butragueño y el ‘4’ de Guardiola.

Los números eran especiales, se elegían por superstición, por preferencia, pero sobre todo porque hablaban del jugador. Un ’10’ siempre tenía magia en sus botas. El ‘5’ era el encargado de robar y distribuir. Y el ‘9’ era el matador, el definidor, el hombre gol.

Hoy en día todo eso se ha diluído como un azucarillo en un amargo café. El márketing ha entrado de lleno en la elección de los dorsales, y vemos como Nike ya ha hecho suya la marca CR7 o cómo Beckham eligió el 23 de Jordan cuando llegó al Real Madrid.

Todo esto lo he pensado esta tarde mientras veía el derbi de Milán entre Milan e Inter. Me hacía daño a la vista ver a Ronaldinho marcar un cabezazo fantástico con el ’80’ a la espalda, a Shevchenko salir del banquillo con el ’76’ o a Flamini repartir más estopa que juego con el ’84’ en el equipo de Ancelotti o a Quaresma con el ’77’ y Mancini con el ’33’ en los neroazzurros.

Pero es que también hemos visto a Lucarelli con el ’99’ en el Livorno, al central Boulahrouz con el ‘9’ en su camiseta ‘blue’ del Chelsea, a Buffon con el ’77’ en la portería del Parma o al mediocampista argentino Ardiles en el Mundial de España 82′ y al mediocentro griego Kafes con el  ‘1’. ¡¡¡Con el ‘1’!!! que es sagrado, que es singular, único, solitario… como el portero.

PD: Hablando de porteros, ayer pudimos leer en la prensa que el ex-guardameta del Atlético de Madrid Christian Abbiati “comparte los valores del fascismo” lo único que puedo decir es… peor para él.

Una de banquillos


Los banquillos están teniendo un inusual protagonismo en este principio de temporada. El pasado viernes nos encontramos con unas lamentables (como mínimo) declaraciones del entrenador del Murcia Javier Clemente, en las que según sus propias palabras le hubiese ‘venido muy bien’ que el periodista de la Cadena SER, Manolo Lama,  hubiese muerto en el accidente de tráfico que sufrió hace algunos años.

me hubiese venido, muy bien, ahora yo, Clemente en plan egoísta, que en el año 87′ hubiera palmado

Supongo que ya habréis escuchado las declaraciones del de Barakaldo, pero por si acaso os las dejo en este enlace.

En mi opinión, son injustificables y demuestran muy poca calidad humana. Por mucho que te critique alguien, jamás debes desear su muerte. Algunos intentan defender a Clemente argumentando que el técnico sólo planteaba un supuesto, otros dicen que dijo lo lógico porque desde el Grupo Prisa siempre le ataca. A mí, personalmente, estas palabras me parecen aberrantes.

Mi consejo, que se dedique a entrenar, que su equipo estaba en Primera División la pasada campaña y ahora ocupa el último puesto de la Segunda división.

Seguimos con cosas raras, en el Newcastle dimitió el otro día el mítico Kevin Keegan. El entrenador había comenzado una segunda etapa en el equipo del norte de Inglaterra (al que ya había dirigido entre el 1992 y 1997) en enero del pasado año, sustituyendo a Sam Allardyce. Las urracas hicieron una buena segunda vuelta y acabaron duodécimos. La afición estaba encantada y esta temporada pintaba bien, con fichajes como Coloccini, Jonás Gutiérrez o Danny Guthrie. Plantaron cara al United en la primera jornada pero a partir de ahí vinieron los problemas. Desavenencias con la dirección técnica y el dueño del club, y sobre todo la marcha de Milner al Aston Villa, pieza fundamental en los esquemas de Keegan, desataron la tormenta. El técnico explotó, dimitió y expresó su malestar en un comunicado.

He trabajado desesperadamente con la directivos para encontrar un delantero, pero tristemente no ha sido posible. En mi opinión un manager tiene que tener el derecho a decidir, y los clubes no deberían imponer a ningún manager jugadores no deseados por éste

Desde la marcha del míster, hay manifestaciones de aficionados reclamando su vuelta y el Newcastle sigue sin entrenador. Hubo contactos con Lotina, con Marcelino, con Slaven Bilic, e incluso con Juanma Lillo, pero todos rechazaron al club inglés. Además hoy hemos conocido que el propietario de los Magpies, Mike Ashley ha puesto el club en venta por la seguridad de su familia. En fin, cosas raras.

El tercer entrenador del que quiero hablaros es Gianfranco Zola. El genio sardo ha firmado como técnico del West Ham. No os mentiré, me hace ilusión. Los que me conocéis un poco sabéis que los hammers son mi equipo favorito de la Premier, y que Zola ha sido y es uno de mis jugadores preferidos.

El panorama no es muy halagüeño, el anterior técnico, Alan Curbishley, que había hecho un buen trabajo desde que llegó en Diciembre de 2006, dimitió por diferencias con el dueño islandés del club. La marcha de Ljunberg y sobre todo del central Anton Ferdinand (hermano de Rio y mejor jugador del equipo la pasada campaña) y la ausencia de refuerzos a excepción del suizo Behrami fueron el detonante de esta salida, y Zola, que no tiene experiencia como entrenador a primer nivel ha heredado un equipo con muy trabajador, pero pocos jugadores que aporten calidad. A ver qué tal sale.

El último de los técnicos de los que os quiero hablar en este post es Guardiola. Me preocupa que se le suba el cargo a la cabeza y sobre todo, que le afecte la presión. Empezó muy bien, con buenas sensaciones en la pretemporada y con una holgada victoria ante el Wisla en la Previa de la Champions. Pero desde entonces las cosas no funcionan. Mala imagen en el Gamper frente a Boca, derrota en Cracovia en la vuelta de la Previa; derrota en Soria en la primera jornada de Liga, derrota con el equipo ‘b’ en la Copa Catalunya y empate frente al Rácing el pasado sábado.

Aunque todas las crónicas hablan de un buen partido del Barça, a mi no me convenció. Es cierto que el meta del Racing Toño sacó varias osasiones claras de gol y que los cántabros marcaron en su única llegada a puerta. Pero no vi que el Barça carburase, no se le veía frescura en el juego, y lo más preocupante, se parecía mucho al equipo de los últimos tiempos de Rijkaard.

Lo que menos me gustó de Pep, es que el sábado pasado tuvo un ‘ataque de entrenador’. Iniesta, Bojan y Messi se quedaron en el banco de inicio, Henry se quedó fuera de la convocatoria, Sergio Busquets, Pedrito y Hleb fueron titulares. Yo no le reprocho los cambios, de hecho los chavales fueron lo mejor del equipo, sino que no tenga una idea clara del fútbol que quiere que practique su equipo.

Pero no me hagáis mucho caso, porque Cruyff, para mí uno de los grandes junto con Sacchi y Rinus Michels, dice esto en su artículo de hoy de El Periódico de Catalunya.

el Barça jugó el sábado su mejor partido en muchas temporadas

Podremos estar de acuerdo con Cruyff o no, pero con esa frase se ha olvidado de un plumazo, del equipo que él entrenaba, con Stoichkov, Romario, Koeman, Laudrup y el propio Pep, o del Barça de Rijkaard de 2005 y 2006 que deslumbró a Europa con su toque y su velocidad.

Os dejo un pedazo de vídeo de uno de los mejores jugadores que ha pisado la Premier, Gianfranco Zola, lástima que en su mismo puesto jugase un tal Roberto Baggio.

PD: Y mañana, la Champions