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Coach Olímpico


[Por El Mental Coach]

Durante los pasados Juegos Olímpicos de Invierno de Vancouver he tenido la oportunidad de disfrutar del cumplimiento de un sueño de dos personas al unísono. Uno es el sueño de oro olímpico de Giuliano Razzoli (oro en Vancouver 2010, en la modalidad de slalom) el otro, el de su mental coach, Roberto Merli.

Yo la verdad es que de ski no entiendo mucho, no he esquiado en mi vida, pero el hecho de conocer a Roberto y saber que estaba trabajando con Giuliano Razzoli me permitió seguir las Olimpiadas de Vancouver de forma muy directa. Allí estaba yo, un español que no había esquiado nunca “tiffando” por un italiano que competía en la final del slalom.

Yo no conocía a Giuliano, conocía a su cuñado y a su hermana, personas maravillosas que me hacían suponer que Giuliano era una gran persona como después se confirmó.

Durante las Olimpiadas de Vancouver de este año tuve la oportunidad de escuchar los objetivos de los integrantes de la “squadra” italiana de ski. Cuando se les preguntaba qué esperaban de las olimpiadas, la respuesta más común era: “yo ya he ganado solo con estar aquí…”, “para mí ya es un logro el estar presente…” sabéis cual era el objetivo de Razzoli: el oro olímpico.

Cuando piensas en las Olimpiadas, en atletas que se preparan durante cuatro años de su vida para esta competición, piensas que no dejan nada a la improvisación. Sin embargo, la mayor sorpresa fue comprobar como la gran mayoría de los atletas no habían trabajado de forma profesional los aspectos mentales. ¿Imagináis la presión que siente un atleta los días antes de las competición?. La competición que te dará los frutos de cuatro años de trabajo y que te marcara para los siguientes cuatro años. Pensad que sus ingresos dependen de las becas de la federación y de los sponsors y estos sólo vienen si consigues resultados.

El mental coaching es aún una materia en fase de desarrollo, pero es un componente ganador. Está claro que el hecho de tener un mental coach no hace que ganes un oro olímpico, pero el trabajo mental te ayuda a obtener un mayor rendimiento.

Está científicamente probado que el entrenamiento mental funciona,  ¡¡¡y tanto!!!. De acuerdo con la investigación de la British Psychological Society (Concentration Skills Training in Sport – Greenlees e Moran) el entrenamiento mental (realizado profesionalmente) puede aumentar los resultados de rendimiento deportivo en más del 50%.

¿Qué es lo que hace un mental coach en concreto, con los atletas?

  • En primer lugar, lo que hacemos es determinar los objetivos: ¿Dónde quieres ir?  y ¿Qué quieresconseguir? son las primeras preguntas que se hacen.
  • Después de entender los objetivos (normalmente, hablando de atletas, se trata de mejorar su rendimiento, gestión del estrés, mejorar un gesto técnico, superar algunos bloqueos que se han creado por alguna razón particular, etc..), analizamos los puntos fuertes y finalmente lo que impide al deportista expresar su máximo potencial (miedo, inseguridad, falta de convicción, pérdida de concentración, estrés, etc..).
  • En este momento construimos juntos la ruta de entrenamiento mental más adecuado en conformidad con los objetivos y en base a los plazos propuestos.

Todo esto para decir que nuestro trabajo es extremadamente conveniente y se basa en los resultados. Sabemos que en el deporte no cuenta la intención o la filosofía, cuenta el resultado. Y queremos ser catalizadores de resultados, de medallas de oro y ¿por qué no?, de sueños.

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El (fugaz) retorno y la despedida (Gracias Ruud)


[Por Anuar Marrero]

Vivió el Madrid el domingo una curiosa jornada. El Bernabéu asistió a una ironía de esas que tanto le gusta ofrecernos al fútbol. Un jugador se despedía del conjunto blanco y otro volvía a ofrecer una gran actuación en el estadio de Chamartín, después de mucho tiempo. Dos jugadores contrapuestos. Uno es un jugador espectacular por la ausencia de espectáculo, por poner cada ínfimo recurso al servicio del gol y del equipo. El otro, un jugador incomprensible. Un compendio de virtudes excepcionales dilapidadas por un carácter voluble y autodestructivo.

El que se iba era Ruud Van Nistelrooy. Sin lugar a dudas uno de los mejores delanteros que yo he visto en mis 23 años de vida. No busquen en él la potencia de Ronaldo, ni la calidad de Romario, ni la incontestable superioridad de Van Basten. En Ruud sólo encontraran un físico portentoso, 1,88 metros cohesionados por la obsesión del gol. ‘Van The Man’, cómo le apodaron, era una metáfora del objetivo último del fútbol. No le interesaba el regate, ni el control perfecto. Ruud controlaba y remataba. Sin dilación. Para él la belleza era el gol, no necesitaba adornos. En más de una ocasión escuché críticas hacia el delantero holandés. Generalmente provenían de aquellos aficionados a los highlights, a la filigrana efímera. Lo acusaban de tosco y de no tener suficiente calidad. Pero Ruud era cómo el amante sobrio y seguro que no necesita recurrir a las flores, porque con una mirada y una sonrisa es capaz de ofrecer infinitamente más.

Intento recordar a algún jugador que haya calado más menos tiempo en un entorno tan difícil como el Real Madrid. Y no lo encuentro. Actor principal en la milagrosa liga de Capello, en la que sus 25 goles fueron el elemento fundamental del milagro. ‘Van Gol’ era coherencia en un equipo acostumbrado a los escándalos. Era un estudiante aplicado en una clase demasiado acostumbrada a niños malcriados. Por eso y por sus dos temporadas y media de trabajo y profesionalidad, la afición blanca recordará con cariño a ese delantero grande y con pinta de tosco que un día pasó por el estadio de Chamartín. Para quienes aún duden de su calidad sólo ofreceré un dato. Lo que define a un delantero es el gol. Y Van Nistelrooy es el único junto a Di Stéfano que ha conseguido ser máximo goleador en las ligas de tres países diferentes. Y le espera el Hamburgo. Estoy convencido de que la historia de amor de Ruud y el gol aún no ha llegado a su fin. Suerte y gracias.

La contrapartida era Guti. Es el caso opuesto al holandés. Guti es un jugador superlativo. Tiene  algo que no se puede entrenar, visión de juego, clarividencia desde la media punta, un último pase muy poco frecuente en el fútbol mundial. Además tiene gol, como ya demostró cuando tuvo que jugar cómo delantero durante gran parte de la temporada y acabó con 14 goles. Gol, visión de juego y de la cantera. Lo tenía todo para marcar una época en el Madrid. Pero se fue diluyendo. Pasaban entrenadores uno tras otro y nunca conseguía la titularidad. Y entre rabieta y rabieta fue encadenando actuaciones estelares con partidos mediocres gobernados por la indolencia. Y así desapareció lo que podía haber sido uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol español. Tras las turbulencias de esta temporada parece que ha encontrado su sitio en un equipo necesitado de su fútbol. La velocidad de los Higuaín, Benzema o Ronaldo combinada con su último pase puede tener efectos demoledores. Ya no veremos al jugador que pudo ser, pero a lo mejor es su última oportunidad para hacer algo grande en el Madrid y despedirse por la puerta grande.

P.D.: No quería estropear el artículo con un tema tan banal, pero no puedo callarme. Y es que no entiendo cómo se puede considerar agresión la jugada de Ronaldo, cuando intentaba salir al contraataque y estaba siendo agarrado es cómo menos curioso. Se ve claramente que Ronaldo sólo quiere zafarse. Si le da en la cara es tan sólo porque Mtiliga está agachado agarrándole con las dos manos. Que esto sea roja y que por ejemplo, el empujón de Puyol con el brazo sobre Nilmar en el partido contra el Villarreal no sea ni penalti es lo que lleva luego a muchos a montar teorías conspiratorias