Archivo de la etiqueta: clásico

Reflexiones tras el clásico. ¿Y ahora qué?


Han pasado cerca de 48 horas desde el final del partido y creo que sigo sin creerme lo que pasó antes de anoche en el Camp Nou. De hecho, he tenido que bajarme el partido (verás como lean esto los de la SGAE) para verlo con un poco más de calma.

Estaréis conmigo en que ni el más optimista de los culés ni el más pesimista de los merengues esperaba un resultado así. Porque un 5-0 es histórico, en el más amplio sentido de la palabra. Quizás, con la memoria reciente del 2-6 no lo pongamos en la perspectiva adecuada, pero yo, que por edad tengo vagos recuerdos de los 5-0 de los años 90, he visto cómo aquellos aficionados algo mayores que yo siguen teniendo esas imágenes frescas en sus retinas, como supongo que nos pasará a los de mi edad dentro de unos años. Sigue leyendo

Barça y Madrid más allá del clásico


Como sabéis, la falta de tiempo ha provocado que no pueda actualizar el blog todo lo que me gustaría, hasta el punto de que parezca casi abandonado. Varias veces me he planteado cerrarlo, porque no me gusta que algo con lo que me comprometo, se quede siempre a medias. Sin embargo, en días como hoy, me alegro muchísimo de no haberle echado el cierre definitivo porque puedo compartir con vosotr@s delicias como este gran análisis del no menos grande Anuar Marrero. Además me gustaría aprovechar para darle las gracias a él y al resto de colaboradores, porque son los que han hecho que este pequeño rincón del fútbol siga vivo.

[Por Anuar Marrero]

Cuando analizamos las causas de cualquier fenómeno o hecho podemos distinguir entre coyunturales y estructurales. El fútbol, a pesar de ser algo trivial, también puede abordarse desde este enfoque. Del partido del sábado podemos extraer dos tipos de razones; las que llevaron al Barça al ganar específicamente ese partido por ese resultado (que ya habréis leído hasta la saciedad y en las que no nos pondremos de acuerdo) y las que llevan a que el Barça hoy por hoy sea muy superior al Madrid. Me ocuparé de estas últimas.

Para empezar voy a huir de explicaciones simplistas y de buena aceptación en la prensa. No creo que haya una política deportiva buena per se, sino que todo depende de los resultados que genere. La prensa ahora ensalza la apuesta por la cantera del Barça, pero olvidan que ese equipo empezó a construirlo Rijkaard sobre la base de  Deco, Ronaldinho y Eto’o, fichados todos a golpe de talonario. Luego fueron sustituidos por Iniesta y Messi, pero sin aquel desembolso no sabemos como hubiese sido la evolución de los canteranos. Evidentemente es necesario cuidar la cantera más de lo que lo hace el Madrid, pero un equipo grande está obligado a fichar cracks, como lo ha hecho el Barça siempre. Porque Messi te sale uno cada 100 años si tienes suerte.

Toda política llevada hasta el paroxismo termina siendo negativa.  Y ese es el verdadero problema de Florentino.  Su política (la de fichar cracks para revalorizar la marca y aumentar ingresos) no me parece mala por sí misma. Me parece mala porque los resultados así lo han sido. Acúsenme de utilitarista, pero en algo tan banal como el deporte, me parece que hay poco más allá de los resultados. Y se ha revelado cómo mala porque a la hora de aplicarla no tiene en cuenta criterios deportivos. El Barça de baloncesto, sin ir más lejos, ha llevado a cabo una política muy parecida, fichando a buena parte de los mejores jugadores de Europa. Pero como está dando resultados nadie la critica.

El fútbol es un deporte de equipo, cosa que se olvida con cierta facilidad.  Es en ese espacio en el que hay que colocar a los cracks. Son jugadores capaces de decidir en momentos concretos. Son los solistas de una buena orquesta. Sin un sustento, sin una buena estructura en la que apoyarse, sin una idea colectiva, su talento naufraga en el caos. Se convierten en el único recurso de un equipo incapaz. Y ese es el verdadero problema el Madrid. Los fichajes de Florentino son demasiados agresivos. Reniega de los jugadores de clase media alta, los encargados de cohesionar al equipo.

Además los cracks no responden al más mínimo criterio deportivo. Por ejemplo, tanto Fábregas como Ribery son cracks. Pero el catalán vendría a solucionar una necesidad objetiva, mientras que el francés crearía un problema añadido. Saturaría la delantera y partiría a un equipo con más aceleración que fútbol, un equipo que corre más de lo que piensa. He aquí mi argumento principal, de que fichar cracks no es necesariamente malo. Fábregas sería un buen fichaje, Ribery sería un desacierto. No obstante son dos de los mejores jugadores del mundo.


Por otra parte también podemos evaluar a los jugadores de dos maneras diferentes, por sus características objetivas y por rendimiento. Más allá de los desequilibrios, el Madrid tiene un equipo de un nivel técnico e individual altísimo. Pero ninguno de los grandes jugadores han aparecido cuando se les necesitaba. Cristiano tiene más recursos ofensivos que Messi. Tiene mejor físico, mejor tiro a puerta, y remata muy bien de cabeza. Sin embargo, no ha aparecido cuando su equipo lo necesitaba. Messi ha aparecido siempre. Y teniendo en cuenta que no han aparecido ni C ristiano, ni Kaka, ni Benzema también cabe preguntarse hasta que punto estos jugadores tienen el nivel que se les presupone. Otro ejemplo clásico es Pedrito. Técnicamente muy limitado para la posición que ocupa, se ha sabido adaptar al equipo y su rendimiento ha sido óptimo.

Por último, y aunque me duela, debo mencionar a Pellegrini. Me parece un fantástico entrenador, pero parece obvio que también tiene su cuota de responsabilidad. No ha sabido sacarle un rendimiento aceptable a la plantilla, y su propuesta ha sido muy inconstante. Pero su función ha sido más importante de lo que creemos. Llevó a cabo la difícil tarea de sentar a Raúl, y ha gestionado un relevo generacional en el Madrid. Aún así, soy de la idea de que la decisión más acertada sería la de traer a un entrenador estrella y otorgarle plenos poderes y un proyecto a largo plazo.

Pero Florentino, un fundamentalista de su política no se la replanteará a pesar de los resultados. Volverá a realizar un desembolso brutal, terminará con una plantilla desequilibrada que será el centro de todas las críticas, por demasiado ambiciosa. Quizás, por la calidad individual de alguno de sus jugadores consiga ganar elgún título que corra una cortina de humo. Pero Florentino tiene algo en su contra esta vez. Y es que ya conocemos su política y las consecuencias de la misma.

El Contraclásico. La resaca del Barcelona – Real Madrid


La primera sensación que tengo en el día después del clásico es de que vi otro partido diferente al que vio el resto del mundo. Y es que de todo lo que he escuchado, leído o visto en referencia al encuentro de ayer en el Camp Nou, creo que estoy en desacuerdo con todo o casi todo. ¿Será que me estoy volviendo más loco de lo que ya estaba?. Probablemente. De todas formas, dejad que me explique.

He leído que fue un partidazo, vibrante y eléctrico, que fue uno de los mejores clásicos de la historia, que los dos equipos lucharon de poder a poder utilizando sus mejores armas. Que fue el mejor Madrid de toda la temporada, que la banda izquierda de los blancos estuvo a un gran nivel desactivando a Messi. También he escuchado que los de Pellegrini salen muy reforzados, a pesar de la derrota, y que su planteamiento inicial fue fantástico y que maniató al Barça, hasta que a su equipo le falló la condición física.
Incluso mi amigo Devo, referencia en esto de los blogs de fútbol internacional, destaca un partido supremo de Kaka’, que dirigió, manejó y asistió a sus compañeros.

Bueno, pues a mí el partido me pareció bastante denso, y aburrido, al menos en la primera parte. Apenas hubo ocasiones, exceptuando la de Cristiano, tras un slalom de Kaka’, que sacó Valdés con el pie y algunos disparos lejanos de ambos equipos. Es cierto que en la segunda mitad, cuando el partido se rompió, hubo más ocasiones y quizá algo más de juego y llegó el gol, pero fue un partido más tenso que espectacular.

El Real Madrid

Los que me conocéis, o habéis leído algo de este blog, sabéis que soy defensor de Pellegrini, pero ayer no me gustaron nada sus decisiones desde el banquillo. Ni siquiera el tan alabado esquema inicial, con Kaka’ de mediapunta, Marcelo de interior e Higuaín en punta, buscando el contragolpe. No ya porque sea un plateamiento de equipo pequeño (que lo es), sino porque renunció al centro de campo, y además utilizó a Higuaín como única referencia arriba. El argentino tiene muchas virtudes, pero sigue necesitando millones de ocasiones para hacer un gol, y lo que termina decidiendo los partidos como el de ayer, es precisamente aprovechar las ocasiones de las que se dispone.

Luego vinieron los cambios, que me desconcertaron aún más. El de Cristiano por Benzema es entendible, si así lo habían aconsejado los médicos, pero el de Arbeloa por Raúl suena a cambio ‘políticamente correcto’, y eso es muy malo. Primero, porque si a estas alturas la solución ofensiva del Real Madrid es Raúl, mal va este Madrid, y después porque Undiano acababa de expulsar a Sergio Busquets, los blancos estaban con un hombre más y en vez de sustituir a un Marcelo que estuvo lamentable y tratar de controlar el mediocampo con Granero y así liberar más a Kaka’, Pellegrini decidió tirar del capitán. Gran error.

Otra cosa que me preocupa de los análisis que se han hecho a posteriori es que la mayoría de los aficionados madridistas están contentos con el partido de ayer a pesar de salir derrotado frente a su gran rival y perder el liderato. Titulares como ‘sabor a victoria’ o ‘ estuvo ahí’ demuestran un complejo de inferioridad, por mucho que el precedente cercano sea el 2-6 del año pasado.

Y para acabar con el Madrid, un nombre propio: Pepe. Al corte, probablemente sea uno de los mejores centrales del mundo. Es rápido y fuerte físicamente, además de buen cabeceador, pero tiene dos problemas enormes que ayer quedaron evidenciados. El primero es que hace muchísimas faltas innecesarias y muy peligrosas para su equipo, y el segundo más importante, que no sabe tirar el fuera de juego. Si os fijáis, siempre es él el que se queda enganchado y eso, en el Madrid, puede costar muy caro.

El Barcelona

Tampoco me gustó el equipo de Guardiola. Estuvo más espeso de lo habitual en el centro del campo, en el que sólo Xavi sobresalió. El posicionamiento inicial no fue lógico, y hasta que no se ajustó con los cambios, el Barça no empezó a carburar. En la primera parte, Henry debería haber sido la referecia en el centro y no Messi, que anduvo perdido en el centro, porque cuando el argentino juega de punta nato, pierde su capacidad de desborde, que es una de sus mayores virtudes.

De hecho, si en el excelso Barcelona, el Barcelona del toque y de la magia, los mejores jugadores del partido son Piqué y sobre todo Puyol, estaréis conmigo en que algo falla. Eso sí, los dos centrales estuvieron imperiales. Puyol hizo un partido memorable, uno de los mejores que le recuerdo. Paró casi más balones que Víctor Valdés y estuvo impecable en el corte y en la marca. Rápido e intelegente en la colocación, demostrando que cuando está al 100% físicamente, es uno de los mejores del mundo. Piqué, a pesar del penalti a Cristiano (que para mí no fue) volvió a hacer un partidazo. Frenó los ataques del Madrid y se incorporó con solvencia al ataque. Ferguson debe estar tirándose de los pelos.

Pero dejemos a Ferguson y volvamos al Barça. Hasta que no salió Ibrahimovic, el partido tenía pinta de empate claro. El sueco es de esos jugadores que de verdad marcan la diferencia, pero ayer su cambio tuvo una trascendencia especial, además de por el gol, porque ordenó al equipo. Messi dejó de deambular por el centro para arrancar desde la banda e Ibra se convirtió en la referencia clara en la punta de ataque, incordiando a los centrales como sólo un tipo de su envergadura puede hacer. Y si a eso le sumas que un balón que cualquier mortal hubiese controlado a duras penas, Ibrahimovic lo convirtió en una volea magistral, pues poco más hay que añadir.

PD: Me acabo de enterar que Benzema ha salido ileso de un accidente de tráfico. El coche era un Audi Q7 y parece que va a quedar siniestro total, así que la piña ha debido ser gorda.

Si os parece, para acabar, vamos a jugar a las adivinanzas. Un delantero, joven, francés, con mucha calidad, que llega al Madrid con muchas expectativas, que no acaba de adaptarse porque tiene un entorno muy chungo, acaba siendo suplente y se termina convirtiendo en un bluff. ¿No os recuerda a alguien?

Fútbol es plural


Tras tres semanas sin escribir (en las que espero que os hayáis aprendido la vilda de Gourcuff y las deficiencias del Bayern) con fiebre de por medio y con algunos problemas con wordpress y la publicación de posts, volvemos a la carga con un artículo jugoso de un habitual, que llevaba tiempo sin aparecer por aquí, Anuar Marrero. Disfrutadlo.

[Por Anuar Marrero, autor de Ceci n’est pas un blog]

No puedo reprimir cierta sonrisa cínica y autocomplaciente al observar la clasificación y comprobar que el Madrid llegará líder al Camp Nou, y virtualmente clasificado en su grupo de Champions si gana al Zurich en casa. Y al comprobar que por el contrario, el Barça a día de hoy está fuera de octavos y se jugará sus opciones ante el Inter, con serias bajas por la gripe A y sin Messi, lesionado en el abductor. Y no se crean, el motivo de dicha complacencia no se debe a mi madridismo declarado, sino a que dicha situación pone de manifiesto una idea que me ha valido más de una discusión futbolística.

En términos metafóricos, podría resumirse con la frase que titula este artículo. En lenguaje más prosaico podríamos cambiarla por una muy sencilla que habremos escuchado en más de una ocasión. Existen muchas maneras de jugar al fútbol, y ninguna de ellas tiene porque ser necesariamente mejor. No se confundan, soy un firme defensor del juego ofensivo, directo y de control de la pelota, pero soy consciente de que esa es mi visión, y que hay quién no la comparte, y prefiere un fútbol más recatado, o más sosegado, o más defensivo. Han coincidido en el tiempo dos equipos muy parecidos, que han dominado el fútbol en estos dos últimos años. El Barcelona y la selección española. Ambos han encontrado en una magnífica generación de centrocampistas la seña de identidad, y basándose en el juego muy elaborado y de toque han conseguido grandes éxitos. Es un modelo de fútbol vistoso, bello para el espectador y elaborado.

Pero lejos de esto estamos asistiendo a un ejercicio de onanismo colectivo, olvidando viejas miserias, ahora parece que no hay vida más allá de las propuestas de estos dos equipos. Fútbol es el Barça y España, y quién no juegue así juega mal. ¿Cómo es posible entonces que ese Madrid defenestrado y que tan mal juega llegue al Nou Camp mirando desde lo más alto de la tabla?, ¿cómo es posible que el excelso juego blaugrana no haya conseguido la clasificación para octavos de Champions?. La respuesta es sencilla. Porque fútbol es plural e imprevisible. Os parecerá una aberración, pero a mí el fútbol excesivamente elaborado me aburre. Me aburren las jugadas de 30 o 35 toques, el ritmo en ocasiones monótono que genera este fútbol. Prefiero el ritmo frenético, la salida rápida del balón, la aceleración en tres cuartos de campo, la electricidad de los extremos.

Podríamos trasladar al fútbol la teoría económica de la ventaja comparativa. Es decir, cada equipo debería especializarse en aquello que hace relativamente mejor. Balón hay uno en el campo y los dos equipos no pueden tener un 75% de posesión. Por lo tanto habrá que articular otras formas de encarar los partidos. El Barça lo ha hecho muy bien. Se ha basado en su fuerte que es el toque y la combinación y el año pasado maravilló al mundo. Pero no es la única manera. Sin ir más lejos, el Athletic consiguió el empate especializándose en lo que mejor se le da; el choque, la garra, la intensidad, el empuje y la fe. Y fue suficiente para contrarrestar los argumentos de los de Guardiola.

No pretendo defender el juego del Real Madrid. Es evidente que los blancos no han encontrado su juego, como consecuencia, a mi parecer, de una deficiente estructuración y planificación de la plantilla. Pero a falta de eso, han sabido sacar provecho de una de sus ventajas, la facilidad para hacer gol. Y ello les ha valido para llegar líderes al clásico, y virtualmente clasificados en Champions.

A partir de ahora puede pasar de todo. Puede que el Barça haga un partido excelso contra el Inter, se clasifique para octavos y golee al Madrid en el Camp Nou. Si pasa eso no quiere decir que el fútbol me haya quitado la razón. De la misma manera que si el Barça se queda fuera de octavos y no consigue la victoria el domingo que viene, no me la habrá dado. Tampoco se habrá cometido una injusticia bíblica contra este deporte y su belleza. Es posible que España gane el mundial, pero lo puede hacer Argentina, Brasil, porque no Portugal. Y el fútbol seguirá proclamando en silencio que, en realidad, su género es plural, Y habrá quién no esté de acuerdo. Y por ello seguiré amando este deporte.

El triunfo del fútbol


Por petición popular (concretamente de Zury y de un tipo llamado Iván al que no conozco, que ha comentado en la entrada anterior) voy a sacrificar horas de sueño y probablemente de estudio para escribir algo sobre el clásico del sábado pasado.

Fue una exhibición, otra más. Un partido casi perfecto, que seguro no imaginaba ni el más optimista de los culés. Un 2-6 que quedará para la historia, igual que aquel 0-5 de 1974 o el 5-0 de Romario y su cola de vaca a Alkorta.

Y eso que el encuentro empezó torcido para la parroquia blaugrana, porque después de varios acercamientos del Barça en el comienzo, fue el Madrid quien golpeó primero con un centro medido de Ramos y un cabezazo impecable de Higuaín, que estaba absolutamente libre de marca.

En ese momento, la diferencia era de tan sólo un punto, y la Liga estaba más viva que nunca. Los ‘milagros’ de este año y la liga de Capello de hace dos, hacían presagiar una nueva remontada blanca. Además, el partido se le ponía de cara a un Real Madrid que sufre con el balón y cuando tiene que llevar la iniciativa, pero que cuando se pertrecha atrás y sale a la contra es muy peligroso.

Pero nada más lejos de la realidad. El Barcelona es mejor y Sergio Ramos le ayudó a demostrarlo. Los enormes despistes tácticos en defensa del sevillano le convierten en un lateral vulgar, cuando por sus condiciones podría ser un defensor fuera de serie. Tras un fallo suyo llegó el empate de un resucitado Henry, y una falta en su lado sirvió para que Puyol rematase a gol un milimétrico centro de Xavi. Sí, de Xavi.

xavipuyolDe ese Xavi que probablemente sea el mejor futbolista del mundo en su puesto ahora mismo. De ese Xavi que es el máximo exponente de la filosofía de ‘La Masía’. De ese Xavi que hace fácil lo difícil, que ve el fútbol antes que nadie y que lo entiende y ejecuta a la perfección. Ese Xavi a quien buscan todos sus compañeros. Ese Xavi que ha superado con creces a sus antecesores Milla y Guardiola. Ese Xavi, es el metrónomo del mejor Barça de la historia, y nosotros tenemos el placer de poderlo disfrutar.

Pero es que por si fuese poco, Xavi mira hacia adelante o hacia los costados y se encuentra con Iniesta, con Henry, con Eto’o y con Messi. La asociación es automática, y el resultado, impecable. Tras un fallo de Lass llegó el 1-3 del argentino, de quien ya ni siquiera pueden dudar aquellos que pensaban que se escondía en los partidos grandes.

A pesar de que al principio de la segunda mitad el Madrid recortó distancias, en ningún momento dio la sensación de poder inquietar a un Barcelona netamente superior que seguía poniendo a prueba a un Casillas que estuvo soberbio durante todo el encuentro y salvó a su equipo de una humillación aún mayor.

Y tanto va el cántaro a la fuente… que al final Henry hizo el 2-4 tras controlar un fantástico pase de Xavi a la espalda, como no, de Sergio Ramos. Y tanto va, que Messi rubricó el 2-5 tras otra enorme acción del omnipresente Xavi. Y tanto va que hasta Piqué se atrevió a subir con el balón controlado, a hacer una pared con Eto’o y a rematar la goleada blaugrana en el Bernabéu. Me alegro por el chaval, que está creciendo a pasos agigantados y que sin duda será uno de los mejores centrales del mundo en no demasiado tiempo. Su próxima prueba de fuego, el miércoles en Stamford Bridge.

pique-etoo

¿Y el Madrid?. Pues poco o nada se puede salvar. Casillas, quizá Higuaín y paren de contar. Aunque yo le veo un lado “positivo” (entre todas las comillas del mundo) a esta humillación para los seguidores del Real Madrid. Este 2-6 ha servido a buen seguro para que los que mandarán a partir del año que viene, se den cuenta de que el equipo blanco necesita una catarsis. Una renovación total, en el vestuario, en la filosofía de juego y también en el banquillo.

Para acabar una reflexión. No sé si el Barcelona ganará el triplete, ni siquiera sé si levantará dos títulos, e incluso aún no es matemático que haya ganado la liga. De lo que sí estoy seguro es de que su victoria del sábado en el Bernabéu es la victoria del espectáculo. El triunfo del fútbol.

PD: Jamás me cansaré de decir lo bueno que es Forlán. Anoche machacó al Betis el sólo, e incluso, aunque el Atlético no se acabe meteiendo en Champions, deberían hacerle una estatua a las puertas del Calderón.

Supercopa de Europa, Calcio, Premier League, Liga y los clásicos portugués y escocés ¿alguien da más?


Gran fin de semana de fútbol el que hemos tenido. Empezó el viernes con una vibrante final de la Supercopa de Europa, en la que los rusos  del Zenit (rivales del Real Madrid en la Champions) superaron a un Manchester United que sin Ronaldo, no tuvo ni profundidad por bandas, ni juego en el medio, ni pegada arriba.

Interesantes los rusos, que de la mano del portugués Danny, fichaje estrella del Zenit esta temporada, machacaron al Manchester. El ex del Dinamo de Moscú, que ha costado 30 millones de euros, demostró su enorme talento, dominó el centro del campo y fue el principal creador de las contras. Ha venido para sustituir a Arshavin, y lo puede hacer a la perfección. El segundo gol así lo atestigua. El portugués con sangre venezolana controló el balón en el medio del campo, y partiendo desde la izquierda llegó al área donde mareó a Ferdinand y se la cruzó a Van der Sar. Si al final Arshavin no sale del Zenit, van a formar una pareja letal.

Me alegré mucho por Pogrebnyak, porque se lo merecía. Es un delantero sobresaliente que se perdió la final de la pasada UEFA por sanción y la Eurocopa por una inoportuna lesión, pero por fin ha logrado resarcirse, aunque sea en parte. Marcó el primer gol e hizo un excelente partido.

El Manchester me decepcionó. Le faltó contundencia arriba, algo que probablemente solucionen si al final firman a Berbatov, pero sobre todo, le faltó presencia en la medular, porque Scholes es un excelente llegador, y Anderson un mediapunta con mucha clase, pero se notaron muchísmo las ausencias de Carrick y Hargreaves. El 2-1 fue obra de Vidic y el United sacó la casta de campeón en el tramo final del encuentro, pero no fue suficiente porque sólo el ‘apache’ Tévez llevó peligro a la portería de Malafeev.

Además ha empezado el Calcio con sorpresas y tropiezos de los grandes. El Milan de Ronaldinho y Shevchenko cayó en casa ante el recién ascendido Bolonia. Los rossoneros son un cementerio de elefantes, con una plantilla cuya media de edad sobrepasa ampliamente los 30 años. Con Kaka’ lesionado, Pirlo se encuentra muy sólo en la creación y Flamini deberá adaptarse a una nueva liga y a un técnico como Ancelotti. Ronaldinho tuvo un debut aceptable, acostado (no literalmente) en la banda izquierda, se dedicó a poner centros peligrosos e incluso dio el pase de gol a Ambrosini, pero aún le falta mucho para coger la forma, y dudo que pueda volver a ser el de los mejores años del Barcelona.

Otro que tropezó fue el nuevo Inter de Mourinho, que empató ante la Sampdoria del ex-gordo Cassano en Génova. La apuesta de poner a Cambiasso de central no dio resultado, y a Figo, que fue la sorpresa en el once titular, se le vio falto de ritmo durante todo el encuentro. El que si brilló fue Ibrahimovic, el sueco marcó el gol a pase de Mancini, pero estuvo muy desasistido en el ataque. Aun así el Inter asusta, con la mentalidad ganadora de Mourinho y una plantilla muy amplia, son candidatos a todo.

El partido estrella del Calcio fue el que enfrentó a Juventus y Fiorentina. Los turineses, sólidos y conjuntados se adelantaron con un gol de Nedved y todo parecía ponerse de cara para ellos cuando el árbitro dejaba con diez hombres a la Fiorentina al expulsar al ex mallorquinista Felipe Melo a 7′ minutos para el final. Pero el conjunto viola, que no podía contar con Mutu, se lanzó al ataque a la desesperada y consiguió su objetivo cuando Gilardino introdujo en la red un balón peinado por Pazzini. Era el minuto 89 y el electrónico reflejaba el 1-1 final.

Lo más destacable de la Premier League, fue el partido entre el Tottenham de Juande y el Chelsea de Scolari. Un encuentro lleno de tensión, donde la calidad se vio a cuentagotas. Empezaron dominando los blues, y se adelantaron en el minuto 28 con gol de Belletti, pero los Spurs se rehicieron y lograron empatar antes del descanso cuando Darren Bent aprovechó una falta de entendimiento entre Lampard y Carvalho para poner el empate en el marcador. En la segunda mitad, no hubo oportunidades claras, dominó el centrocampismo y el marcador no se volvió a mover.

En el Liverpool-Aston Villa se lesionó Fernando Torres y los de Benítez acusaron su baja y sólo pudieron empatar a cero ante los hombres de Martin O’Neill. Sin Torres, el Liverpool pierde mucha pegada, y a pesar de la llegada de Robbie Keane, parece que la responsabilidad goleadora esta temporada, volverá a recaer en el ‘niño’.

Volvió Cesc y lo notó el Arsenal. Los gunners arrollaron al Newcastle con dos goles de Van Persie y uno de Denilson, que crece notablemente cuando juega al lado del catalán. Con esta goleada, los londinenses han logrado aplacar las críticas por su juego ramplón de las dos primeras jornadas. Hay que destacar que en las urracas, volvió Joey Barton, que acaba de salir de prisión tras cumplir 75 días de condena por agresión.

Y por si esto fuese poco, también ha empezado la Liga con el Numancia haciendo historia. Los sorianos, con el presupuesto más bajo de toda la primera división vencieron al todopoderoso Barcelona gracias al gol de Mario Martínez, el jugador que menos cobra de toda la Primera  División y también el primer soriano que anota un gol con la camiseta numantina en la máxima categoría del fútbol español. Los de Guardiola se atascaron en ataque, y aunque tuvieron varias oportunidades claras no supieron definir. Volvieron a aparecer fantasmas de los últimos meses de Rijkaard. Henry deambulaba por el campo y aunque sé que soy pesado, sigo creyendo que los blaugranas van a echar mucho de menos a Deco.

En el Real Madrid, la vida sigue igual, que diría Julio Iglesias. Llevaba 17 años sin ganar en Riazor y esta temporada no ha sido una excepción. Un Deportivo muy serio doblegó a los blancos con goles de Mista (sí, Mista, yo tampoco me lo creía) y Lopo. En ataque los de Schuster salieron con todo menos el descartado Robinho. Robben, Higuaín, Raúl y Van Nistelrooy, pero eso les dejó sin equilibrio en el centro del campo. Guti vagaba por La Coruña mientras que Diarra no daba abasto para contener los ataques del Dépor. ¿Y De la Red?, en el banco. El botón que sirve como muestra para corroborar que el Madrid sigue cometiendo los mismos errores, es que los dos goles del Dépor vinieron en sendos saques de esquina, de nuevo balón aéreo, peligro para los blancos, y Casillas, extrañamente fallón, se olvidó de salir y casi se le cae el larguero en la cabeza. Volvió a cumplir el de siempre, Van Nistelrooy, que convirtió un rechace cerca del área en el único gol de los blancos. Pocos refuerzos y mucho trabajo por hacer.

Donde están en una nube es en el Calderón. Exhibición en Champions y primer liderato en la Liga. El Atlético de Madrid le endosó un 4-0 al Málaga con mucha autoridad. Agüero fue decisivo otra vez y Forlán volvió a demostrar que lleva el gol en la sangre. Además Heitinga y Ujfalusi han mejorado mucho la defensa con respecto al año anterior. Buenas vibraciones, pero tratándose del Atleti, habrá que ver cuanto les dura la alegría.

El Valencia de Emery también dejó muy buenas sensaciones. Goleó a un flojo Mallorca y demostró que la debacle de la vuelta de la Supercopa sólo ha sido un espejismo. Al igual que en la ida de la Supercopa, de nuevo Villa, Mata y Vicente fueron los goleadores.

Por último, dos notas de color para el blog. Dos clásicos, dos partidos grandes. El Celtic-Rangers y el Oporto-Benfica. El derbi del Old Firm se lo llevó el Rangers por 2-4 y para colmo, el autor de dos de los goles de los protestantes, fueron obra de Kenny Miller, ex-jugador del Celtic. De los españoles, sólo jugó Nacho Novo, que entró en el campo en el minuto 78′ y no pudo ayudar al Rangers. Su compañero de equipo Aarón y el jugador del Celtic y ex-barcelonista Marc Crosas no intervinieron en el partido.

Y el partido grande del fútbol portugués tuvo mucha presencia española. Quique estaba en el banquillo del Benfica, que aguantó el chaparrón del Oporto, y logró un valioso empate a uno. Se adelantaron los locales con un gol de Lucho González de penalti y el paraguayo Cardozo empató para los lisboetas. En la recta final del partido, el defensa benfiquista Katsouranis fue expulsado pero los de Quique aguantaron el resultado y se llevaron un valioso punto. Dos apuntes, Di María, el jugador de moda, no brilló como se esperaba, buen partido de reyes y el ‘payaso’ Aimar se lesionó en el minuto 50 (otra vez). Como también salió lesionado el lateral Leo, en Lisboa comienzan a cuestionar los métodos del preparador español Pako Ayestarán.

Una última cosa, el Ajax de Van Basten y Oleguer perdió con el modesto Willem II de Tilburg… vaya debut tuvieron los hombrecillos.

PD: Juro replantearme lo de los posts así de largos, sé que son un coñazo (con perdón)