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Jose Mourinho: Hablemos de fútbol


[Por Anuar Marrero]

No me interesa cuánto va a pagar el Real Madrid por el técnico portugués. Tampoco me preocupa su carácter o sus polémicas. Ahora que parece confirmado que Jose será el nuevo entrenador madridista, lo que me parece relevante es el fútbol que realizará el equipo. Y es de lo que menos se habla. Así que intentaré hacer una aproximación al próximo Real Madrid de Jose Mourinho.

En primer lugar hay que decir es que no es un técnico defensivo. Esa es una visión que no se sostiene si se analiza con detenimiento su carrera. Otra cosa es evaluar su trayectoria basándose en sus eliminatorias contra el Barça. Pero es muy resultadista, es decir, antepone el resultado al estilo. Si considera que la mejor forma de ganar es salir con cinco delanteros lo hará. Si por el contrario juzga necesario poner once hombres delante de la portería no tendrá ningún tipo de complejo para tomar la decisión. Además, si algo ha caracterizado a Mou es la flexibilidad, la capacidad para adaptarse a cada medio.

Su resultadismo y su flexibilidad dificultan la labor de aventurar cómo será el nuevo proyecto, aunque creo que los equipos dirigidos por el portugués tienen algunas características comunes:

  • Solidez. Quizá la caracterisca principal. Un sistema defensivo casi insuperable y una presión severa en el centro del campo dificultan mucho el juego del rival. Esa presión se suele centrar en la fortaleza física de sus jugadores. Pero Mou no es tonto y sabe que no puede exigir tanto trabajo a jugadores como Ronaldo y Kaka’. No obstante creo que sabrá compensarlo; algo menos de trabajo y algo más de posesión.
  • Los dos mediocentros. Tanto en el Oporto (Maniche-Costinha), como en el Chelsea (Essien-Ballack) como en el Inter (Cambiasso-Motta) el portugués se ha apoyado en una pareja de medios muy trabajadores que se adueñaban del centro del campo. En el Madrid no tendrá problemas, ya que cuenta con Xabi Alonso, los dos “Diarra” y Gago. El equipo se plantea fichar a alguien en esa demarcación, aunque a mí no me parece necesario. Aun así, una pareja Alonso-De Rossi me parece de las mejores y más completas que se puedan formar hoy en día.
  • La figura del mediapunta. Generalmente, por delante de la pareja de medios situaba a un mediapunta completo. Con capacidad de trabajo, con calidad técnica, con llegada y gol. Tanto Deco, como Lampard o Sneijder respondían a ese perfil. ¿Será capaz Kaka de adaptarse a ese rol?

  • El “nueve” puro. A Mou le gusta jugar con una referencia clara arriba. Un delantero clásico, trabajador y fuerte. Drogba y Milito han sido claves en sus equipos. Además ofrecían la posibilidad de descongestionar el juego mediante un pase largo. El primer gol de la final de la Champions fue de manual. Julio César saca, milito la baja para Sneijder y este la devuelve al hueco. Gol. En cuatro o cinco toques. El problema es que ni Higuaín ni Benzema responden al estereotipo. Por ello deberá rasear más el balón, para buscar el espacio y explotar la velocidad de los puntas.
  • Las bandas. Al portugués le gusta jugar por los costados y para ello gusta de jugadores que ofrezcan tanto desborde como trabajo. Los laterales tienen un papel crucial y de su aportación defensiva y sus incorporaciones depende gran parte del éxito del sistema. Con la posible contratación de Maicon se buscaría un jugador perfecto para esa labor, que ya ha trabajado a las órdenes del técnico. Haría falta reforzar el lateral izquierdo, ya que las lagunas defensivas de Marcelo le complican mucho jugar con el nuevo entrenador.

Al margen de que nos guste más o menos Jose Mourinho, una cosa es innegable. Para el fútbol en general es muy interesante ver que es capaz de hacer el portugués en un equipo con el potencial de Madrid y con la obligación de realizar un fútbol ofensivo y hasta cierto punto atractivo. La próxima temporada se presenta apasionante.

El (fugaz) retorno y la despedida (Gracias Ruud)


[Por Anuar Marrero]

Vivió el Madrid el domingo una curiosa jornada. El Bernabéu asistió a una ironía de esas que tanto le gusta ofrecernos al fútbol. Un jugador se despedía del conjunto blanco y otro volvía a ofrecer una gran actuación en el estadio de Chamartín, después de mucho tiempo. Dos jugadores contrapuestos. Uno es un jugador espectacular por la ausencia de espectáculo, por poner cada ínfimo recurso al servicio del gol y del equipo. El otro, un jugador incomprensible. Un compendio de virtudes excepcionales dilapidadas por un carácter voluble y autodestructivo.

El que se iba era Ruud Van Nistelrooy. Sin lugar a dudas uno de los mejores delanteros que yo he visto en mis 23 años de vida. No busquen en él la potencia de Ronaldo, ni la calidad de Romario, ni la incontestable superioridad de Van Basten. En Ruud sólo encontraran un físico portentoso, 1,88 metros cohesionados por la obsesión del gol. ‘Van The Man’, cómo le apodaron, era una metáfora del objetivo último del fútbol. No le interesaba el regate, ni el control perfecto. Ruud controlaba y remataba. Sin dilación. Para él la belleza era el gol, no necesitaba adornos. En más de una ocasión escuché críticas hacia el delantero holandés. Generalmente provenían de aquellos aficionados a los highlights, a la filigrana efímera. Lo acusaban de tosco y de no tener suficiente calidad. Pero Ruud era cómo el amante sobrio y seguro que no necesita recurrir a las flores, porque con una mirada y una sonrisa es capaz de ofrecer infinitamente más.

Intento recordar a algún jugador que haya calado más menos tiempo en un entorno tan difícil como el Real Madrid. Y no lo encuentro. Actor principal en la milagrosa liga de Capello, en la que sus 25 goles fueron el elemento fundamental del milagro. ‘Van Gol’ era coherencia en un equipo acostumbrado a los escándalos. Era un estudiante aplicado en una clase demasiado acostumbrada a niños malcriados. Por eso y por sus dos temporadas y media de trabajo y profesionalidad, la afición blanca recordará con cariño a ese delantero grande y con pinta de tosco que un día pasó por el estadio de Chamartín. Para quienes aún duden de su calidad sólo ofreceré un dato. Lo que define a un delantero es el gol. Y Van Nistelrooy es el único junto a Di Stéfano que ha conseguido ser máximo goleador en las ligas de tres países diferentes. Y le espera el Hamburgo. Estoy convencido de que la historia de amor de Ruud y el gol aún no ha llegado a su fin. Suerte y gracias.

La contrapartida era Guti. Es el caso opuesto al holandés. Guti es un jugador superlativo. Tiene  algo que no se puede entrenar, visión de juego, clarividencia desde la media punta, un último pase muy poco frecuente en el fútbol mundial. Además tiene gol, como ya demostró cuando tuvo que jugar cómo delantero durante gran parte de la temporada y acabó con 14 goles. Gol, visión de juego y de la cantera. Lo tenía todo para marcar una época en el Madrid. Pero se fue diluyendo. Pasaban entrenadores uno tras otro y nunca conseguía la titularidad. Y entre rabieta y rabieta fue encadenando actuaciones estelares con partidos mediocres gobernados por la indolencia. Y así desapareció lo que podía haber sido uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol español. Tras las turbulencias de esta temporada parece que ha encontrado su sitio en un equipo necesitado de su fútbol. La velocidad de los Higuaín, Benzema o Ronaldo combinada con su último pase puede tener efectos demoledores. Ya no veremos al jugador que pudo ser, pero a lo mejor es su última oportunidad para hacer algo grande en el Madrid y despedirse por la puerta grande.

P.D.: No quería estropear el artículo con un tema tan banal, pero no puedo callarme. Y es que no entiendo cómo se puede considerar agresión la jugada de Ronaldo, cuando intentaba salir al contraataque y estaba siendo agarrado es cómo menos curioso. Se ve claramente que Ronaldo sólo quiere zafarse. Si le da en la cara es tan sólo porque Mtiliga está agachado agarrándole con las dos manos. Que esto sea roja y que por ejemplo, el empujón de Puyol con el brazo sobre Nilmar en el partido contra el Villarreal no sea ni penalti es lo que lleva luego a muchos a montar teorías conspiratorias

El Alcorcón humilla al Madrid (4-0)


Ridículo, bochorno, desastre, debacle, vergüenza… se acaban los adjetivos para calificar la lamentable actuación del Real Madrid esta noche.

Iba a hablar de lo aburrido de esta Copa, de lo tedioso de su formato y de la imposibilidad práctica de que haya sorpresas con eliminatorias a ida y vuelta. Pero los chavales del Alcorcón se merecen un post. Un 4-0 no se consigue todos los días, y mucho menos a todo un Real Madrid, y mucho menos a este Madrid ‘galáctico’, a este Madrid de la superproducción.

Porque el Madrid (a priori) no ha tirado la Copa, ha puesto una alineación que excepto por Dudek (que ha sido el único que se ha salvado de los blancos) podría ser titular en cualquier partido de Liga. Ningún chaval del Castilla, Albiol, Raúl y Benzema, han saltado de inicio y aún así (o quizás por eso) el Alcorcón le ha dado un baño a los de Pellegrini.

alcorcon

Y es que el Alcorcón, muy bien dirigido por Anquela, ha ocupado unas bandas que el Madrid ha dejado desiertas, ha tocado el balón ante la pasividad de los blancos, y de no ser porque han llegado algo tocados físicamente al tramo final del partido, podrían haberle metido 6 ó 7, y no os exagero un ápice. Los alcorconeros han jugado como los ángeles, con el delantero Borja como héroe, con el interior Ernesto, criado en la cantera blanca, saliéndose con toques exquisitos, con una entrega encomiable desde el primer hasta el último minuto del encuentro. Además, y como guinda a un delicioso pastel, ni una sola entrada dura o a destiempo de los chavales del Alcorcón, algo que se le presuponía a un equipo de dos categorías inferiores, y el hecho distintivo de terminar el encuentro atacando la portería del Real Madrid.

No sé si echarán a Pellegrini (supongo que no), pero está claro que el Madrid tiene que tomar medidas muy drásticas. Las culpas serán todas, o casi todas para el chileno, que las tiene, por no trabajar al equipo y por ser incapaz de reaccionar con los cambios y con las órdenes, pero personalmente, me gustaría hacer hincapié en la crítica a los jugadores. Unos jugadores, todos internacionales, que ya no por lo que cobran (que también), sino por su calidad, deberían ganar al Alcorcón casi sin bajarse del autobús. Pero eso no ha ocurrido, porque con esa desidia, esa poca implicación, han dejado en ridículo a la gran institución a la que representan.

Con el artículo hecho así, a la carrera, no he podido documentarme mucho sobre los chavales del Alcorcón, así que a modo de homenaje, voy a poner sus nombres al final del post.

Juanma; Rubén Sanz, Iñigo López, Borja Gómez, Nagore; Rubén Sanz; Ernesto Gómez (Jeremy, min.65), Sergio Mora, Fernando Bejar (Carmelo, min. 75); Diego Cascó y Borja Pérez (Bravo, min.82).

Ahora queda la vuelta en el Bernabéu y Raúl ya ha hablado de remontada y la pregunta me ronda la cabeza ¿volverá el espíritu de Juanito a los medios de comunicación?. Personalmente creo que deberían suspender la vuelta y darles la clasificación directa a los chavales, que se lo merecen por la gesta conseguida.

PD: Había pensado en ponerle de título al post ‘El Terremoto de Alcorcón’. Menos mal que soy un periodista serio y he dejado la creatividad a un lado.

Ricardo Oliveira, el retorno del Rey


Dice la letra de una canción del maestro Sabina que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. Esta magnífica frase, que puede ser cierta, afortunadamente para mí y para todos los béticos, no puede aplicarse al protagonista del post de hoy, Ricardo Oliveira.

ricardo-oliveira-derbiY es que Oliveira ha vuelto. Ha vuelto al lugar donde se siente jugador, donde realmente ha logrado triunfar, donde sus goles son realmente necesarios, donde se le esperaba como un mesías desde que se marchó, ha vuelto a un equipo que, desde su marcha en 2006, ha vagado en una travesía por el desierto a la búsqueda de un killer. Ese lugar, obviamente es Sevilla, y ese equipo, el Betis.

Debutó el sábado, en el peor (o mejor, según se mire) escenario posible. El estadio del eterno rival, un Sánchez Pizjuán con un ambiente increíble, lleno hasta la bandera, y con más de 40.000 gargantas cantando el himno de El Arrebato, donde el Betis no ganaba desde hacía 13 años. Debutó en un derbi, probablemente el más pasional de la geografía futbolística española, y contra un rival superior, tercero en la liga, con individualidades magníficas, como Kanouté, y sobre todo con un gran bloque.

Pero esto, lejos de ser un problema, para Oliveira fue una motivación. Sacó el goleador de raza que lleva dentro y decidió el partido con el segundo tanto verdiblanco.

El partido estaba complicado, a pesar de que el Sevilla se había quedado con 10 hombres por la expulsión de Duscher, y de que el Betis se había adelantado gracias al gol de Sergio García, la intranquilidad seguía reinando en el ánimo de los seguidores verdiblancos. Hasta que llegó el minuto 83′ y Oliveira cazó un balón de Emaná el el área nervionense y batió a Palop por debajo de las piernas. Todo era euforia, gol histórico, celebración y besos al escudo (de cara a la galería, me temo).

Ahora bien, debemos evitar que los árboles no nos dejen ver el bosque. La planificación de la temporada del Betis ha sido desastrosa, con carencias en la delantera, en el puesto de defensa central y la ausencia de algún centrocampista que pueda crear algo de juego. El entrenador no está acertando en el planteamiento de algunos partidos (cortes de manga al margen) , y de la presidencia… necesitaría 20 ó 30 posts para hablar.

A pesar del triunfo del sábado, el Betis está a sólo 5 puntos del descenso, y queda mucho que remar para salir de ahí.

PD: El Chelsea destituyó a Scolari y negocia con Hiddink, ojo que si llega el holandés errante, volverán a aspirar a todo.