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Reflexiones tras el clásico. ¿Y ahora qué?


Han pasado cerca de 48 horas desde el final del partido y creo que sigo sin creerme lo que pasó antes de anoche en el Camp Nou. De hecho, he tenido que bajarme el partido (verás como lean esto los de la SGAE) para verlo con un poco más de calma.

Estaréis conmigo en que ni el más optimista de los culés ni el más pesimista de los merengues esperaba un resultado así. Porque un 5-0 es histórico, en el más amplio sentido de la palabra. Quizás, con la memoria reciente del 2-6 no lo pongamos en la perspectiva adecuada, pero yo, que por edad tengo vagos recuerdos de los 5-0 de los años 90, he visto cómo aquellos aficionados algo mayores que yo siguen teniendo esas imágenes frescas en sus retinas, como supongo que nos pasará a los de mi edad dentro de unos años. Sigue leyendo

Coach Olímpico


[Por El Mental Coach]

Durante los pasados Juegos Olímpicos de Invierno de Vancouver he tenido la oportunidad de disfrutar del cumplimiento de un sueño de dos personas al unísono. Uno es el sueño de oro olímpico de Giuliano Razzoli (oro en Vancouver 2010, en la modalidad de slalom) el otro, el de su mental coach, Roberto Merli.

Yo la verdad es que de ski no entiendo mucho, no he esquiado en mi vida, pero el hecho de conocer a Roberto y saber que estaba trabajando con Giuliano Razzoli me permitió seguir las Olimpiadas de Vancouver de forma muy directa. Allí estaba yo, un español que no había esquiado nunca “tiffando” por un italiano que competía en la final del slalom.

Yo no conocía a Giuliano, conocía a su cuñado y a su hermana, personas maravillosas que me hacían suponer que Giuliano era una gran persona como después se confirmó.

Durante las Olimpiadas de Vancouver de este año tuve la oportunidad de escuchar los objetivos de los integrantes de la “squadra” italiana de ski. Cuando se les preguntaba qué esperaban de las olimpiadas, la respuesta más común era: “yo ya he ganado solo con estar aquí…”, “para mí ya es un logro el estar presente…” sabéis cual era el objetivo de Razzoli: el oro olímpico.

Cuando piensas en las Olimpiadas, en atletas que se preparan durante cuatro años de su vida para esta competición, piensas que no dejan nada a la improvisación. Sin embargo, la mayor sorpresa fue comprobar como la gran mayoría de los atletas no habían trabajado de forma profesional los aspectos mentales. ¿Imagináis la presión que siente un atleta los días antes de las competición?. La competición que te dará los frutos de cuatro años de trabajo y que te marcara para los siguientes cuatro años. Pensad que sus ingresos dependen de las becas de la federación y de los sponsors y estos sólo vienen si consigues resultados.

El mental coaching es aún una materia en fase de desarrollo, pero es un componente ganador. Está claro que el hecho de tener un mental coach no hace que ganes un oro olímpico, pero el trabajo mental te ayuda a obtener un mayor rendimiento.

Está científicamente probado que el entrenamiento mental funciona,  ¡¡¡y tanto!!!. De acuerdo con la investigación de la British Psychological Society (Concentration Skills Training in Sport – Greenlees e Moran) el entrenamiento mental (realizado profesionalmente) puede aumentar los resultados de rendimiento deportivo en más del 50%.

¿Qué es lo que hace un mental coach en concreto, con los atletas?

  • En primer lugar, lo que hacemos es determinar los objetivos: ¿Dónde quieres ir?  y ¿Qué quieresconseguir? son las primeras preguntas que se hacen.
  • Después de entender los objetivos (normalmente, hablando de atletas, se trata de mejorar su rendimiento, gestión del estrés, mejorar un gesto técnico, superar algunos bloqueos que se han creado por alguna razón particular, etc..), analizamos los puntos fuertes y finalmente lo que impide al deportista expresar su máximo potencial (miedo, inseguridad, falta de convicción, pérdida de concentración, estrés, etc..).
  • En este momento construimos juntos la ruta de entrenamiento mental más adecuado en conformidad con los objetivos y en base a los plazos propuestos.

Todo esto para decir que nuestro trabajo es extremadamente conveniente y se basa en los resultados. Sabemos que en el deporte no cuenta la intención o la filosofía, cuenta el resultado. Y queremos ser catalizadores de resultados, de medallas de oro y ¿por qué no?, de sueños.

La prepotencia encubierta


[Por Anuar Marrero]

Desde hace algún tiempo, he detectado en el Barcelona y su entorno (prensa y aficionados), una actitud que a mi parecer está cargada de prepotencia. No es evidente, ya que los jugadores del Barça, capitaneados por el intachable Guardiola, suelen medir mucho sus declaraciones, y hasta ahora son tenidos por modélicos. Pero si analizamos con perspectiva y nos detenemos en el trasfondo de las palabras y declaraciones que se escuchan en las contadas ocasiones en las que el equipo no consigue la victoria, estas destilan un profundo sentimiento de superioridad.

Todos los equipos grandes son más o menos lo mismo. Cada uno con un modelo, peor o mejor gestionado, pero que en ningún caso garantiza victorias. El futbol es profundamente cíclico, y todos los modelos han pasado por penurias y grandes éxitos. En los últimos años Europa ha sido dominada primero por equipos españoles capitaneados por el Madrid “galáctico” de Florentino, luego este se hundió y dio paso al dominio del Milan y los equipos italianos. Posteriormente fue el turno de Chelsea, Manchester y el estilo inglés, que dio paso a la superioridad del Barça de Rijkaard y el de Guardiola. Todos estilos diferentes. Todos exitosos.

Pero cuando el Barça pierde, las explicaciones de la derrota se basan en descalificar la propuesta del contrario. Es usual leer en prensa y escuchar a aficionados frases como “es que contra 11 tíos metidos en el área no se puede jugar”, “es que el equipo dio muchas patadas”, “solo hubo un equipo que quiso jugar” etc. Parece subyacer en el discurso el siguiente planteamiento: “El estilo del Barça es infalible y muy superior al resto y sólo puede perder por demérito propio o porque el rival se vale de estrategias poco lícitas”.


El último caso lo hemos vivido contra el Inter. El discurso era claramente descalificatorio contra la propuesta de Mourinho. Solo hay que acudir al Sport o al Mundo Deportivo para darse cuenta de eso. Además el equipo que nunca habla de los árbitros, cuando se siente afectado lo saca a la palestra. El prepotente y el engreído, atribuyéndose más mérito del que le corresponde, suele obviar los elementos azarosos que le llevan a la consecución del éxito. Pero no duda en utilizarlos para descalificar los logros ajenos. No decir nada después del arbitraje de Ovrebo el año pasado contra el Chelsea y atribuir parte de la derrota contra el Inter a la actuación arbitral responde perfectamente a este esquema.

Esta mentalidad, generalmente presente en la prensa catalana, se generaliza con el chovinismo imperante en jornadas de Champions. En los análisis post-partido, De la Morena, en la SER, llegó a criticar el planteamiento excesivamente defensivo del Inter. Un equipo que salió con tres delanteros, un medio ofensivo, un organizador y un lateral ofensivo. Un equipo que situó la línea de presión en la defensa del Barça y tuvo hasta 7 oportunidades claras de gol. Pero en el fondo se encuentra la resistencia a reconocer que la propuesta futbolística del Inter se impuso a la del Barça, que su estilo no es omnipotente. Evidentemente esto no es generalizado y no afecta a todos. Guardiola defiende su propuesta porque es su forma de entender el fútbol. La defenderá siempre, pero no la considera superior.

Que se mantenga esta actitud en una prensa deportiva hecha por ultras, para ultras y con una calidad ínfima no es extraño. Pero el aficionado cabal y los jugadores no deberían dejarse contaminar por esa prepotencia encubierta con buenas palabras. Es muy lógico estar orgulloso del modelo del Barça, que le está llevando a cosechar títulos. Pero no está de más recordar que con el mismo modelo el Barça estuvo más de 13 años sin ganar la Champions League, mientras otros estilos opuestos se paseaban victoriosos. Defiendan su estilo, pero no lo impongan.

Eto’o e Ibrahimovic


[Por Anuar Marrero]

Leo en los diferentes medios que el representante de Eto’o ya ha cerrado un acuerdo con el Inter, lo que significa que el fichaje de Zlatan Ibrahimovic por el F.C. Barcelona ya es un hecho. Y la operación se puede analizar desde tantos puntos de vista diferentes que resulta muy interesante dedicarle unas líneas. Intentaré hacer un análisis desde distintas perspectivas.

El precio

A falta de confirmación, parece que la operación se cerrará en torno a los 40 o 45 millones más Eto’o y la cesión de Hleb. Creo que todos coincidiremos en que el precio del camerunés estará entre los 45 y 50 millones de euros. Y no es más alto porque sólo le resta un año de contrato. Si unimos esto a la cesión del medio bielorruso, el precio de Zlatan se sitúa por encima de los 85 millones de euros, pudiendo llegar incluso a los 90. Más de lo que le costó al Madrid Kaká, y prácticamente lo que pagó por Cristiano Ronaldo. Sin embargo Laporta (sí, el mismo que paseo por el mundo su indignación por el modelo imperialista del Madrid) defiende que la operación es un alarde de ingenio. Desmemoriado Laporta. Pero esta vez nadie ha alzado la voz, ni se ha presentado en el Congreso una proposición de ley,  ni ningún cura ha dicho esta boca es mía. Como bien dijo Relaño en su artículo  del 18 de junio “hablar mal del Barça no queda chic”. Aparte de la desvergüenza del presidente culé, me parece que el precio del sueco es un tanto caro. Pero sinceramente el Barcelona se ha visto abocado a esta situación por la actitud de Eto’o, y la posibilidad de dejarlo ir libre dentro de una temporada.

En el terreno de juego

etoo interDesde el punto de vista deportivo el fichaje es aún más complejo. Ibrahimovic es sin duda uno de los mejores delanteros del mundo actualmente. Un jugador total, que combina velocidad, estatura, habilidad, potencia y tiro. Incluso su punto débil, que era su capacidad goleadora algo discreta la ha mejorado hasta convertirse en el máximo goleador del Calcio. Ahora bien, el sueco tiene un carácter particular, y cierta tendencia a borrarse de los partidos. Es como si jugara cuando le diera la gana. Además, su actitud en el campo (en ocasiones va caminando como si el partido no fuese con él) llega a irritar a público, compañeros y entrenadores. No obstante Ibrahimovic sabe que llega al actual mejor equipo del mundo, y que es su gran oportunidad para convertirse en el mejor en su puesto. Por eso creo que esta primera temporada dejará a un lado la desidia para  demostrar su potencial.

El apartado táctico

El Barça basa su defensa en la posesión del balón. Y la posesión la tiene gracias a la calidad de sus centrocampistas y a una presión asfixiante sobre la salida del balón contraria, que empezaba con Eto’o. Al margen de su actitud, me parece evidente que Zlatan no va correr lo que corría el africano en la presión. Entre otras cosas porque no es su estilo de juego. Esto unido a que Messi no defiende, y a que Henry tampoco está ya para grandes esfuerzos, puede hacer que el sistema defensivo del Barça se resienta. Porque en estático los culés no defienden bien, básicamente porque tampoco lo necesitan. También creo que deberán transformar un poco su forma de atacar. Quizás menos balones en profundidad, ya que el ariete de Malmö domina como nadie el juego de espaldas. Con Ibrahimovic el ataque de los de Guardiola perderá algo de intensidad y velocidad, pero ganará fuerza y juego aéreo.

El carácter de ambos jugadores

zlatan barcaAquí no aprecio cambio. Eto’o es un revienta vestuarios. Un jugador presuntuoso y poco inteligente, sin dominio de sus palabras ni discreción. Ibrahimovic es algo por el estilo, pero con una importante diferencia. Eto’o después de tanto tiempo era uno de los capos del vestuario, y estaba crecido. Zlatan llegará a un equipo lleno de estrellas que lo han ganado todo. Creo que optará por no causar más problemas de los necesarios. Y ese es el punto fundamental del fichaje. Un equipo cuando gana mucho se desmotiva. O mejor dicho, pierde parte de la motivación anterior. Y es necesario reactivarlo a base de renovar el equipo. Y además Ibrahimovic tampoco ha ganado nada a nivel internacional en su carrera. Esto también pone de manifiesto que los equipos grandes necesitan de grandes estrellas. Y no todas pueden salir de la cantera. Y hay que ficharlas. Y generalmente muy caras. Lo malo (o lo bueno) de la demagogia, señor Laporta, es que es reversible y de poco recorrido.

Por otra parte, y pese a ser madridista, me alegro de poder disfrutar a Zlatan todos los fines de semana. Lo que me apena es que me da la impresión de que la liga española, cada vez más se reduce a dos equipos todopoderos y un grupo perseguidor que lucha por la Champions. Esperemos que el buen hacer futbolístico de equipos como el Villarreal contribuya a igualar una contienda desigual en lo monetario.

De la pizarra al terreno de juego


Habéis sido vari@s los que habéis pedido un análisis del Barça de Guardiola. Aquí lo tenéis, disfrutadlo tanto como yo

[Por Jorge García]

Muchos escépticos comentaban antes de empezar la liga que Pep Guardiola podría no ser la solución a los graves problemas del Barcelona. Esto, en parte, es cierto. No podemos olvidar que la salida de varios futbolistas, como Deco o Ronaldinho, ha propiciado que la lucha de egos se haya rebajado. Si le sumamos el concepto táctico de Guardiola, nos encontramos con un equipo espectacular; como viene demostrando en las últimas semanas.

guardiolajorgeGuardiola parte con una ventaja, pocos centrocampistas han tenido su clase y han podido participar en el proytecto de Cruyff. Con este curriculum es fácil ver el fútbol. Ahora bien, si los jugadores no te toman en serio y trasladan al campo lo que entrenan, tu fracaso está garantizado en el banquillo. Quizá, el ejemplo más cercano sea el de Juande Ramos en el Tottenham. El año pasado, ganó la Carling Cup, pero en la liga iban colistas. Fue destituido y llegó el drunk Redknapp. Desde su incorporación a los spurs, no han perdido ni un solo partido: ¿casualidad o echar a un entrenador?.

El Barcelona de la era Guardiola no ha cambiado sustancialmente con respecto al esquema táctico, pero sí ha incorporado varios mejoras que le han permitido volver a ser el equipo temible que fue cuando consiguió el doblete. Los fichajes, aparentemente, no aportaban nada desorbitado. Keita, Cáceres, Piqué, Alves o Hleb. A excepción de los dos últimos, nada de renombre. Sin embargo, estos refuerzos le han dado más profundidad de banquillo y una consistencia en la contención que antes no tenía. Además, jugadores como Alves o Piqué le permiten sacar el balón jugado desde atrás (algo que sólo hacía Márquez). Para Guardiola esto resulta esencial. Hay que jugar al toque y no podemos rifar la pelota. Así, el once blaugrana consigue echar el campo hacia el marco contrario y, asimismo, ganar en posicionamiento defensivo.

Esto se entiende mejor si partimos de la base de que el Barça tiene dos líneas claras de juego: 5 – 5. Por un lado, los cuatro defensas y el pivote defensivo (más Valdés, no van a jugar sin portero). Por otro, los dos centrocampistas de creación y los tres atacantes. A la hora del ataque sólo se suma el pivote defensivo y llegan seis al área contrario; junto a los carrileros (sobre todo Alves) cuando se incorporan para hacer el campo más ancho. A la hora de denfender, se mantienen los cinco más, habitualmente, los dos centrocampistas y algún extremo. Por lo tanto, ocho personas para cerrar las líneas. Esto con Rijkaard no ocurría. Así, el balance, en ambos casos, es casi perfecto.

xaviGuaridola ha rescatado la idea de la Premier: hacer el espacio mucho más estrecho para ahogar a sus rivales en la presión. Si juegas adelante, el campo se reduce y, por consiguiente, es más fácil perder el balón. Eto’o ha vuelto a ser el de siempre. Inicia la presión en área contraria apretando a los defensas. A esto se le suman tanto Henry o Iniesta y Messi. En caso de que la salida sea por el medio, los extremos se repliegan y Xavi y Keita, Busquets o Touré ayudan al de Terrasa. En definitiva, la concepción está clara. No replegarse sino estirar el once hacia campo rival. El pero de esta idea es que, cuando no estén finos, las contras pueden ser matadoras. Todavía no ha ocurrido y esperemos que se mantenga igual.

En ataque, qué decir. 34 goles en 10 jornadas de liga. A lo que hay que sumarle la Champions y la Copa del Rey. Son cifras increíbles y que no necesitan mucho comentario. Al retomar el concepto de amplitud y desborde han conseguido la magia que tuvieran hace tres o cuatro temporadas. El balón circula rapídisimo, de un lado a otro y siempre con continuidad; evidentemente, Xavi Hernández tiene mucha culpa de que esto sea así. En ningún momento hay una excesiva ralentización del juego; como ocurría con Ronaldinho en los últimos años.

Por último, Guardiola ha conseguido crear un bloque que cree en sí mismo y en el que todos los futbolistas se sienten importantes. Además, su conocimiento del filial le ha permitido traer jugadores al primer equipo que dotan al Barça de más profundidad y de savia nueva (como Busquets o Pedro). Está claro que en algún momento bajarán el pistón y perderán encuentros. Todavía no ha ocurrido y esperemos que tarde en llegar. Como aficionado al fútbol, me gusta ver espectáculo y buenos encuentros. Esto, actualmente, el Barcelona lo ofrece (qué pena que el Camp Nou no esté lleno todos los días).

P.D. El expreso de Irún pasó de largo en Madrid. Malos tiempos en el coliseo de la Castellana (y más sin Van Nistelrooy).