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Los sustitutos de Diego


Con este título, y viendo de lo que trataba el post anterior escrito hace más de un mes, (lo sé soy un puto desastre) este artículo bien podría tratar sobre quién será el relevo de Maradona en el banquillo de la albiceleste si es que al final se acaba yendo, pero nada más lejos de la realidad.

Siempre me ha gustado mucho el fútbol alemán y nunca he sabido demasiado bien el porqué. Podría ser por su vocación ofensiva, por su solidez o porque siempre surgen jóvenes interesantísmos. El caso es que este año, con una liga española que va a ser cosa de dos (me acabaré tragando mis palabras, pero a pesar de la exhibición del Sevilla frente al Madrid el pasado domingo, creo que no tiene plantilla para aguantar en las tres competiciones), una Premier League muy reñida pero también muy devaluada y un Calcio donde lo más divertido va a estar en la pelea por la Champions, he decidido seguir la Bundesliga un poco más de cerca.

Me llama muchísimo la atención la gran cantidad de jugadores brasileños que militan o han militado en ella, y lo bien que se suelen adaptar a un país tan distinto al suyo como es Alemania. Así, a bote pronto, me salen Lúcio, Zé Roberto, Naldo, Juan, Grafite, Aílton (que según wikipedia milita ahora en el Chongqing Lifan chino), Elber y nuestro protagonista indirecto de hoy, Diego Ribas da Cunha.

diego juventusDiego es un jugador sobrenatural, es un mediapunta que lo tiene absolutamente todo. Calidad, visión, golpeo de balón, elegancia, y además de todo esto, capacidad de liderazgo. Por eso ha sido el faro del Werder Bremen desde su llegada en 2006. Era quien se echaba el equipo a la espalda, y de su mano llegaron todos los éxitos recientes del club de Bremen. Pero este verano la Juventus ha llegado con cerca de 27 millones de euros, y Diego Ribas es ahora el cerebro de los de Turín. En estos primeros partidos ya ha demostrado su calidad, y es pieza clave para su técnico Ferrara.

Sin Diego, el Werder Bremen se ha quedado huérfano. Y tomar la responsabilidad de aceptar su rol es enorme. Por eso el Bremen ha recurrido al tópico ‘la unión hace la fuerza’. Os explico:

Por posición natural, quien debería ser el relevo del brasileño es Mesut Özil, un joven de 20 años y de ascendencia turca,  que vino del Schalke 04 en 2008. Un proyecto de crack, con una calidad descomunal, con características parecidas a las del propio Diego; que ya ha sido internacional absoluto con Alemania y que a pesar de su corta edad, ha jugado más de 70 partidos en la Bundesliga. El problema: la final de la UEFA del año pasado. Diego había llevado a los suyos a la final, pero se perdía el partido por sanción. La responsabilidad de sustituirle recaía en Özil y todos los focos le apuntaban. No pudo. Estuvo desaparecido y el Werder cayó ante los ucranianos del Shakhtar.

FBL-WORLD-CUP-2010-LIE-GERPara ayudar a Özil, los de Bremen han tirado de talonario para traerse a la gran esperanza del fútbol alemán. 8,5 millones de euros han llevado a Marko Marin de Mönchengladbach, hasta las orillas del río Wesser. Marin es un extremo eléctrico, fantástico, endiablado, desequilibrante, con esa chispa que sólo los genios poseen. Su repertorio de regates es enorme y además es un maravilloso asistente. Fue el líder del Mönchengladbach, y de la selección sub 21 y ya es un fijo de la selección absoluta. Por si fuera poco, a pesar de sus 20 años y su escaso 1’70 de estatura no ha tenido reparo en heredar el ’10’ de Diego Ribas, con todo lo que ello conlleva.

El tercer jugador del que quiero hablaros es Claudio Pizarro. Puesto que es un delantero nato, no puede ser sustituto natural de un mediapunta. Sin embargo, Pizarro juega en este Werder Bremen un papel fundamental, el de líder ‘emocional’ del equipo. El ex del Chelsea ha vuelto esta temporada a la que fue su primera casa en Alemania, donde se encuentra realmente a gusto, feliz, donde vuelve a ser titular después de un año para olvidar en Londres, donde se vuelve a sentir importante y vuelve a rendir a su mejor nivel.

Este trío, más la aportación de gente como Naldo, Mertesacker, Frings o Hunt tienen la difícil misión de hacer olvidar a uno de los mejores jugadores del mundo. De momento, van cuartos en la Bundesliga y líderes en su grupo de la Europa League. Veremos si son capaces de lograrlo.

PD: El otro día vi la película ‘The Damned United’. Es una producción de la BBC, (los ingleses, cuando se ponen, hacen muy buenas cosas) que narra una parte de la vida del mítico entrenador inglés Brian Clough, que ganó dos Copas de Europa con el Nottingham Forest en la década de los 70. Disfruté con cada momento, porque destila olor a fútbol desde las imágenes iniciales hasta los créditos del final. Esencia del fútbol británico de antaño. De fútbol de siempre. De fútbol de verdad.

Aquí os dejo el link de la película, para verla con subtítulos en español, para aquell@s que como yo, dominéis más bien poquito la lengua de Shakespeare.

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Valverde conquista Grecia


El fútbol es grande, realmente grande. Hace que cosas que no deberían importante lo más mínimo, se conviertan en cuestión de vida o muerte, o algo más importante, que diría el mítico Bill Shankly.

Hace diez años, apenas sabía qué era Upton Park y hoy disfruto como un ‘hammer’ más cada jornada los milagros del maestro Zola. Me cabreo cuando, como este fin de semana, la Juve golea a mi querida Roma, y sufro con la irregular temporada del Werder Bremen de Schaaf.

Supongo que también pasará con otros deportes, y que mi amigo Álvaro sentirá  como suyas las victorias de los Spurs o Fran Fermoso se cabreará con Boozer cada vez que hace un partido lamentable con los Utah Jazz.

En realidad os cuento esto porque gracias al fútbol, el otro día esbocé una sonrisa, por algo que se supone que para alguien como yo debería ser intrascendente. El Olympiacos ha ganado la liga en Grecia.

Diréis, y con razón, que estoy loco, y que a alguien como yo no debería importarle si gana el Olympiacos, el Panathinaikos, el Atromitos o su puta madre. Pero no. El Olympiacos es campeón y me alegro.

valverde-olympiacosMe alegro por Valverde, que es un entrenador milagro, y que apuesta por el juego ofensivo. El ‘txingurri’ ha hecho campeón a los del Pireo a tres jornadas del final superando a sus archirivales del Panathinaikos, que han llegado a octavos de la Champions en un grupo con el Inter y el Werder Bremen. Pero es que además, tiene al equipo en las semifinales de la Copa griega y puede conseguir el doblete.

Además, me alegro por Valverde porque es un currante, que consigue fantásticos resultados, y que quizá no tenga el reconocimiento que se merece. Debutó como entrenador en el Athletic en 2003 y consiguió la proeza de clasificar al equipo para la Copa de la UEFA con un fantástico quinto puesto. Durante la temporada siguiente, las desavenencias con el presidente Lamíkiz le obligaron a renunciar a su cargo a pesar de haber llevado al equipo a semifinales de la Copa del Rey y acabar noveno en Liga.

Tras su marcha, el Athletic no ha levantado cabeza. En la 2005-2006 llegaba Mendilíbar, un entrenador joven y con ambición al que apenas dejaron trabajar y fue sustituido por Clemente a las pocas jornadas de llegar. El Athletic acabó duodécimo. La temporada siguiente con Sarriugarte y Mané, el equipo estuvo a punto de descender y acabó decimoséptimo. El año pasado con Caparrós, las cosas mejoraron y el equipo acabó en mitad de tabla, aunque aún no ha mejorado los registros de Valverde.

Así que volvamos a él, a Valverde. Tras salir del Athletic, estuvo un año sin entrenar. Y en 2006 llegó al Espanyol. De nuevo un milagro. En la Liga, zona tranquila y ese año, la final de la UEFA en Glasgow. Una tremenda decepción tras perder en los penaltis frente al Sevilla, pero un logro histórico para llegar hasta ella.

La pasada temporada de nuevo dejó al Espanyol en mitad de tabla, pero la directiva de Sánchez Llibre decidió su no continuidad para darle los galones al que fue su segundo ‘Tintín’ Márquez. Ahora, el Espanyol vive una situación crítica, en puestos de descenso y con tres inquilinos diferentes en el banquillo.

Mientras tanto, Valverde decidió apostar por la aventura griega y decidió firmar por un Olympiacos con más tradición baloncestística que futbolística pero que es uno de los grandes del fútbol heleno. Y este fin de semana, campeón de la Super Liga.

Y esta Liga ha sido gracias a gente como Diogo, un delantero brasileño, que en breve será una estrella, como el argentino Belluschi que salió de River como estrella y ha comenzado a rendir en Europa, el incombustible Djordjevic, el español Óscar González, ex de Valladolid y Zaragoza o ‘huesitos’ Galletti, con unos registros goleadores nunca vistos hasta ahora.

190808_OSFP_ALXALIL_22.jpgPero yo quería hablaros un jugador por el que me alegro especialmente. Quizás no le conozcáis demasiado, así que servirá como carta de presentación. Es el brasileño Dudú Cearense. Lo vi por primera vez en el Mundial sub-20 de Emiratos Árabes Unidos, (ese en el que la España de Iniesta perdió la final frente a los cariocas con un gol de Fernandinho en los minutos finales) con sus medias blancas subidas hasta las rodillas, recuperando y distribuyendo, pero también marcando goles. Desde ese momento pensé que sería el mediocentro del futuro, y me preguntaba cómo un tipo así podía estar desperdiciándose jugando en la liga de Japón.

Ese verano lo cedieron al Rennes francés y luego llegó el gran traspaso al CSKA de Moscú donde cuajó grandes partidos en 3 años, pero donde también cayó en el olvido para el escaparate internacional.

Este verano llegó al Olympiacos, se hizo indiscutible y este fin de semana marcó el gol de la victoria ante el Panionios. Un gol que vale una liga.

PD: No quiero olvidarme de Kovacevic, que también es campeón, pero es tan grande que se merece un post exclusivo para él solo.

Espectáculo Werder Bremen


Llevo tiempo sin escribir y esta semana ha habido jornada el miércoles y el jueves en la Liga y en la Serie A del Calcio. Aquí vimos la goleada del Madrid ante el Sporting de Gijón (7-1), la victoria del Barcelona ante el Betis. El triunfo del Valencia que le dio el liderato y el buen juego de un Villarreal que me ha enamorado.

En Italia tropezó la Juve en casa ante el Catania (1-1), el Milan sufrió para ganar a la Reggina, con Ronaldinho de suplente y con Borriello arriba y Shevchenko en el banco. El Inter ya es líder tras ganar al Lecce  y la Roma de Spalletti volvió a perder.

Pero me gustaría hablaros de fútbol alemán, y más concretamente del Werder Bremen. ¡¡¡Qué divertido es este equipo!!! y cómo mola verlo jugar. No sé si será por los colores verdiblancos pero siempre me ha caído bien, y si tenéis la oportunidad de ver alguno de sus partidos, supongo que vosotros también le cogeréis cierto aprecio.

Y es que los partidos del Bremen son una locura. Su entrenador Thomas Schaaf es uno de los más ofensivos del planeta fútbol y el 4-3-3 es una de sus señas de identidad. En el campo están dirigidos magistralmente por el brasileño Diego acompañado por otro mediapunta que va para estrella, Mesut Özil y a pesar de haber perdido a Borowski, que fue una de sus estrellas el año pasado y a Klasnic, se han reforzado con Pizarro que viene cedido del Chelsea.

Diego, Pizarro, Özil, Hunt, Rosenberg, Sanogo, Hugo Almeida… estos nombres tienen una palabra que les une, GOL y eso es lo que hay en los partidos del Werder, pero si además le sumas que sus defensas no son nada del otro mundo, el espectáculo está asegurado.

La pasada semana le ganaron al Bayern Munich por 2-5 en el Allianz Arena dando una exhibición de fútbol ofensivo. Llegaron a humillar a los de Klinsmann con un 5-0 en poco más de una hora de partido, pero los bávaros maquillaron con un doblete de Borowski, pero esta tarde se han vuelto a superar.

El Werder Bremen ha jugado a las 15:30 frente a la revelación de la Bundesliga, el recién ascendido Hoffenheim. Los de Schaaf han salido con Frings de pivote defensivo, Diego y Özil en la media punta y Hunt, Rosenberg y Pizarro arriba.

En el minuto 8′ ya ganaban 1-0 con gol del internacional sub-21 alemán de origen turco Özil, pero en el 15′ empataba Ba. Sólo un minuto después, en el 16′ anotaba Pizarro, en el 21′ llegaba el 3-1 de Diego y  a la media hora, Hunt hacía el 4-1.

Tras el vendaval de los de Bremen, llegó la relajación y comenzó la remontada del Hoffenheim. Antes del descanso Salihovic acortaba distancias haciendo el 4-2 y al cuarto de hora de la segunda mitad, Mertesacker cometió un penalti que le costó la expulsión, y que además transformó Ibisevic poniendo el 4-3 en el marcador. Poco después, en el minuto 71′ Comper completaba la espectacular remontada y empataba el encuentro a cuatro.

Pero quedaban 20 minutos y ni mucho menos había terminado el encuentro, porque el Werder Bremen es un equipo especial. Cualquier conjunto del mundo al que le acabasen de remontar una diferencia de tres goles y estuviese con diez hombres por la expulsión de un central, se metería atrás a defender el punto. Pero el Werder no. En vez de defender con uñas y dientes, se han dedicado a atacar, y las órdenes de Schaaf han tenido su recompensa.

En el minuto 82′ una gran jugada por la izquierda que comenzó Özil la culminó el propio mediapunta con un fantástico gol. Era el 5-4 y llegaba la locura. Lo han conseguido y el ataque ha vuelto a triunfar. Una lección de fútbol deliciosa para el espectador.

A ver si aprenden algunos…

PD: Ahora el Madrid-Betis y mañana el debi milanista, chulo ¿verdad?

El fútbol en los Juegos Olímpicos. ‘Raro, raro, raro’


Es extraño esto de fútbol olímpico ¿verdad?. Más allá de la polémica de Messi, del TAS, de la FIFA, de Blatter y sus solemnes tonterías, se podría decir que el fútbol está metido dentro de la Olimpiada ‘con calzador’. Digo esto porque es la única competición que ya ha comenzado, incluso antes de que se celebre la ceremonia inaugural; la única que tiene un límite de edad, porque al menos 15 de los 18 jugadores que forman cada plantilla deben ser jugadores sub-23; pero sobre todo, porque un deporte como el fútbol, que es el rey indiscutible en Europa y Sudamérica, pasa a un discreto segundo plano cuando llega el acontecimiento deportivo más importante del mundo, los Juegos Olímpicos.

Este papel secundario del fútbol se acentúa más cuando te enteras de que los Juegos ni siquiera están dentro del calendario de competiciones oficiales de la FIFA. Y por este motivo, y según la resolución dictada por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) los clubes no tienen la obligación de ceder a sus jugadores. Así, esto se convierte en una locura, con casos de ‘fuga’ sin autorización de los clubes como hicieron los brasileños Rafinha y Diego o con despropósitos como el de Messi, que después de haber hecho el viaje hasta Shanghai donde estaba concentrada Argentina, resultó que debía volver a España para jugar la previa de la Champions con el Barcelona. Al final ha imperdado la cordura y el club catalán ha accedido a que Messi defienda a la albiceleste en los Juegos.

Y vaya si lo ha hecho, en el debut argentino ante Costa de Marfil, ‘la pulga’ ha abierto el marcador para su equipo con una gran definición tras un espectacular pase de Riquelme, y le ha dado el segundo gol al sevillista de nuevo cuño Lautaro Acosta, cuando el partido ya agonizaba y los marfileños creían tener un punto en su mano gracias al empate que había conseguido Cissé.

A pesar de esta victoria, Argentina ha estado gris, con Agüero desaparecido, sin frescura arriba, con falta de entendimiento evidente entre los medios centros Gago y Mascherano y con una actuación lamentable del espanyolista Zabaleta, hasta ahora siempre cumplidor.

Brasil también ha ganado, pero sufriendo. Bélgica, con una generación muy interesante de jovenes promesas ha puesto en aprietos a una ‘canarinha’ que ha debutado con toda su artillería pesada. Pero los Ronaldinho, Diego, Pato, Ánderson y compañía fueron incapaces de inquietar la portería belga hasta que el árbitro le mostró una dudosa segunda tarjeta amarilla al central Kompany. Además tuvo que ser Hernanes quien perforase la portería de Bailly en el minuto 80.

La que sí convenció fue Italia, que goleó a Honduras 3-0, y aunque dos de los goles fueron de penalti, y los hondureños fallaron otra pena máxima, a los italianos se les vio muy activos arriba, con un gran Giovinco, con destellos de Giuseppe Rossi y con Acquafresca en un gran momento de forma.

PD: Como veis, aunque sea un fútbol raro, también es muy divertido y siempre se descubren nuevos talentos.