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El (fugaz) retorno y la despedida (Gracias Ruud)


[Por Anuar Marrero]

Vivió el Madrid el domingo una curiosa jornada. El Bernabéu asistió a una ironía de esas que tanto le gusta ofrecernos al fútbol. Un jugador se despedía del conjunto blanco y otro volvía a ofrecer una gran actuación en el estadio de Chamartín, después de mucho tiempo. Dos jugadores contrapuestos. Uno es un jugador espectacular por la ausencia de espectáculo, por poner cada ínfimo recurso al servicio del gol y del equipo. El otro, un jugador incomprensible. Un compendio de virtudes excepcionales dilapidadas por un carácter voluble y autodestructivo.

El que se iba era Ruud Van Nistelrooy. Sin lugar a dudas uno de los mejores delanteros que yo he visto en mis 23 años de vida. No busquen en él la potencia de Ronaldo, ni la calidad de Romario, ni la incontestable superioridad de Van Basten. En Ruud sólo encontraran un físico portentoso, 1,88 metros cohesionados por la obsesión del gol. ‘Van The Man’, cómo le apodaron, era una metáfora del objetivo último del fútbol. No le interesaba el regate, ni el control perfecto. Ruud controlaba y remataba. Sin dilación. Para él la belleza era el gol, no necesitaba adornos. En más de una ocasión escuché críticas hacia el delantero holandés. Generalmente provenían de aquellos aficionados a los highlights, a la filigrana efímera. Lo acusaban de tosco y de no tener suficiente calidad. Pero Ruud era cómo el amante sobrio y seguro que no necesita recurrir a las flores, porque con una mirada y una sonrisa es capaz de ofrecer infinitamente más.

Intento recordar a algún jugador que haya calado más menos tiempo en un entorno tan difícil como el Real Madrid. Y no lo encuentro. Actor principal en la milagrosa liga de Capello, en la que sus 25 goles fueron el elemento fundamental del milagro. ‘Van Gol’ era coherencia en un equipo acostumbrado a los escándalos. Era un estudiante aplicado en una clase demasiado acostumbrada a niños malcriados. Por eso y por sus dos temporadas y media de trabajo y profesionalidad, la afición blanca recordará con cariño a ese delantero grande y con pinta de tosco que un día pasó por el estadio de Chamartín. Para quienes aún duden de su calidad sólo ofreceré un dato. Lo que define a un delantero es el gol. Y Van Nistelrooy es el único junto a Di Stéfano que ha conseguido ser máximo goleador en las ligas de tres países diferentes. Y le espera el Hamburgo. Estoy convencido de que la historia de amor de Ruud y el gol aún no ha llegado a su fin. Suerte y gracias.

La contrapartida era Guti. Es el caso opuesto al holandés. Guti es un jugador superlativo. Tiene  algo que no se puede entrenar, visión de juego, clarividencia desde la media punta, un último pase muy poco frecuente en el fútbol mundial. Además tiene gol, como ya demostró cuando tuvo que jugar cómo delantero durante gran parte de la temporada y acabó con 14 goles. Gol, visión de juego y de la cantera. Lo tenía todo para marcar una época en el Madrid. Pero se fue diluyendo. Pasaban entrenadores uno tras otro y nunca conseguía la titularidad. Y entre rabieta y rabieta fue encadenando actuaciones estelares con partidos mediocres gobernados por la indolencia. Y así desapareció lo que podía haber sido uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol español. Tras las turbulencias de esta temporada parece que ha encontrado su sitio en un equipo necesitado de su fútbol. La velocidad de los Higuaín, Benzema o Ronaldo combinada con su último pase puede tener efectos demoledores. Ya no veremos al jugador que pudo ser, pero a lo mejor es su última oportunidad para hacer algo grande en el Madrid y despedirse por la puerta grande.

P.D.: No quería estropear el artículo con un tema tan banal, pero no puedo callarme. Y es que no entiendo cómo se puede considerar agresión la jugada de Ronaldo, cuando intentaba salir al contraataque y estaba siendo agarrado es cómo menos curioso. Se ve claramente que Ronaldo sólo quiere zafarse. Si le da en la cara es tan sólo porque Mtiliga está agachado agarrándole con las dos manos. Que esto sea roja y que por ejemplo, el empujón de Puyol con el brazo sobre Nilmar en el partido contra el Villarreal no sea ni penalti es lo que lleva luego a muchos a montar teorías conspiratorias

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Deberían traer a Ashley Young


Han pasado muchas cosas en estas dos semanas en las que hemos estado ausentes y de las que me gustaría mucho haber podido hablar. De la jornada de Champions, del sorprendente Anorthosis que dirige el mítico Ketsbaia, del Inter-Juve del fin de semana pasado o de la crisis del Arsenal que incluso ha levantado alguna voz crítica contra el indiscutible Wenger.

Pero la actualidad manda, y antes de anoche Ramón Calderón anunció en alguna televisión y en alguna radio que va a traer dos fichajes ‘jovenes’ para este mercado de invierno (falta le van a hacer al Real Madrid con tanta lesión) y dos fichajes ‘de campanillas’ para la próxima temporada.

Además de las lesiones de Van Nistelrooy e Higuaín, que hacen imprescindible y urgente un refuerzo en la delantera, el Real Madrid está descompensado porque no tiene ningún jugador de banda derecha en el medio campo. Ya pidió Sergio Ramos un fichaje en esa posición hace algunas semanas, y en mi opinión creo que deberían hacerle caso.

Con los parámetros que ha dado Calderón, parece que el jugador del que quiero hablaros queda fuera de la órbita blanca, pero si yo fuese el presidente, Mijatovic, Portugal o quien quiera que sea el encargado de los fichajes, lo traería sin dudarlo.

ashleyyoungSe llama Ashley Young y juega en el Aston Villa inglés. Tiene 23 años y unas cualidades físicas y técnicas casi inigualables. Su precisión en el golpeo de balón es comparable a la del mejor Beckham y aunque no tenga la velocidad de Walcott o Lennon es bastante rápido. Paradojas del fútbol, físicamente es muy parecido a Robinho, aunque quizá menos explosivo. Pero su principal cualidad es que es un grandísimo asistente. El año pasado, sin ir más lejos, dio 17 pases de gol en la Premier, y marcó la nada desdeñable cifra de 8 goles y llevó a su equipo a la sexta posición de la liga inglesa el año pasado.

Además, es un buen lanzador de faltas, y como curiosidad, deciros que aunque es zurdo, su posición natural es en la banda derecha, donde podría equilibrar el sistema de un Real Madrid muy asimétrico.

Ashley Young es jugador de equipo grande, y si no, al tiempo. Es increíble que Capello no lo llame para la selección.

PD: Si estáis muy (pero que muy) aburrid@s, podéis verlo ahora en La 2 en un partido lamentable Aston Villa-Fulham.

PD 2: La foto, publicada en el Daily Mail, se la hizo un enemigo,

De la pizarra al terreno de juego


Habéis sido vari@s los que habéis pedido un análisis del Barça de Guardiola. Aquí lo tenéis, disfrutadlo tanto como yo

[Por Jorge García]

Muchos escépticos comentaban antes de empezar la liga que Pep Guardiola podría no ser la solución a los graves problemas del Barcelona. Esto, en parte, es cierto. No podemos olvidar que la salida de varios futbolistas, como Deco o Ronaldinho, ha propiciado que la lucha de egos se haya rebajado. Si le sumamos el concepto táctico de Guardiola, nos encontramos con un equipo espectacular; como viene demostrando en las últimas semanas.

guardiolajorgeGuardiola parte con una ventaja, pocos centrocampistas han tenido su clase y han podido participar en el proytecto de Cruyff. Con este curriculum es fácil ver el fútbol. Ahora bien, si los jugadores no te toman en serio y trasladan al campo lo que entrenan, tu fracaso está garantizado en el banquillo. Quizá, el ejemplo más cercano sea el de Juande Ramos en el Tottenham. El año pasado, ganó la Carling Cup, pero en la liga iban colistas. Fue destituido y llegó el drunk Redknapp. Desde su incorporación a los spurs, no han perdido ni un solo partido: ¿casualidad o echar a un entrenador?.

El Barcelona de la era Guardiola no ha cambiado sustancialmente con respecto al esquema táctico, pero sí ha incorporado varios mejoras que le han permitido volver a ser el equipo temible que fue cuando consiguió el doblete. Los fichajes, aparentemente, no aportaban nada desorbitado. Keita, Cáceres, Piqué, Alves o Hleb. A excepción de los dos últimos, nada de renombre. Sin embargo, estos refuerzos le han dado más profundidad de banquillo y una consistencia en la contención que antes no tenía. Además, jugadores como Alves o Piqué le permiten sacar el balón jugado desde atrás (algo que sólo hacía Márquez). Para Guardiola esto resulta esencial. Hay que jugar al toque y no podemos rifar la pelota. Así, el once blaugrana consigue echar el campo hacia el marco contrario y, asimismo, ganar en posicionamiento defensivo.

Esto se entiende mejor si partimos de la base de que el Barça tiene dos líneas claras de juego: 5 – 5. Por un lado, los cuatro defensas y el pivote defensivo (más Valdés, no van a jugar sin portero). Por otro, los dos centrocampistas de creación y los tres atacantes. A la hora del ataque sólo se suma el pivote defensivo y llegan seis al área contrario; junto a los carrileros (sobre todo Alves) cuando se incorporan para hacer el campo más ancho. A la hora de denfender, se mantienen los cinco más, habitualmente, los dos centrocampistas y algún extremo. Por lo tanto, ocho personas para cerrar las líneas. Esto con Rijkaard no ocurría. Así, el balance, en ambos casos, es casi perfecto.

xaviGuaridola ha rescatado la idea de la Premier: hacer el espacio mucho más estrecho para ahogar a sus rivales en la presión. Si juegas adelante, el campo se reduce y, por consiguiente, es más fácil perder el balón. Eto’o ha vuelto a ser el de siempre. Inicia la presión en área contraria apretando a los defensas. A esto se le suman tanto Henry o Iniesta y Messi. En caso de que la salida sea por el medio, los extremos se repliegan y Xavi y Keita, Busquets o Touré ayudan al de Terrasa. En definitiva, la concepción está clara. No replegarse sino estirar el once hacia campo rival. El pero de esta idea es que, cuando no estén finos, las contras pueden ser matadoras. Todavía no ha ocurrido y esperemos que se mantenga igual.

En ataque, qué decir. 34 goles en 10 jornadas de liga. A lo que hay que sumarle la Champions y la Copa del Rey. Son cifras increíbles y que no necesitan mucho comentario. Al retomar el concepto de amplitud y desborde han conseguido la magia que tuvieran hace tres o cuatro temporadas. El balón circula rapídisimo, de un lado a otro y siempre con continuidad; evidentemente, Xavi Hernández tiene mucha culpa de que esto sea así. En ningún momento hay una excesiva ralentización del juego; como ocurría con Ronaldinho en los últimos años.

Por último, Guardiola ha conseguido crear un bloque que cree en sí mismo y en el que todos los futbolistas se sienten importantes. Además, su conocimiento del filial le ha permitido traer jugadores al primer equipo que dotan al Barça de más profundidad y de savia nueva (como Busquets o Pedro). Está claro que en algún momento bajarán el pistón y perderán encuentros. Todavía no ha ocurrido y esperemos que tarde en llegar. Como aficionado al fútbol, me gusta ver espectáculo y buenos encuentros. Esto, actualmente, el Barcelona lo ofrece (qué pena que el Camp Nou no esté lleno todos los días).

P.D. El expreso de Irún pasó de largo en Madrid. Malos tiempos en el coliseo de la Castellana (y más sin Van Nistelrooy).

La Juve vuelve a noquear al Madrid


No sé si se le puede llamar crisis, desaceleración o crecimiento negativo. Pero el Real Madrid tiene un problema, o muchos.

Los blancos han vuelto a sucumbir hoy ante una Juventus muy débil, como ya ocurriese en el Comunale hace quince días. Pero la derrota de hoy es mucho más preocupante. Porque es en el Bernabéu, porque en dos semanas que han pasado entre ambos partidos, el Real Madrid no ha sido capaz de leer el encuentro que le ha planteado Ranieri, pero sobre todo, porque este Real Madrid no sabe a lo que juega.

Tuvieron mala suerte los de Schuster, porque en el calentamiento se lesionó Robben, y salió Drenthe, y claro, son compatriotas, pero no es lo mismo. Drenthe siempre juega acelerado, y nunca elige la opción correcta. Cuando tiene opción de pase, prefiere desbordar, y cuando centra el balón suele acabar en la calle aledaña al estadio, en vez de hacerlo en el área contraria.

Pero volvamos al partido. Se trataba de una reválida para el Madrid, que había encadenado una serie de malos resultados. Higuaín se quedó en el banquillo, y Raúl y un Van Nistelrooy todavía renqueante fueron titulares. En el medio, Diarra, Guti y Sneijder eran los encargados de mover al equipo, pero no lo consiguieron.

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La Juve hizo su partido, se limitó a salir ordenado en defensa y no cometer errores. La entrada de Tiago le daba mayor calidad al centro del campo, pero sin renunciar a la brega. Un Sissoko espléndido, cuyo despliegue físico y colocación han sido realmente impresionantes, ha sido el mariscal en la parcela ancha. Pero lo mejor del partido es que ha aparecido Del Piero.

Ha vuelto Pinturicchio, y esa es una fantástica noticia para el fútbol. Es consciente de su edad y de su falta de velocidad, pero suple sus carencias con su enorme talento. Ya fue decisivo en el partido de ida y hoy lo ha vuelto a ser.

En el primer gol ha aprovechado un error de Guti, que ha perdido un balón y se ha quedado parado, para llegar hasta el borde del área de Casillas y soltar un disparo raso y con efecto que se ha colado, con una precisión milimétrica, junto al poste de la meta madridista. Era el minuto 17′ y a los de Ranieri se les presentaba el partido soñado.

Un Madrid previsible y plano se estrellaba una y otra vez ante una defensa sólida que resultaba un muro para los delanteros del equipo blanco y así, con amagos de ocasiones madridistas y algún que otro remate de Diarra o Sergio Ramos, pasaba el tiempo del partido sin demasiado que contar.
Hasta que llegamos al minuto 67′ en el que Del Piero volvió a surgir y a brillar entre la mediocridad.

casillasgrande

Falta al borde del área a favor de los Piamonteses, Casillas que coloca muy mal la barrera y Del Piero que aprovecha el fallo del portero y aloja el balón en el fondo de las mallas con un toque sutil.

De ahí al final, el Real Madrid tiró de casta, pero ni siquiera eso les sirvió a los de Schuster para recortar diferencias en el marcador y el partido finalizó con el 0-2 y con una estrella casi eterna que vuelve a brillar, Alessandro del Piero. Su alter ego madridista, Raúl, estuvo desaparecido en combate. Saquen sus propias conclusiones.

Así, el Bernabéu despidió a Del Piero con aplausos y a su equipo con merecidos silbidos. Un equipo roto dentro y fuera del terreno de juego, carente de confianza y que se diluye como un azucarillo cuando no le funciona su arma principal, la pegada.

Aquí os dejo el resumen del partido hasta que lo quite youtube

PD: El Zenit ha ganado en Bielorrusia y se mete en la pelea por pasar a la siguiente fase. Convendría no descuidarse.

El Madrid, las bandas y el error estratégico de Schuster


[Por Anuar Marrero]

No se asusten, antimadridistas del mundo. Este no es un mero artículo sobre el Real Madrid. Simplemente creo que del duelo contra la Juve se pueden extraer algunas conclusiones sobre acerca de uno de los problemas fundamentales del futbol en la actualidad, el juego por bandas.

Dicen, y yo cada día estoy mas de acuerdo, que el fútbol es un deporte muy sencillo que los entrenadores se empeñan en complicar. Las bandas en un equipo de futbol son vitales por todas las razones que ya conoceréis. Los laterales ayudan en la salida del balón, los extremos o interiores le dan profundidad al equipo, liberan y dan opciones al centro del campo, surten de balones los delanteros y abren las defensas creando espacios para los rematadores y las incorporaciones de segunda línea. Además dotan al equipo de velocidad y verticalidad. Pues a pesar de todo ello, cada día son más los equipos que juegan sin bandas, y cada vez menos los jugadores de banda.

Centrémonos ahora en el partido del Madrid. Schuster saca un 4-3-3 (más o menos) lo que quiere decir que a priori en el centro del campo juega con un hombre menos que su rival. Pero en todo el equipo sólo hay un hombre de banda, Sergio Ramos. De once jugadores tan sólo un lateral. Resultado: La Juve tiene ventaja numérica en el centro del campo, lo que unido a la acumulación de jugadores blancos por el centro (Gago, Snejder, Van der Vart, Van Nistelrooy, Raúl, Higuain y hasta las subidas de Pepe) hace que el fútbol físico y de brega de los italianos cobre su máxima expresión. Ante la falta de espacios Sissoko parece un gran jugador, Gago desaparece, el Madrid no puede salir de la presión y dos centrales limitaditos (fuertes y trabajadores pero con demasiadas limitaciones para otras funciones) como Legrottaglie y Chiellini parecen autenticos cracks. El despropósito del Schuster y los suyos es de mucho calado. Van Nistelrooy, un jugador tremendo, el mejor delantero centro que he visto jugar en mi vida, se da cuenta del hecho y busca espacios en la banda. Pero claro Heinze y el holandés en una banda parece un chiste de muy mal gusto. Un central y un delantero centro como lateral y extremo (¿todavía creen que Mijatovic y compañía saban más de fútbol que nosotros?).

Llegada la segunda parte (45 minutos tardo el alemán en arreglar un desaguisado que saltaba a la vista desde la segunda jugada del partido) salió una de esas pocas joyas de banda que aun nos regala la cantera holandesa; Robben. Y el solo, con sus desbordes velocidad y cambios de banda convierte el partido en otro. La Juve se tiene que abrir, con lo que Sissoko pierde bastante presencia, en favor de un Gago que con espacios deja varias pinceladas de visión de juego y calidad. Con la defensa más abierta Van Nistelrooy vuelve a su posición original y crea más de un problema hasta que por fin remata. Debido a la apertura de espacios, la segunda línea del Madrid (Snejder y Van der Vart) llega con peligro y con opciones de remate. Y todo por un jugador de banda, un extremo. Cierto es que en parte es culpa de una mala planificación de la plantilla, pero Schuster debería dejar de lado su arrogancia y reconocer un error de calado como el que cometió.

Y esto no es sólo para el Madrid en este partido. El fútbol es más sencillo de lo que parece en lo fundamental. Y las bandas son fundamentales. Y todas las modernas teorías de visionarios como Vanderlei Luxemburgo son castillos de naipes que se derrumban ante una carrera, un regate o un centro de un jugador como Robben.

Y para acabar me gustaría hacer un par de apuntes sobre esta última jornada de Champions. En primer lugar me alegro de que haya alguna sorpresa con nombre de equipo modesto como el Cluj o el Anorthosis. A todos nos gusta ver estrellas, pero o el fútbol crece y llega a nuevos países o equipos o se va a convertir en un club privado de millonarios. Y por otra parte derrumba el discurso excesivamente victimista de muchos equipos pequeños. El dinero no lo es todo. Con presupuestos muy bajos se puede competir. En segundo que es una pena que las buenas sensaciones que deja el Barça no se puedan contrastar contra un equipo de nivel. Tiempo hacía que no veía un grupo tan flojito en Champions. En tercer lugar , que Wenger sigue demostrando que es el mejor entrenador del mundo y un rey Midas con los jóvenes. Hay poco entrenadores capacitados para marcar cinco goles en Turquía con un equipo tan joven.

Y para acabar de verdad un apunte sobre el Inter. Al principio de temporada no me los tomaba en serio. Mis razones tenía. Todos los años gasta un dineral, pero nunca consigue un bloque de garantías. Pero al gran equipo que tiene le ha sumado la enorme capacidad competitiva de Mourinho. Nos gustara o no su fútbol, pero sus equipos tiene un carácter ganador que he visto en muy pocos. Además con la recuperación de Adriano, el Inter tiene, a mi parecer, la mejor delantera del mundo. Ibrahimovic y Adriano. Juntos reúnen gol, potencia, velocidad, fuerza y calidad. Es decir todo lo que se le puede pedir a una delantera. El problema es que juntos reúnen otras tantas cualidades negativas…

El Madrid gana sin brillo y el Villarreal arranca un punto de oro en Old Trafford


Después de analizar a Atlético y Barcelona que jugaron y ganaron el martes, vamos con los equipos españoles del miércoles, Real Madrid y Villarreal.

Real Madrid 2-0 BATE Borisov

Partido sin historia en el Bernabéu. Los bielorrusos son el equipo más modesto de esta Champions, y su presupuesto es cuatro veces menor que lo que cobra cada año un jugador como Raúl, por ejemplo. Es decir, cerca de 1,5 millones de euros.

Con estas armas, no podían plantarle demasiada cara a los blancos, bastante hicieron con ser un equipo noble, que no hizo demasiadas faltas, y hay que alabarles que en vez de limitarse a estar encerrados en su área, intentasen adelantar la defensa para ‘presionar’ a los de Schuster.

El Madrid jugó a medio gas y aún así dispuso de muchas oportunidades de gol. El primer tanto llegó pronto, en el minuto 11, cuando Guti recibió el balón tras un saque de esquina y se inventó un pase maravilloso que eliminó a cuatro defensas y que dejó a Ramos en franquía para que batiese al portero bielorruso de fuerte disparo. 1-0 y partido sentenciado.

En el minuto 34 llegó la desafortunada lesión de Gago que tuvo que retirarse por problemas musculares y se prevé que esté de baja cerca de dos semanas. La noticia del partido se produjo en los minutos finales del primer acto. Como el segundo gol del Madrid no llegaba, los bielorrusos realizaron tímidos acercamientos al área de Casillas. Esta circunstancia acabó con la paciencia de algunos aficionados, que silbaron a los blancos al descanso debido a su excesiva relajación.

A los 9 minutos del segundo tiempo el Real Madrid aumentó su ventaja en una jugada plagada de rebotes. Raúl disparó a puerta y el portero bielorruso se estiró para despejar el balón, con tan mala fortuna que su rechace pegó en un defensa y cuando el balón se colaba en la red, llegó Van Nistelrooy para remacharlo. Por si acaso.

De ahí al final hubo poco. La expulsión del bielorruso Khagush y un par de tiros de Ramos y Van der Vaart.

Desde aquí, sólo queda felicitar al BATE por su heróica clasificación y alabar el encomiable esfuerzo de los pobres bielorrusos, que más parecían un grupo de amigos, que un equipo profesional.

Manchester United 0-0 Villarreal

Este sí era el partido de la jornada. Un teatro de los sueños abarrotado por 76.000 almas recibía al Villarreal en la primera jornada de Champions. Cristiano esperaba en el banco y Berbatov fuera de la convocatoria, pero daba lo mismo, ahí estaban Tévez, Rooney, Nani, Ferdinand o Hargreaves dispuestos a amargar el debut al submarino.

Y en estas llega Pellegrini (entrenador al que admiro), estudioso y metódico, y deja en el banquillo de inicio a Cazorla y Marcos Senna. Otro ataque de entrenador, inexplicable, no había molestias físicas ni cansancio, simplemente decisión técnica. Los amarillos salieron con Eguren y Edmilson en el doble pivote, Pires, Mati Fernández y Cani en la mediapunta y el Guille Franco sólo arriba, pegándose con los centrales.

En vista del resultado, la apuesta salió bien. Los castellonenses se llevaron un punto que sabe a victoria y encarrilaron su clasificación para la siguiente fase. El 0-0 acabó con un récord de 15 victorias seguidas del Manchester en su estadio en la Champions y ante eso no se puede reprochar nada, pero pudo ser peor, mucho peor.

Gonzalo y Godín hicieron un partido enorme, perfecto. El argentino se olvidó de sus maltrechas rodillas y volvió a su mejor versión, y el uruguayo Godín se doctoró en el mejor escenario posible. Aguantaron las embestidas de Tévez, los desmarques de Rooney y las llegadas desde la banda de Nani y Park Ji Sung.

Pero buena parte de ese punto es también gracias a Diego López. El portero gallego estuvo inmenso, y salvo un error en la salida en un saque de esquina al comienzo del encuentro, estuvo muy seguro durante los 90 minutos.

En la primera parte el Villarreal sufrió lo indecible. Los amarillos no tenían el balón y estaban a merced del Manchester. Guille Franco estaba demasiado sólo arriba y Mati Fernández, Cani y Pires no entraban en juego. Eguren y Edmilson no podían frenar a Hargreaves y Fletcher, y las bandas inglesas eran un constante quebradero de cabeza para el equipo español. Park y Nani llegaban muy solos hasta la línea de fondo y trazaban diagonales muy peligrosas, tanto, que el coreano fue derribado claramente por Eguren en dos ocasiones. El árbitro Wolfang Stark, un amigo, no pitó ninguno de los dos penaltis y se llegó al descanso con el 0-0.

En el segundo tiempo, Cazorla modificó el panorama de su equipo y del partido. El asturiano es un jugador diferente, con su entrada cambió la actitud de su equipo, Ángel encontraba un socio en la derecha, Pires y luego Ibagaza, podían trazar paredes.

Fue en esos compases del partido cuando el Villarreal gozó de la ocasión más clara del partido. Una sucesión de paredes y triangulaciones acabó con un centro al área que Guille Franco remató con el tacón. Caprichoso, el destino quiso que el balón se estrellase contra la madera y saliese hacia el meta Van der Sar.

En el minuto 61 Ferguson sacó a toda su artillería. Retiró a Hargreaves para meter a Anderson y a cambió a Park por Cristiano Ronaldo. El portugués fue recibido con vítores por la hinchada de los Red Devils, a pesar de sus escarceos veraniegos con el Real Madrid. Cristiano jugó, y estuvo muy activo en los 29 minutos que permaneció sobre el campo y de un centro suyo llegó la oportunidad más clara de los ingleses, cuando el central Evans, libre de marca, conectó un cabezazo a bocajarro que pegó en la cepa del poste.

Era entonces cuando más encerrado estaba el Villarreal, pero ni con Cristiano pudo el Manchester doblegar al submarino. 0-0 y un punto que sabe a gloria.

PD: Qué de trabajo da la Champions a los autores de los blogs

Supercopa de Europa, Calcio, Premier League, Liga y los clásicos portugués y escocés ¿alguien da más?


Gran fin de semana de fútbol el que hemos tenido. Empezó el viernes con una vibrante final de la Supercopa de Europa, en la que los rusos  del Zenit (rivales del Real Madrid en la Champions) superaron a un Manchester United que sin Ronaldo, no tuvo ni profundidad por bandas, ni juego en el medio, ni pegada arriba.

Interesantes los rusos, que de la mano del portugués Danny, fichaje estrella del Zenit esta temporada, machacaron al Manchester. El ex del Dinamo de Moscú, que ha costado 30 millones de euros, demostró su enorme talento, dominó el centro del campo y fue el principal creador de las contras. Ha venido para sustituir a Arshavin, y lo puede hacer a la perfección. El segundo gol así lo atestigua. El portugués con sangre venezolana controló el balón en el medio del campo, y partiendo desde la izquierda llegó al área donde mareó a Ferdinand y se la cruzó a Van der Sar. Si al final Arshavin no sale del Zenit, van a formar una pareja letal.

Me alegré mucho por Pogrebnyak, porque se lo merecía. Es un delantero sobresaliente que se perdió la final de la pasada UEFA por sanción y la Eurocopa por una inoportuna lesión, pero por fin ha logrado resarcirse, aunque sea en parte. Marcó el primer gol e hizo un excelente partido.

El Manchester me decepcionó. Le faltó contundencia arriba, algo que probablemente solucionen si al final firman a Berbatov, pero sobre todo, le faltó presencia en la medular, porque Scholes es un excelente llegador, y Anderson un mediapunta con mucha clase, pero se notaron muchísmo las ausencias de Carrick y Hargreaves. El 2-1 fue obra de Vidic y el United sacó la casta de campeón en el tramo final del encuentro, pero no fue suficiente porque sólo el ‘apache’ Tévez llevó peligro a la portería de Malafeev.

Además ha empezado el Calcio con sorpresas y tropiezos de los grandes. El Milan de Ronaldinho y Shevchenko cayó en casa ante el recién ascendido Bolonia. Los rossoneros son un cementerio de elefantes, con una plantilla cuya media de edad sobrepasa ampliamente los 30 años. Con Kaka’ lesionado, Pirlo se encuentra muy sólo en la creación y Flamini deberá adaptarse a una nueva liga y a un técnico como Ancelotti. Ronaldinho tuvo un debut aceptable, acostado (no literalmente) en la banda izquierda, se dedicó a poner centros peligrosos e incluso dio el pase de gol a Ambrosini, pero aún le falta mucho para coger la forma, y dudo que pueda volver a ser el de los mejores años del Barcelona.

Otro que tropezó fue el nuevo Inter de Mourinho, que empató ante la Sampdoria del ex-gordo Cassano en Génova. La apuesta de poner a Cambiasso de central no dio resultado, y a Figo, que fue la sorpresa en el once titular, se le vio falto de ritmo durante todo el encuentro. El que si brilló fue Ibrahimovic, el sueco marcó el gol a pase de Mancini, pero estuvo muy desasistido en el ataque. Aun así el Inter asusta, con la mentalidad ganadora de Mourinho y una plantilla muy amplia, son candidatos a todo.

El partido estrella del Calcio fue el que enfrentó a Juventus y Fiorentina. Los turineses, sólidos y conjuntados se adelantaron con un gol de Nedved y todo parecía ponerse de cara para ellos cuando el árbitro dejaba con diez hombres a la Fiorentina al expulsar al ex mallorquinista Felipe Melo a 7′ minutos para el final. Pero el conjunto viola, que no podía contar con Mutu, se lanzó al ataque a la desesperada y consiguió su objetivo cuando Gilardino introdujo en la red un balón peinado por Pazzini. Era el minuto 89 y el electrónico reflejaba el 1-1 final.

Lo más destacable de la Premier League, fue el partido entre el Tottenham de Juande y el Chelsea de Scolari. Un encuentro lleno de tensión, donde la calidad se vio a cuentagotas. Empezaron dominando los blues, y se adelantaron en el minuto 28 con gol de Belletti, pero los Spurs se rehicieron y lograron empatar antes del descanso cuando Darren Bent aprovechó una falta de entendimiento entre Lampard y Carvalho para poner el empate en el marcador. En la segunda mitad, no hubo oportunidades claras, dominó el centrocampismo y el marcador no se volvió a mover.

En el Liverpool-Aston Villa se lesionó Fernando Torres y los de Benítez acusaron su baja y sólo pudieron empatar a cero ante los hombres de Martin O’Neill. Sin Torres, el Liverpool pierde mucha pegada, y a pesar de la llegada de Robbie Keane, parece que la responsabilidad goleadora esta temporada, volverá a recaer en el ‘niño’.

Volvió Cesc y lo notó el Arsenal. Los gunners arrollaron al Newcastle con dos goles de Van Persie y uno de Denilson, que crece notablemente cuando juega al lado del catalán. Con esta goleada, los londinenses han logrado aplacar las críticas por su juego ramplón de las dos primeras jornadas. Hay que destacar que en las urracas, volvió Joey Barton, que acaba de salir de prisión tras cumplir 75 días de condena por agresión.

Y por si esto fuese poco, también ha empezado la Liga con el Numancia haciendo historia. Los sorianos, con el presupuesto más bajo de toda la primera división vencieron al todopoderoso Barcelona gracias al gol de Mario Martínez, el jugador que menos cobra de toda la Primera  División y también el primer soriano que anota un gol con la camiseta numantina en la máxima categoría del fútbol español. Los de Guardiola se atascaron en ataque, y aunque tuvieron varias oportunidades claras no supieron definir. Volvieron a aparecer fantasmas de los últimos meses de Rijkaard. Henry deambulaba por el campo y aunque sé que soy pesado, sigo creyendo que los blaugranas van a echar mucho de menos a Deco.

En el Real Madrid, la vida sigue igual, que diría Julio Iglesias. Llevaba 17 años sin ganar en Riazor y esta temporada no ha sido una excepción. Un Deportivo muy serio doblegó a los blancos con goles de Mista (sí, Mista, yo tampoco me lo creía) y Lopo. En ataque los de Schuster salieron con todo menos el descartado Robinho. Robben, Higuaín, Raúl y Van Nistelrooy, pero eso les dejó sin equilibrio en el centro del campo. Guti vagaba por La Coruña mientras que Diarra no daba abasto para contener los ataques del Dépor. ¿Y De la Red?, en el banco. El botón que sirve como muestra para corroborar que el Madrid sigue cometiendo los mismos errores, es que los dos goles del Dépor vinieron en sendos saques de esquina, de nuevo balón aéreo, peligro para los blancos, y Casillas, extrañamente fallón, se olvidó de salir y casi se le cae el larguero en la cabeza. Volvió a cumplir el de siempre, Van Nistelrooy, que convirtió un rechace cerca del área en el único gol de los blancos. Pocos refuerzos y mucho trabajo por hacer.

Donde están en una nube es en el Calderón. Exhibición en Champions y primer liderato en la Liga. El Atlético de Madrid le endosó un 4-0 al Málaga con mucha autoridad. Agüero fue decisivo otra vez y Forlán volvió a demostrar que lleva el gol en la sangre. Además Heitinga y Ujfalusi han mejorado mucho la defensa con respecto al año anterior. Buenas vibraciones, pero tratándose del Atleti, habrá que ver cuanto les dura la alegría.

El Valencia de Emery también dejó muy buenas sensaciones. Goleó a un flojo Mallorca y demostró que la debacle de la vuelta de la Supercopa sólo ha sido un espejismo. Al igual que en la ida de la Supercopa, de nuevo Villa, Mata y Vicente fueron los goleadores.

Por último, dos notas de color para el blog. Dos clásicos, dos partidos grandes. El Celtic-Rangers y el Oporto-Benfica. El derbi del Old Firm se lo llevó el Rangers por 2-4 y para colmo, el autor de dos de los goles de los protestantes, fueron obra de Kenny Miller, ex-jugador del Celtic. De los españoles, sólo jugó Nacho Novo, que entró en el campo en el minuto 78′ y no pudo ayudar al Rangers. Su compañero de equipo Aarón y el jugador del Celtic y ex-barcelonista Marc Crosas no intervinieron en el partido.

Y el partido grande del fútbol portugués tuvo mucha presencia española. Quique estaba en el banquillo del Benfica, que aguantó el chaparrón del Oporto, y logró un valioso empate a uno. Se adelantaron los locales con un gol de Lucho González de penalti y el paraguayo Cardozo empató para los lisboetas. En la recta final del partido, el defensa benfiquista Katsouranis fue expulsado pero los de Quique aguantaron el resultado y se llevaron un valioso punto. Dos apuntes, Di María, el jugador de moda, no brilló como se esperaba, buen partido de reyes y el ‘payaso’ Aimar se lesionó en el minuto 50 (otra vez). Como también salió lesionado el lateral Leo, en Lisboa comienzan a cuestionar los métodos del preparador español Pako Ayestarán.

Una última cosa, el Ajax de Van Basten y Oleguer perdió con el modesto Willem II de Tilburg… vaya debut tuvieron los hombrecillos.

PD: Juro replantearme lo de los posts así de largos, sé que son un coñazo (con perdón)

Supercopa de España. Primeras sensaciones


Es verdad que en el fondo no es más que una pachanga de verano entre dos buenos equipos, pero siempre queda muy bien eso de decir que ya ha comenzado la temporada 2008/2009 del fútbol español.

Y es que el fútbol oficial arrancó anoche en Mestalla, con dos equipos que buscaban coger la forma y que nos ofrecieron un partido muy entretenido, con alternativas y con cinco goles.

Empecemos por el local. Me gusta Emery, no sé si triunfará, porque en Valencia eso de la tranquilidad no se lleva, porque la afición ché es demasiado exigente y creo se le va a echar encima en cuanto pierda tres partidos seguidos, porque no sé si va a ser capaz de controlar los egos de ese vestuario y porque me parece que va a ser difícil que le dejen trabajar, pero de momento ha conseguido algo que parecía imposible a orillas del Turia desde que llegó Juan Soler, devolver la ilusión.

En el terreno de juego se atisbaron cosas interesantes. Aún no es el Valencia de Emery y faltan muchas cosas por pulir, pero el equipo fue agresivo desde el primer minuto, y por momentos volvió a parecerse al gran Valencia aguerrido y contragolpeador de hace algunos años. Silva y Villa volvieron a brillar como de costumbre y el asturiano celebró su continuidad con un gol.

La sorpresa agradable fue Juan Manuel Mata. El ex del Castilla ha empezado la temporada como terminó la anterior, jugando y marcando. Estuvo muy incisivo durante todo el encuentro y se movió muy bien por todos los sectores del ataque. Volvió Vicente, que aun sin estar en plena forma, marcó el gol de la victoria valencianista. También volvió Albelda, que jugó un partido muy serio y el ‘repescado’ Pablo Hernández, que aportó frescura y calidad al mediocampo.

En el lado negativo destacó Hildebrand. El partido del meta alemán fue calamitoso y volvió a errar en la mayoría de sus acciones. El Valencia necesita un portero. Dicen que ya han fichado a Renan, el titular de la selección olímpica brasileña. Es bueno, para mí, mejor que Moyá (que era la otra alternativa), pero no sé si con 23 años y sin experiencia en Europa es la contratación que necesitan los chés.

También estuvo lamentable Joaquín, que debería dejar de pedir aumentos de sueldo y ponerse a jugar, que él sabe. Y mal Baraja, falto de ritmo, perdido y poniendo de manifiesto su poco entendimiento con Albelda (quién lo diría).

Vamos con el Madrid. De nuevo Van Nistelrooy fue el mejor. Es un fuera de serie que siempre está ahí para hacer gol, anoche dos. Pero necesita un relevo de garantías, porque ni Higuaín ni Saviola podrán suplirle si se lesiona o llega agotado a final de temporada. También me gustó de la Red, que dio el pase del primer gol y mostró criterio a la hora de mover el balón; no apunta a titular, pero puede dar muy buenos minutos como reserva.

Debutó oficialmente Van der Vaart, al que le falta acoplarse al sistema de Schuster. Creo que brillará más en el Bernabéu, donde normalmente estará más suelto, pero ahí hay jugador. Y Robben brilló el tiempo que estuvo en el campo, hizo un jugadón para regalar el segundo gol y se mereció ser titular en detrimento de Robinho.

Precisamente el brasileño fue lo peor de los de Chamartín. Estuvo impreciso, apagado y apático. Si quiere irse al Chelsea y es cierto lo que se publica que ofrecen por él, pónganle un lacito y mándenlo para Londres en el primer vuelo que salga desde Barajas.

Raúl tampoco apareció. Con del Bosque y Hierro en el palco, el capitán madridista no hizo merecimientos en el terreno de juego para que el nuevo seleccionador le tenga en cuenta. Y por último Javi García, al que se le nota a disgusto como central, falto de velocidad y de colocación pero que sería un perfecto relevo para el Malí Diarra en el mediocentro defensivo, que es su posición natural.

PD: La vuelta promete ser apasionante, aunque sea una pachanga de verano.

¡¡¡Qué deporte tan bonito coño!!!


Así decía el final del mensaje que me mandó un amigo  después de ver el fantástico partido entre Holanda y Rusia. Y tiene toda la razón.

Los dos equipos salieron al ataque, Holanda con Sneijder, Van der Vaart, Kuyt y Van Nistelrooy y los rusos con Saenko, Arshavin, Zyryanov y Pavlyuchenko pero en los primeros minutos el partido fue tenso, con mucho centrocampismo y sin apensas ocasiones.

Todo cambió a partir de la media hora de juego. Los rusos despertaron y comenzaron a lanzar contras mortales, dirigidas por Arshavin, el mago del Zenit, que tuvo la primera ocasión clara en un disparo envenenado que sacó con sus guantes el eterno Van der Sar. Holanda respondió con varias llegadas, que no pudo concretar Van Nistelrooy. El partido era trepidante.

En el minuto 56 saltó la sorpresa. Arshavin puso un balón al capitán Semak que recorrió toda la banda y centró para que Pavlyuchenko rematase a la red. Era el 1-0 y los de Hiddink dominaban el partido.

Después del gol, los rusos siguieron atacando, y los oranje sólo permanecían en el partido gracias a De Jong, un pulmón en el medio campo, y a los disparos lejanos de Sneijder, que apenas inquietaban a Akinfeev.

Zyryanov y Zhirkov tuvieron la sentencia en dos oportunidades claras que no supieron rematar, y, como en el fútbol los tópicos suelen cumplirse, el que perdona la acaba pagando y así ocurrió. En el minuto 86 de partido, cuando media Rusia se había echado a la calle para celebrar la victoria, Sneijder botó una falta lateral, activó la conexión madridista y encontró a Van Nistelrooy, que conectó un testarazo y batió irremisiblemente a Akinfeev.

Alegría para el aficionado neutral (como mínimo 30 minutos más de fútbol), júbilo para 17 millones de holandeses y desesperación para más de 140 millones de rusos. Llegaba la prórroga.

En el tiempo suplementario los rusos creaban las mejores ocasiones. En el minuto 97 Pavlyuchenko enganchó un zapatazo desde la frontal del área que impactó en el larguero, pero el combinado de Van Basten respondió con un disparo de Affelay que se fue lamiendo el palo. El partido estaba completamente roto.

Con los dos equipos volcados se abrieron más espacios y ahí comenzó el festival de Arshavin. El ’10’ del Zenit se lució en cada contra. En el minuto 100 del partido le regaló un balon de gol a Torbinski que remató demasiado flojo. Era el prólogo a lo que pasaría once minutos después. De nuevo los mismos protagonistas, Arshavin hizo un jugadón y le puso un centro a Torbinski que esta vez sí acertó a rematar al fondo de las mallas.

Aún quedaba la guinda del pastel, y el encargado de redondear la faena fue, cómo no, Arshavin. A cuatro minutos del final, con Holanda atacando a la desesperada, recogió un balón dentro del área y batió a Van der Sar por debajo de las piernas. 1-3, Rusia en semifinales y la máquina holandesa, que humilló a franceses e italianos en la primera fase, tendrá que hacer las maletas.

PD: ¡¡¡Qué partido!!!