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¡¡¡Histórico Triplete!!!!!


[Por Zury]

Histórico y triplete sin duda son dos palabras que hemos escuchado (y que escucharemos) mucho a lo largo de estos días. Pero es que realmente este Barça ha hecho lo que ningún equipo español había conseguido hasta la fecha, ganar Copa, Liga y Champions. Sin duda el giro de timón llevado a cabo por el club ha sido totalmente radical, cambiando el rumbo del equipo en tan solo una temporada.

Como culé y aficionado al fútbol se me acaban los calificativos para este equipo, pero lo que tengo claro es que este año será imborrable para muchos de nosotros. Tras la Copa del Rey y la Liga, se presentaba el más difícil de todos, la Champions. El escenario, una Roma engalanada esperando ver uno de los mayores espectáculos del fútbol mundial y el rival, el mejor, el otro equipo que esta temporada ha conseguido hacerle sombra a un Barça de ensueño, el Manchester United.  Sin duda se esperaba una ardua batalla entre dos grandes gladiadores. Y como en el Antiguo Imperio Romano, sólo podría triunfar uno.

El partido comenzó con un guión extraño para el Barça. No dominaba, no tenía el balón y el Manchester controlaba el partido, con un Cristiano Ronaldo, muy incisivo, llegando en algunas ocasiones a mostrarse ansioso por hacer algo grande.

Pero el que primero asestó fue el Barça. Eto’o hizo gala de ser uno de los mejores delanteros actuales, y rompiendo la sequía goleadora que venía arrastrando, mostró la calidad que atesora. A pase de Andrés Iniesta (otro que se merece un monumento) recibió en carrera, sentó a Vidic y batió a un Van der Sar que poco pudo hacer. El Barcelona puso el uno a cero en el marcador en la primera ocasión que tuvo; muestra de que los equipos grandes no perdonan.

etoo gol champions

A partir de este momento el Barça empezó a sentirse cómodo en el campo, dominando en líneas generales el encuentro, si bien, seguía siendo un partido abierto en el que ambos equipos llegaban con más o menos peligro al área rival. Y así terminó la primera parte.

Tras el descanso siguieron las líneas que se habían marcado en los primeros cuarenta y cinco minutos. El Barça dominaba y aguantaba las acometidas rivales con un Piqué imperial y con un Puyol con quien todavía está soñando Cristiano Ronaldo. Además Touré y Silvinho, que terminaban de formar la defensa “para la ocasión” estuvieron más que solventes a lo largo de todo el partido, dando la sensación de que era un encuentro de pretemporada. Mientras Xavi, campaba a sus anchas por el centro del campo haciendo funcionar al Barça como el reloj que es, siempre bien secundado con un Busquets cumplidor y sacrificado.

Delante, Henry hacía alguna que otra incursión, Eto’o hacía los ochenta kilométros que prometió y Messi sin desequilibrar tanto como nos tiene acostumbrados siempre aparecía por el centro (otro gesto ténico de Guardiola y que merece un post de alguien que de verdad entienda de fútbol) y traía locos a los centrales. Si a eso le añades al genio de Fuentealbilla poco se puede hacer.

Al final, tanto fue el cántaro a la fuente que se rompió. Xavi le regaló medio gol a Messi con un centro medido que el argentino remató. Era el 2-0 con quince minutos por delante. El Manchester, ya con toda la artillería en el terreno de juego, lo intentó y en la más clara ocasión que tuvo, surgió la figura de Valdés para demostrar que en las grandes ocasiones se crece y que varias de las críticas que recibe son excesivas.

celebracion champions

Pitido final y comienzo de la fiesta. Sin duda alguna tras este año las universidades catalanas presentarán un índice de suspensos nuca visto hata ahora, por culpa de tanta fiesta y de tantas visitas a Canaletas. Por el bien de los barcelonistas y del fútbol, ojalá la temporada que viene, suspendan más todavía.

P.D.: No soy periodista, ni nada parecido así que pido perdón a los lectores por los fallos clamorosos que puedan existir.

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La contundencia de un equipo histórico


[Por Anuar Marrero]

La semana pasada comentaba tras el partido de ida que era complicado hacer una crónica de un partido con un diagnóstico tan claro. Hubo un equipo mejor que lo demostró. Esta semana me encuentro ante el mismo problema pero por razones diferentes. Comenzó el partido. Alineación ofensiva del Arsenal. Un sólo pivote defensivo (Song), y por delante de Fábregas, Van Persie, Walcott, Nasri y Adebayor. En otras palabras, todo el arsenal (valga el juego de palabras) ofensivo de Wenger.

El United en contra mostraba su cara conservadora (la habitual en los partidos como visitante en Champions) e incluía a Park tapando su banda, a Rooney caído a la otra y a Ronaldo como referencia arriba, amén del trivote Anderson, Fletcher, Carrick.

Con estos mimbres el inicio no podía ser de otra manera. Creíamos que nos esperaba un partido trepidante, ofensivo y de ida y vuelta. La afición del Emirates entregada, el Arsenal al ataque y el Manchester agazapado, en posición defensiva, esperando el momento de lanzar el zarpazo. Y el momento llegó demasiado pronto. En el minuto 7′ Ronaldo avanzó por la izquierda, pone un centro raso, el lateral Gibbs en su intento por llegar al balón resbala y deja sólo a Park con Almunia vendido. Aún así no decae el ánimo. Tres goles, la heroica.

Pero apenas sin tiempo para asimilar la nueva situación, se produce una falta sobre Cristiano a la derecha de la frontal. El crack portugués se perfila y la coloca ajustada al palo. Tocado y hundido.

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Eliminatoria resuelta. Demasiado castigo para un Arsenal que no tuvo tiempo ni para ilusionarse. A partir de aquí sólo anécdotas. Otro gol de Cristiano en un contraataque perfecto. Un penalti innecesario y clamoroso de Fletcher que le costó la expulsión. Entiendo que es una baja sensible por su papel en el equipo, aunque siempre me haya parecido, como decimos en Canarias un ‘jodío paquete’. Van Persie transforma el penalti. Como el partido no ha dado para mucho más, pasemos a analizar algunas conclusiones que se pueden extraer de la eliminatoria.

1. Cristiano Ronaldo. Dos goles y una asistencia en el partido. El gol decisivo en la vuelta de cuartos contra el Oporto. El gol de cabeza en la final del año pasado. Parece que una vez alcanzada la plenitud en su juego, está empezando a dominar otros aspectos fundamentales, como aparecer en el momento adecuado. Esta es la clave para que un crack sea recordado en la historia del fútbol o no. Que aparezca cuando se le requiere. Si consigue dominar eso, estamos ante un jugador de leyenda.

2. El mérito del Arsen(e)al. El Arsenal de Arsène. Ese equipo construido sobre la juventud, la ilusión, la confianza y el gusto por el juego de toque y ofensivo. Ese equipo que pese a bajas y contratiempos ha conseguido de nuevo la plaza de Champions en su liga y se ha colocado entre los cuatro mejores equipos de Europa. Ese equipo veinteañero que se codea con los grandes. Si mantienen la estructura, los títulos volverán.

3. Sir Alex. Aunque su carácter no le ayude a hacer amigos, futbolísticamente no se puede discutir la valía de este genio de los banquillos. Su capacidad para reconstruir otra vez el Manchester, para volver a llevarlo a la cima. El United no se entiende sin él.

4. La flexibilidad de los ‘red devils’. Tener un estilo y mantenerlo a ultranza es meritorio. Pero igual de meritorio es tener la capacidad para ser dominador cuando el partido lo requiere, contundente cuando lo necesita, rácano (incluso) cuando no queda otro remedio. Ojalá y en la final veamos esa personalidad contundente y ofensiva del campeón.

5. La posibilidad de marcar un hito en la historia del fútbol. Desde que la Copa de Europa se juega en formato Champions League, ningún equipo ha conseguido dos títulos de manera consecutiva. El Manchester United puede hacerlo. Y si a eso le suma la Premier League, el mundial de clubes y la F.A. Cup estamos realmente ante un equipo histórico. Por desgracia para ellos el juego del Barça está eclipsando en parte su gesta.

El error de Wenger


Hoy toca polémica. Como siempre que se osa discutir una decisión de un gurú futbolístico y más si ese gurú se llama Arsène y se apellida Wenger. Del partido del Villarreal-Arsenal se hablará del golazo estratosférico de Adebayor, del partidazo de Senna, de las dos partes tan diferentes del encuentro, o del favoritismo de los gunners para la vuelta.

arsene_wenger-villarrealPero no creo que se hable de Wenger y de lo que en mi humilde opinión es un error táctico. Y ese error es renunciar al 4-4-2. Porque el 4-4-2 ‘clásico’ ha sido el que más éxitos les ha dado a los equipos del francés, y es el planteamiento en el que los jugadores se sienten más cómodos.

Sin embargo, en El Madrigal hemos visto  que el 4-2-3-1 ha sido la táctica elegida por los londinenses. En vez de jugar con dos delanteros, Wenger prefiere reforzar la medular con Alex Song acompañando a Denilson, dejando la mediapunta para Fábregas y con Adebayor sólo arriba. En el partido frente al City del fin de semana, el experimento salió bien, el equipo ganó y convenció, y podría justificarse por la baja de Van Persie, pero hay algo que sigue chirriando.

Porque si os fijáis, a pesar de que Cesc ha dado tres asistencias de gol en estos dos partidos, ninguna ha sido desde la posición teórica de mediapunta, sino como mediocentro, en la posición en la que juega en el 4-4-2. Porque el catalán, que es el auténtico motor de este Arsenal, se siente mucho más cómodo en la medular, que es su posición natural. Como es tan buen jugador, su actuación puede ser fantástica en ambos puestos. Sin embargo, cuando como esta noche, tiene que jugar entre líneas, entra menos en contacto con el balón, tiene menos referencias delante para entrgarlo y por tanto, sufre más. Además, su despliegue físico es mucho mayor, precisamente por el hecho de acaparar menos posesión.

cesc1Por otro lado, sin el apoyo cercano de Fábregas, Denilson, (que es un magnífico pelotero y no me cansaré de decirlo) se convierte en un jugador vulgar, incapaz de asumir las labores de organización de un equipo como el de Londres, que hace de la posesión del balón su principal arma.

Pero es que además, esa inclusión de Cesc por detrás del punta, obliga al equipo a jugar con un sólo delantero, por lo que a pesar de que tanto las bandas, como los mediapuntas puedan descolgarse, le resta capacidad ofensiva. Y esto es especialmente preocupante en un Arsenal que a pesar del buen estado de forma de sus delanteros, no posee ni de lejos la misma pegada que los equipos punteros de Europa, quienes a fin de cuentas son rivales contra los que lucha tanto en Champions como en la Premier, y que persiguen sus mismos objetivos a final de temporada.

Por estos motivos y porque el Arsenal que enamora es el del 4-4-2, desde aquí le pido a Wenger, que estoy seguro de que lee este blog, que devuelva a Cesc al eje del mediocampo y que alinee a dos delanteros, aunque estos tengan que ser Bendtner, Vela o un chaval del filial. Mira, lo mismo le sale un ‘Macheda’.

También podría hablaros del error de Pellegrini de no poner a Pirès de inicio, con todo lo que para él suponía este partido, y de la reincidencia en el error cuando tras la lesión de Cani, el técnico chileno ha decidido que entre Matías Fernández en vez del francés, pero creo que eso es cosa de otro post.

Por cierto, el partido acabó 1-1. Aquí podéis ver un pequeño vídeo resumen. Ojo a los dos goles que son para enmarcar.

Sólo un apunte. Todavía sigo sin creerme que el Porto haya empatado a 2 en Old Trafford frente al Manchester United. Y por lo que me ha dado tiempo a ver, los de Ferguson han tenido que dar gracias porque ha podido ser mucho peor. De no ser por el ‘pase a lo Laudrup’ del central Bruno Alves a Rooney, y porque Tévez es un feo maravilloso, nuestros vecinos estarían acariciando las semifinales de la Champions League.

Para quien no haya entendido nada del último párrafo, aquí os dejo los goles del partido.

Resultados 1/4 de Final Champions League

Villarreal 1-1 Arsenal
Man. United 2-2 Porto

PD: Nogués nuevo entrenador del Betis. Valor y al toro que se dice en estos casos.

Lo que ya sabíamos (o intuíamos) y lo que no deberíamos olvidar


[Por Anuar Marrero]

Antes del España-Inglaterra de anoche (partido bastante discreto, la verdad) había varias cosas que ya sabíamos. Sabíamos que España ha conseguido reunir a la mejor generación de centrocampistas que se recuerda en años. Que ha sabido aprovecharlos y que, por consiguiente (como diría aquel), ha desarrollado un estilo de fútbol agradable y vistoso, que después de muchos años (esto es conveniente no olvidarlo) ha dado resultados. También sería conveniente no olvidar que como todo estilo de juego tiene sus limitaciones, sus puntos fuertes y débiles.

Sabíamos también que Inglaterra es una selección que lleva muchísimos años generando multitud de buenos futbolistas, que tiene la  mejor y más potente liga del mundo (le pese a quién le pese) pero que su selección lleva décadas sin jugar absolutamente a nada. También sabíamos que la actual Inglaterra es más de lo mismo, que tiene otra generación de magníficos peloteros (Lampard, Gerrard, Barry, Rooney, Young, Joe Cole, etc.) y que sigue sin saber que quiere hacer en el campo. Esto es lo que ya sabíamos. Ahora me referiré a lo que ya intuíamos.

capelloinglaterraAlgunos intuíamos que la elección de Capello como seleccionador inglés era un craso error. Un error propiciado por una Inglaterra herida en su orgullo y por la consabida cantinela que se repite a modo de mantra por los mentideros futbolísticos, “Capello asegura títulos”. Una cantinela resultadista y simplona, que por lo tanto tiene todos los ingredientes para convertirse en verdad indiscutible en el mundo del fútbol, tan resultadista y tan simplón.

Capello asegura títulos con equipazos (no ha entrenado otra cosa en su vida) y en Italia. Porque lo cierto es que fuera de Italia lo único que ha conseguido son dos ligas con el Madrid. Una con un equipazo, y la otra de auténtico milagro, contradiciendo sus acciones y a pitada por partido. Y en Italia ha vivido de una época gloriosa con el Milan post-Sacchi (uno de los mejores equipos que se recuerdan), y una liga con la Roma, quizás su mayor logro. Permítanme que no cuente las ligas amañadas de la Juve. Además ninguno de los equipos de Capello ha jugado un pimiento, si me permiten la expresión coloquial. ¿Salvaría Capello del descenso al Osasuna, al Numancia o al Mallorca? Vuelvan a ser permisivos, y consientan mis dudas a este respecto.

Algunos intuíamos que la mezcla ‘selección que no sabe a lo que juega’ más ‘entrenador resultadista que no juega un pimiento’ no podía traer nada más que una cortina de humo en forma de resultados frente a selecciones mediocres, fútbol ramplón, y nada o muy poco a largo plazo. Las dos primeras premoniciones ya se han cumplido. Y después del partido de ayer se han disipado las dudas que tenía en lo que a la tercera se refiere. Para hacer el fútbol que hacía Inglaterra hace cuarenta años (pelotazo al delantero tanque de turno, éste la baja y ya se verá) no hacía falta traer a Capello, cualquiera lo habría hecho.

Es cierto que Inglaterra no puede realizar un fútbol elaborado desde la defensa, pero hay otras opciones. El principal problema de Inglaterra es que nunca consigue imprimir su ritmo a los partidos, sino que juega al partido que le propone el rival. Cuando Inglaterra consiga imprimir su ritmo dinámico y vertical, será cuando lucirán sus jugadores y podrá optar a cosas importantes. No dudo que Capello la consiga meter en el Mundial, pero más allá de eso poco futuro le veo.
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Ahora, y para terminar, vamos con lo que no deberíamos olvidar. Hoy nos hemos despertado con el (previsible) desfile de titulares y artículos que oscilan entre el simple onanismo (“El Brasil de Europa”, “Se rinden ante el mejor equipo del mundo”) y la “patriótico-chulería” casposa, que en algunos casos raya la mala educación (“La lección fue gratis, Capello”). Lo que no deberían olvidar los periodistas deportivos, y público exacerbado en general, es que ningún sistema de modo de juego es infalible o invencible.

Cierto es que el juego de España es vistoso y hoy por hoy consigue resultados, pero no hay que olvidar que España, sin hacer demasiadas variaciones estuvo años y años sin ganar nada, que Aragonés llegó a la Eurocopa de milagro y que el Mundial es dentro de dos años. No habría que olvidar que España juega sin bandas, y que ayer, pese a tener superioridad en el centro del campo (Senna, Alonso, Xavi e Iniesta frente a Barry y Carrick) en los primeros compases del partido se vio cortocircuitada en el centro del campo, perdió algunos balones que de encontrarse frente a una delantera mejor podían haber acabado en gol. No habría que olvidar que hasta el gol de Villa a raíz de un fallo en el saque de James, España e Inglaterra iban a la par en oportunidades.

Y no habría que olvidar que pese a lo bien que jugamos en la Euro, nos fuimos a los penaltis contra la peor Italia que se recuerda en años. Y no habría que olvidarlo porque si en la próxima tanda de penaltis Casillas no está tan entonado a lo mejor se vuelven (otra vez) a casa en cuartos. Y no habría que olvidarlo porque si ello ocurre no significará que España es mejor o peor, simplemente que fútbol es fútbol, que no hay sistema infalible ni equipo invencible. No señores, ni España tampoco, aunque ahora les pueda parecer increíble.

La cantera, una visión racional


[Por Anuar Marrero]

El fútbol está plagado de temas de fondo que al margen de la actualidad están siempre presentes en el debate público de un modo subyacente. Uno de ellos es, sin lugar a dudas, la cantera. Es quizás el tema fundamental del fútbol, el deporte en estado puro, su futuro, un elemento fundamental e imprescindible. Quizá por ello es también el territorio propicio para que germinen opiniones que hunden sus raíces en la irracionalidad demagógica que presenta hechos subjetivos (y por lo tanto indemostrables) como verdades sólidas fuera de toda duda. No se asusten, yo voy a hacer una defensa de la cantera, pero una defensa racional, basada en argumentos tangibles y traducibles en cifras económicas. Pero antes me gustaría hacer una crítica contra los discursos apriorísticos de los que hablaba anteriormente.

El otro día De La Morena (un decálogo andante de lo que no debe hacer un periodista) hizo un alegato de la cantera basándose en los consabidos argumentos del compromiso con el equipo a través del sentimiento. El discurso es bien conocido por todos. Hay que apostar por la cantera porque los jugadores formados en el propio equipo están más comprometidos debido al sentimiento que les profesa su equipo. Este discurso me genera rechazo por muchos motivos, dos principalmente.

En primer lugar, la base radicalmente subjetiva en la que se sustenta y en segundo por la similitud en su formulación con los discursos patrióticos, (cómo bien dice Javier Marías hay que desconfiar de cualquiera que utilice la palabra “patria”). Además hay que hacer una distinción entre sentimiento y profesionalidad. El sentimiento es patrimonio del aficionado, esa persona que dedica tiempo y dinero a unos determinados colores por una simple vinculación emocional. Es lo bonito del deporte. Pero del futbolista hay que hablar en términos de profesionalidad. Y cómo todo profesional busca el éxito económico y los mayores éxitos en su campo laboral.

gustavolopezAdemás el discurso es injusto, porque son innumerables los casos de identificación con un club de jugadores extranjeros. ¿O es que alguien duda de la vinculación emocional de Cruyff con el Barça? ¿De Pochettino (de plena actualidad) con el Espanyol? ¿De Roy Keane con el Manchester? ¿De Gustavo López con el Celta? Por otra parte, y retomando el asunto de la profesionalidad, por mucho sentimiento que haya, cuando un club no puede satisfacer las pretensiones económicas y/o deportivas de un jugador éste se termina marchando. Cómo se fue Torres del Atlético de Madrid, Joaquín del Betis o Rooney del Everton. ¿O seguiría Messi en su club si fuera de la cantera del Espanyol? ¿Dónde estaría Casillas si se hubiera criado en el Sporting de Gijón? Es normal que los grandes puedan mantener a las joyas de sus canteras, pero el discurso pierde validez en el caso de equipos de nivel medio o bajo. Además en muchos casos el “sentimiento” propicia que jueguen canteranos sin nivel para el primer equipo. Raúl Bravo, Soldado u Oleguer son claros ejemplos de ello.

Una vez dicho esto pasemos a la parte constructiva del artículo. Por todos es conocido que la mayoría de los clubes de primera son deficitarios. Al margen de la buena o mala gestión, esto se debe en gran parte a la imposibilidad de amortizar el dinero que se dedica a los traspasos. Es sencillo amortizar el sueldo de un futbolista, pero no lo es tanto amortizar 10, 20 o 30 millones de euros dedicados a un traspaso. Si un club logra que de los 22 jugadores de su plantilla más de la mitad sean canteranos su gasto anual en fichajes disminuirá considerablemente. Además la cantera es un activo de cualquier club, no ya por el rendimiento deportivo que le ofrezcan, sino por el económico.

Cualquier traspaso de un canterano reporta pingües beneficios, ya que la inversión en cantera, si se compara con la inversión en fichajes es ínfima.

vandervaartajaxPor hablar en hechos concretos, ¿cuánto dinero se hubiese gastado el Barça si hubiese fichado a golpe de talonario a Xavi, Messi, Iniesta o Puyol? O por formularlo a la inversa, ¿Cuánto dinero se hubiese ahorrado el Madrid si hubiese apostado por Mata en lugar de Drenthe, por Granero en lugar de Van der Vart, por De La Red en lugar de Gago, por Torres en lugar de Marcelo? Pues más de 50 millones de euros. Además la cantera es la única manera de que logren sobrevivir los clubes modestos. El Ajax de Ámsterdam, aunque atraviese malos momentos, ha sido un club histórico gracias a su excelsa cantera. El declive de la Real Sociedad empezó cuándo descuidó la cantera y empezó a gastar grandes sumas de dinero en jugadores que en muchos casos no dieron el rendimiento adecuado.

La cantera es, por lo tanto, la opción más eficaz para no desequilibrar la viabilidad económica de un club de fútbol. Es un activo que genera rendimiento deportivo y económico de manera constante y a cambio de una inversión ínfima. Es una nota de racionalidad y coherencia en un fútbol que malgasta el dinero de manera obscena, en un deporte que ha convertido la opacidad institucional y la irresponsabilidad en herramientas cotidianas, con la aquiescencia de la ley y los organismos reguladores, demasiado ocupados con su juego de corruptelas, tráfico de influencias y amiguismos.

El Madrid gana sin brillo y el Villarreal arranca un punto de oro en Old Trafford


Después de analizar a Atlético y Barcelona que jugaron y ganaron el martes, vamos con los equipos españoles del miércoles, Real Madrid y Villarreal.

Real Madrid 2-0 BATE Borisov

Partido sin historia en el Bernabéu. Los bielorrusos son el equipo más modesto de esta Champions, y su presupuesto es cuatro veces menor que lo que cobra cada año un jugador como Raúl, por ejemplo. Es decir, cerca de 1,5 millones de euros.

Con estas armas, no podían plantarle demasiada cara a los blancos, bastante hicieron con ser un equipo noble, que no hizo demasiadas faltas, y hay que alabarles que en vez de limitarse a estar encerrados en su área, intentasen adelantar la defensa para ‘presionar’ a los de Schuster.

El Madrid jugó a medio gas y aún así dispuso de muchas oportunidades de gol. El primer tanto llegó pronto, en el minuto 11, cuando Guti recibió el balón tras un saque de esquina y se inventó un pase maravilloso que eliminó a cuatro defensas y que dejó a Ramos en franquía para que batiese al portero bielorruso de fuerte disparo. 1-0 y partido sentenciado.

En el minuto 34 llegó la desafortunada lesión de Gago que tuvo que retirarse por problemas musculares y se prevé que esté de baja cerca de dos semanas. La noticia del partido se produjo en los minutos finales del primer acto. Como el segundo gol del Madrid no llegaba, los bielorrusos realizaron tímidos acercamientos al área de Casillas. Esta circunstancia acabó con la paciencia de algunos aficionados, que silbaron a los blancos al descanso debido a su excesiva relajación.

A los 9 minutos del segundo tiempo el Real Madrid aumentó su ventaja en una jugada plagada de rebotes. Raúl disparó a puerta y el portero bielorruso se estiró para despejar el balón, con tan mala fortuna que su rechace pegó en un defensa y cuando el balón se colaba en la red, llegó Van Nistelrooy para remacharlo. Por si acaso.

De ahí al final hubo poco. La expulsión del bielorruso Khagush y un par de tiros de Ramos y Van der Vaart.

Desde aquí, sólo queda felicitar al BATE por su heróica clasificación y alabar el encomiable esfuerzo de los pobres bielorrusos, que más parecían un grupo de amigos, que un equipo profesional.

Manchester United 0-0 Villarreal

Este sí era el partido de la jornada. Un teatro de los sueños abarrotado por 76.000 almas recibía al Villarreal en la primera jornada de Champions. Cristiano esperaba en el banco y Berbatov fuera de la convocatoria, pero daba lo mismo, ahí estaban Tévez, Rooney, Nani, Ferdinand o Hargreaves dispuestos a amargar el debut al submarino.

Y en estas llega Pellegrini (entrenador al que admiro), estudioso y metódico, y deja en el banquillo de inicio a Cazorla y Marcos Senna. Otro ataque de entrenador, inexplicable, no había molestias físicas ni cansancio, simplemente decisión técnica. Los amarillos salieron con Eguren y Edmilson en el doble pivote, Pires, Mati Fernández y Cani en la mediapunta y el Guille Franco sólo arriba, pegándose con los centrales.

En vista del resultado, la apuesta salió bien. Los castellonenses se llevaron un punto que sabe a victoria y encarrilaron su clasificación para la siguiente fase. El 0-0 acabó con un récord de 15 victorias seguidas del Manchester en su estadio en la Champions y ante eso no se puede reprochar nada, pero pudo ser peor, mucho peor.

Gonzalo y Godín hicieron un partido enorme, perfecto. El argentino se olvidó de sus maltrechas rodillas y volvió a su mejor versión, y el uruguayo Godín se doctoró en el mejor escenario posible. Aguantaron las embestidas de Tévez, los desmarques de Rooney y las llegadas desde la banda de Nani y Park Ji Sung.

Pero buena parte de ese punto es también gracias a Diego López. El portero gallego estuvo inmenso, y salvo un error en la salida en un saque de esquina al comienzo del encuentro, estuvo muy seguro durante los 90 minutos.

En la primera parte el Villarreal sufrió lo indecible. Los amarillos no tenían el balón y estaban a merced del Manchester. Guille Franco estaba demasiado sólo arriba y Mati Fernández, Cani y Pires no entraban en juego. Eguren y Edmilson no podían frenar a Hargreaves y Fletcher, y las bandas inglesas eran un constante quebradero de cabeza para el equipo español. Park y Nani llegaban muy solos hasta la línea de fondo y trazaban diagonales muy peligrosas, tanto, que el coreano fue derribado claramente por Eguren en dos ocasiones. El árbitro Wolfang Stark, un amigo, no pitó ninguno de los dos penaltis y se llegó al descanso con el 0-0.

En el segundo tiempo, Cazorla modificó el panorama de su equipo y del partido. El asturiano es un jugador diferente, con su entrada cambió la actitud de su equipo, Ángel encontraba un socio en la derecha, Pires y luego Ibagaza, podían trazar paredes.

Fue en esos compases del partido cuando el Villarreal gozó de la ocasión más clara del partido. Una sucesión de paredes y triangulaciones acabó con un centro al área que Guille Franco remató con el tacón. Caprichoso, el destino quiso que el balón se estrellase contra la madera y saliese hacia el meta Van der Sar.

En el minuto 61 Ferguson sacó a toda su artillería. Retiró a Hargreaves para meter a Anderson y a cambió a Park por Cristiano Ronaldo. El portugués fue recibido con vítores por la hinchada de los Red Devils, a pesar de sus escarceos veraniegos con el Real Madrid. Cristiano jugó, y estuvo muy activo en los 29 minutos que permaneció sobre el campo y de un centro suyo llegó la oportunidad más clara de los ingleses, cuando el central Evans, libre de marca, conectó un cabezazo a bocajarro que pegó en la cepa del poste.

Era entonces cuando más encerrado estaba el Villarreal, pero ni con Cristiano pudo el Manchester doblegar al submarino. 0-0 y un punto que sabe a gloria.

PD: Qué de trabajo da la Champions a los autores de los blogs

El Liverpool luchará por la Premier


¡Por fin!. Éramos muchos los que pensábamos que el Liverpool debería pelear la Liga junto con Arsenal, Manchester y Chelsea. Por tradición, por historia, por afición pero sobre todo, por presupuesto y por desembolso en fichajes.

Este año se han vuelto a gastar una millonada en Robbie Keane un delantero muy del gusto de Benítez (con gol pero muy trabajador), Riera y Dossena entre otros y a pesar de conseguir 7 puntos en tres partidos, su juego no había sido ni mucho menos bueno.

Pero parece que han cambiado las tornas. Llegaba el peor rival posible, el Manchester United, al que no ganaban en liga desde 2004. Sus dos estrellas, Gerrard y Torres, no jugaban de inicio por arrastrar una lesión y para colmo de males, los Red Devils se adelantaban en el minuto 3 con un gol del argentino Tévez.

Este gol, lejos de hundir a los de Benítez, les espoleó en su moral y su juego. Vimos a un Liverpool desconocido desde que llegó el técnico madrileño a Anfield. Atacando sobre la portería de Van der Sar, pero no a base de coraje, sino con mucha cabeza. El nivel de intensidad era altísimo y los ‘reds’ le ganaban la partida al United en la línea de medios, con un gran Mascherano, a pesar de cometer un error en el marcaje que costó el gol de Tévez.

Ninguna de las llegadas del Liverpool tenía excesiva claridad, pero en el minuto 28, Van der Sar les echó una mano. El portero del Manchester salió de su portería a por un balón aparentemente fácil y su despeje rebotó en el defensa Brown, que introdujo el balón en su propia portería. Llegaba con mucha suerte, pero el 1-1 era merecido.

En la segunda parte, el único equipo que existió fue el Liverpool. Los de Anfield hicieron gala de una enorme ambición y crearon varias ocasiones claras, sobre todo una de Benayoun que salvó Van der Sar. Me gustaría destacar a Riera, que en el que ha sido su debut, estuvo muy activo durante los 72 minutos que permaneció sobre el césped.

Precisamente por Riera entró el extremo Ryan Babel, y fue el ex del Ajax el que le dio el gol de la victoria a su equipo. Con una presión asfixiante, Mascherano robaba un balón en el área del Manchester y llegaba hasta línea de fondo, su pase llegaba a Kuyt, que a su vez se la daba a Babel. El holandés que venía desde segunda línea, y que acababa de entrar en el campo, introducía el balón en la red. Era el minuto 76 y el Liverpool se adelantaba en el marcador.

A partir de ese instante, los de Benítez se crecieron aún más. Gerrard, que había salido por Benayoun estuvo a punto de marcar en el descuento. El Manchester United no existió durante todo el partido, con sólo dos hombres en medio campo y cuatro delanteros, el equipo estaba roto. Rooney se perdió en la banda izquierda y los de Ferguson acabaron desesperados. Fiel reflejo de esa frustración fue la tarjeta roja que vio Vidic por una durísima entrada a Xabi Alonso.

En el Manchester, hay que destacar el debut de Berbatov, que aunque no logró marcar, fabricó la jugada del gol de los de Ferguson y hay que lamentar la lesión de Carrick, que se quedó en el vestuario en el descanso, fue reemplazado por Giggs y es duda para el partido de Champions frente al Villarreal.

Con esta victoria, el equipo de Benítez presenta su candidatura firme al título de la Premier, ¿será este año?.

PD: Como pitonisto no tengo precio, en la postdata de este post, comenté que creía que Robinho no triunfaría en el City. Esta tarde, debut y gol de falta del brasileño.