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El Alcorcón humilla al Madrid (4-0)


Ridículo, bochorno, desastre, debacle, vergüenza… se acaban los adjetivos para calificar la lamentable actuación del Real Madrid esta noche.

Iba a hablar de lo aburrido de esta Copa, de lo tedioso de su formato y de la imposibilidad práctica de que haya sorpresas con eliminatorias a ida y vuelta. Pero los chavales del Alcorcón se merecen un post. Un 4-0 no se consigue todos los días, y mucho menos a todo un Real Madrid, y mucho menos a este Madrid ‘galáctico’, a este Madrid de la superproducción.

Porque el Madrid (a priori) no ha tirado la Copa, ha puesto una alineación que excepto por Dudek (que ha sido el único que se ha salvado de los blancos) podría ser titular en cualquier partido de Liga. Ningún chaval del Castilla, Albiol, Raúl y Benzema, han saltado de inicio y aún así (o quizás por eso) el Alcorcón le ha dado un baño a los de Pellegrini.

alcorcon

Y es que el Alcorcón, muy bien dirigido por Anquela, ha ocupado unas bandas que el Madrid ha dejado desiertas, ha tocado el balón ante la pasividad de los blancos, y de no ser porque han llegado algo tocados físicamente al tramo final del partido, podrían haberle metido 6 ó 7, y no os exagero un ápice. Los alcorconeros han jugado como los ángeles, con el delantero Borja como héroe, con el interior Ernesto, criado en la cantera blanca, saliéndose con toques exquisitos, con una entrega encomiable desde el primer hasta el último minuto del encuentro. Además, y como guinda a un delicioso pastel, ni una sola entrada dura o a destiempo de los chavales del Alcorcón, algo que se le presuponía a un equipo de dos categorías inferiores, y el hecho distintivo de terminar el encuentro atacando la portería del Real Madrid.

No sé si echarán a Pellegrini (supongo que no), pero está claro que el Madrid tiene que tomar medidas muy drásticas. Las culpas serán todas, o casi todas para el chileno, que las tiene, por no trabajar al equipo y por ser incapaz de reaccionar con los cambios y con las órdenes, pero personalmente, me gustaría hacer hincapié en la crítica a los jugadores. Unos jugadores, todos internacionales, que ya no por lo que cobran (que también), sino por su calidad, deberían ganar al Alcorcón casi sin bajarse del autobús. Pero eso no ha ocurrido, porque con esa desidia, esa poca implicación, han dejado en ridículo a la gran institución a la que representan.

Con el artículo hecho así, a la carrera, no he podido documentarme mucho sobre los chavales del Alcorcón, así que a modo de homenaje, voy a poner sus nombres al final del post.

Juanma; Rubén Sanz, Iñigo López, Borja Gómez, Nagore; Rubén Sanz; Ernesto Gómez (Jeremy, min.65), Sergio Mora, Fernando Bejar (Carmelo, min. 75); Diego Cascó y Borja Pérez (Bravo, min.82).

Ahora queda la vuelta en el Bernabéu y Raúl ya ha hablado de remontada y la pregunta me ronda la cabeza ¿volverá el espíritu de Juanito a los medios de comunicación?. Personalmente creo que deberían suspender la vuelta y darles la clasificación directa a los chavales, que se lo merecen por la gesta conseguida.

PD: Había pensado en ponerle de título al post ‘El Terremoto de Alcorcón’. Menos mal que soy un periodista serio y he dejado la creatividad a un lado.

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¡¡¡Qué manera de perder!!!


Ya lo decía el maestro Sabina en su himno del Centenario, y no he visto título más idóneo para un post dedicado al Atlético de Madrid, porque hoy más que nunca, la frase se ha tornado en realidad. Esta noche, el Barcelona ha aplastado al Atlético de Madrid.

Pero lo peor no son los tres goles en los 8 primeros minutos, ni el 5-1 al descanso, ni el ridículo que han hecho los jugadores rojiblancos. Lo peor es la actitud, o más bien, la falta de ella, la indolencia, la apatía y así podría seguir hasta agotar los sinónimos que tiene el diccionario de la Real Academia.

El partido prometía muchísimo. Esta temporada el Atlético había dejado muy buenas sensaciones. Comenzó goleando al Schalke o al Málaga y llegaba como líder de uno de los grupos más complicados de la Champions League. El Barcelona, por su parte, había enamorado a muchos con su juego en las primeras jornadas de liga y con Guardiola como entrenador de moda en el fútbol español.

Además, y por si esto fuese poco, el partido se había presentado como un duelo Messi-Agüero. Un enfrentamiento en la cumbre, entre los dos mejores jugadores del planeta…

Pero de todo esto, casi nada. El partido se acabó a los 8 minutos, cuando los colchoneros ya perdían 3-0. La defensa fue un esperpento. Las peores carencias de Heitinga y Ujfalusi quedaron retratadas ante la velocidad diabólica y los regates mágicos de Leo Messi. Antonio López y Perea sufrieron muchísimo ante un Iniesta que estuvo enorme y hasta Gudjohnsen se apuntó a la fiesta y marcó un gol.

Otra cosa incomprensible es la presencia en el equipo de la ribera del Manzanares de Paulo Assunçao. Es cierto que hoy el Atlético tenía la baja de Maniche, pero estaréis de acuerdo conmigo en que Banega o incluso Ignacio Camacho son jugadores de más entidad que el portugués. El ex del Oporto vino con fama de bregador, pero es que ni siquiera está ostrando esa virtud que se le presuponía. No roba balones, y por supuesto no distribuye, por tanto, sobra.

El duelo Messi-Agüero, como podréis comprender, quedó muy deslucido por el marcador. El ‘kun’ no pudo hacer absolutamente nada, porque estuvo muy desasistido por el resto de sus compañeros y apenas recibió balones en condiciones aceptables.

Por ver algo positivo para el equipo rojiblanco, nos podríamos quedar con el golazo de Maxi, que, para colmo de males se lesionó al golpear el balón en esa jugada; con que Agüero, con el partido ya perdido, pudo descansar la última media hora y sobre todo, con que la liga se para por el compromiso de la selección.

Por lo demás, esta noche se ha visto a un Atlético aterrado, incapaz de parar el vendaval blaugrana, sin criterio en mediocampo y haciendo aguas en la línea de defensa. Si el equipo de Aguirre quiere estar luchando con los grandes esta temporada, tiene muchísimo que mejorar.

PD: Y ahora iremos con la otra cara de la moneda