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Eto’o e Ibrahimovic


[Por Anuar Marrero]

Leo en los diferentes medios que el representante de Eto’o ya ha cerrado un acuerdo con el Inter, lo que significa que el fichaje de Zlatan Ibrahimovic por el F.C. Barcelona ya es un hecho. Y la operación se puede analizar desde tantos puntos de vista diferentes que resulta muy interesante dedicarle unas líneas. Intentaré hacer un análisis desde distintas perspectivas.

El precio

A falta de confirmación, parece que la operación se cerrará en torno a los 40 o 45 millones más Eto’o y la cesión de Hleb. Creo que todos coincidiremos en que el precio del camerunés estará entre los 45 y 50 millones de euros. Y no es más alto porque sólo le resta un año de contrato. Si unimos esto a la cesión del medio bielorruso, el precio de Zlatan se sitúa por encima de los 85 millones de euros, pudiendo llegar incluso a los 90. Más de lo que le costó al Madrid Kaká, y prácticamente lo que pagó por Cristiano Ronaldo. Sin embargo Laporta (sí, el mismo que paseo por el mundo su indignación por el modelo imperialista del Madrid) defiende que la operación es un alarde de ingenio. Desmemoriado Laporta. Pero esta vez nadie ha alzado la voz, ni se ha presentado en el Congreso una proposición de ley,  ni ningún cura ha dicho esta boca es mía. Como bien dijo Relaño en su artículo  del 18 de junio “hablar mal del Barça no queda chic”. Aparte de la desvergüenza del presidente culé, me parece que el precio del sueco es un tanto caro. Pero sinceramente el Barcelona se ha visto abocado a esta situación por la actitud de Eto’o, y la posibilidad de dejarlo ir libre dentro de una temporada.

En el terreno de juego

etoo interDesde el punto de vista deportivo el fichaje es aún más complejo. Ibrahimovic es sin duda uno de los mejores delanteros del mundo actualmente. Un jugador total, que combina velocidad, estatura, habilidad, potencia y tiro. Incluso su punto débil, que era su capacidad goleadora algo discreta la ha mejorado hasta convertirse en el máximo goleador del Calcio. Ahora bien, el sueco tiene un carácter particular, y cierta tendencia a borrarse de los partidos. Es como si jugara cuando le diera la gana. Además, su actitud en el campo (en ocasiones va caminando como si el partido no fuese con él) llega a irritar a público, compañeros y entrenadores. No obstante Ibrahimovic sabe que llega al actual mejor equipo del mundo, y que es su gran oportunidad para convertirse en el mejor en su puesto. Por eso creo que esta primera temporada dejará a un lado la desidia para  demostrar su potencial.

El apartado táctico

El Barça basa su defensa en la posesión del balón. Y la posesión la tiene gracias a la calidad de sus centrocampistas y a una presión asfixiante sobre la salida del balón contraria, que empezaba con Eto’o. Al margen de su actitud, me parece evidente que Zlatan no va correr lo que corría el africano en la presión. Entre otras cosas porque no es su estilo de juego. Esto unido a que Messi no defiende, y a que Henry tampoco está ya para grandes esfuerzos, puede hacer que el sistema defensivo del Barça se resienta. Porque en estático los culés no defienden bien, básicamente porque tampoco lo necesitan. También creo que deberán transformar un poco su forma de atacar. Quizás menos balones en profundidad, ya que el ariete de Malmö domina como nadie el juego de espaldas. Con Ibrahimovic el ataque de los de Guardiola perderá algo de intensidad y velocidad, pero ganará fuerza y juego aéreo.

El carácter de ambos jugadores

zlatan barcaAquí no aprecio cambio. Eto’o es un revienta vestuarios. Un jugador presuntuoso y poco inteligente, sin dominio de sus palabras ni discreción. Ibrahimovic es algo por el estilo, pero con una importante diferencia. Eto’o después de tanto tiempo era uno de los capos del vestuario, y estaba crecido. Zlatan llegará a un equipo lleno de estrellas que lo han ganado todo. Creo que optará por no causar más problemas de los necesarios. Y ese es el punto fundamental del fichaje. Un equipo cuando gana mucho se desmotiva. O mejor dicho, pierde parte de la motivación anterior. Y es necesario reactivarlo a base de renovar el equipo. Y además Ibrahimovic tampoco ha ganado nada a nivel internacional en su carrera. Esto también pone de manifiesto que los equipos grandes necesitan de grandes estrellas. Y no todas pueden salir de la cantera. Y hay que ficharlas. Y generalmente muy caras. Lo malo (o lo bueno) de la demagogia, señor Laporta, es que es reversible y de poco recorrido.

Por otra parte, y pese a ser madridista, me alegro de poder disfrutar a Zlatan todos los fines de semana. Lo que me apena es que me da la impresión de que la liga española, cada vez más se reduce a dos equipos todopoderos y un grupo perseguidor que lucha por la Champions. Esperemos que el buen hacer futbolístico de equipos como el Villarreal contribuya a igualar una contienda desigual en lo monetario.

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El síndrome UEFA


[Por Anuar Marrero]

Supongo la inmensa mayoría de los que leen este blog han oído hablar del llamado ‘virus FIFA’, es decir la lesión de jugadores después de los partidos con sus selecciones. Pues aunque mi hipótesis no tenga nada que ver con este hecho, bien me sirve para establecer un paralelismo en cuanto al nombre.

Mi hipótesis es sencilla, aunque su explicación no lo es tanto. Me da la sensación de que el nivel de los equipos de fútbol se está igualando en el medio. Es decir, que cada vez son menos los clubes de primerísimo nivel, y cada vez son más los equipos que presentan un nivel que podríamos considerar de “Uefa”. Esto se ha producido por dos motivos. El primero es el descenso de nivel de muchos equipos punteros, y en ocasiones de ligas enteras (véase Alemania o Italia). No hay que ir muy lejos. En España el Real Madrid, el club con más copas de Europa, lleva cinco años sin pasar de octavos de final de la Champions League. El segundo (y positivo motivo) es justo el contrario. Es el salto de calidad de algunos equipos de media tabla así como de conjuntos de ligas menores. Luego los explicaré más en profundidad.

sessegnonEsta idea me vino después de ver el partido de cuartos Barcelona- Bayern de Munich. De acuerdo que el conjunto de Guardiola jugó muy bien, pero me parece innegable que los alemanes mostraron un nivel indigno de la competición en la que estaban. Y lo peor de todo es que hasta ese momento no habían perdido un sólo partido en la competición. Y lo cierto es que desde hace unos años cada vez se repiten más los cruces de cuartos y semifinales. ¿Cuántos Barça-Chelsea hemos visto en los últimos años? ¿Cuántos enfrentamientos entre equipos ingleses? Esto se ha visto empeorado debido a que otros dos habituales como Milan y Juventus están aún convalecientes del escándalo de corrupción que salpicó al Calcio. Al día siguiente del partido anteriormente reseñado tuve la oportunidad de ver el PSG- Dinamo de Kiev (me encontraba en Francia) y al ver la igualdad, el carácter imprevisible de los cruces y la disparidad de los equipos en liza cada año, me di cuenta de que la UEFA le ha ganado mucho terreno a la Champions en lo que a fútbol de competición se refiere.

Como ya enunciaba antes, en mi opinión esto se ha producido porque se ha producido una compresión por arriba y por abajo del nivel de los equipos. El escándalo del Moggigate dejó seriamente tocado al fútbol italiano, que con sus dos grandes convalecientes, se ha dado cuenta de que Inter y Roma no son una representación fiable para Europa. Otros equipos como la Fiorentina, la Sampdoria o el Udinese están realizando propuestas interesantes, pero parece que aún están en proceso de crecimiento. Alemania llevaba muchos años viviendo casi en exclusiva del Bayern de Munich que en el relevo generacional que comenzó hace un par de temporadas se olvidó del centro del campo. Un equipo de primer nivel no puede sostenerse sobre Ze Roberto y Van Bommel. En la liga española el nivel estratosférico del Barça y el buen hacer del Villarreal no debe hacernos olvidar el bajón en el nivel en los últimos años. Las dos últimas ligas las ganó un Madrid que aparte de coraje y fe no mostró una propuesta futbolística suficiente como para ganar una liga, y mucho menos dos consecutivas. Este año al Barça le bastó una liga para distanciarse de todos sus competidores. Francia es un caso aparte. Prácticamente ha hecho de la necesidad una virtud. Hace muchos años que la Ligue 1 sólo tiene equipos de nivel de UEFA y el Lyon, que dominó con facilidad el campeonato. Pero este año, que los de Lyon no están mostrando el nivel de las últimas temporadas, la competición está auténticamente apasionante, y tanto el Marsella, como el PSG, como el Lyon, como el Burdeos, como el Lille y como el Toulouse tienen opciones al título.

De seguir esta tendencia, me temo que en unos años se hará realidad lo que pretendía el G-14; una competición al máximo nivel restringida a un número de equipos, que asegurada su participación, y por lo tanto los ingresos, tendrían menos dificultades para mantener un nivel altísimo. Huelga decir que esta sería una solución catastrófica para fútbol y sus aficionados. Pero no es menos cierto que hoy por hoy la Champions es un torneo cada vez menos complicado para los cada vez menos equipos punteros de Europa. Y que la falta de igualdad afecta a la competitividad y al espectáculo. Por ello, más allá de que se esté o no de acuerdo con mi hipótesis, éste me parece un tema de fondo crucial para el devenir del fútbol en Europa. Quizás sea hora de que la UEFA se plantee su sistema de competiciones, o de que los aficionados y las televisiones empecemos a darle algo más de importancia a la UEFA.

¡Pobre fútbol italiano!


No me gusta Ranieri. Nada. Es buen tipo, e incluso le recuerdo varias anécdotas en sus ruedas de prensa con el Valencia y el Atlético de Madrid, le ganó al Madrid en Champions con un buen planteamiento y un juego efectivo. Pero sus equipos son muy aburridos. Tanto, que ha ‘conseguido’ que a un entusiasta del Calcio como yo, que además llevaba tiempo queriendo ver con detalle un partido de la Juventus, le dieran ganas de apagar el ordenador e irse a hacer cualquier otra cosa.

Esto sería normal si el partido hubiese acabado 0-0, pero lo verdaderamente preocupante es que el Juventus-Chievo Verona de esta tarde, ha terminado 3-3. Más allá de los 6 goles, del hat-trick de un currante como Pellissier, de Chiellini, su máscara y su gol o de la resurrección de Camoranesi que ha sido el más determinante de la Vecchia Signora, el partido deja conclusiones preocupantes.

La primera, específica. El déficit de talento en la Juve. Con Nedved en el banquillo, sólo Del Piero y Giovinco parecen ser jugadores diferentes, capaces de sacar al espectador del tedio y cuando, como hoy, no reciben balones, el equipo se diluye. El resto, morralla. Marchisios y Marchionnis deambulan por un medio del campo turinés, en el que sólo Tiago parece aportar algo de luz. Y así no se va a ninguna parte.

La segunda, más general. La crisis galopante del fútbol transalpino. Parece que a los aficionados les está pasando lo que a mí esta tarde. Los estadios vacíos son el primer síntoma. Lejos quedan ya aquellos años de finales de la década de  los 90 en los que hasta siete equipos tenían posibilidades reales de ganar el Scudetto y brillaban en Europa. Aquel Parma de Buffon, Thuram y Crespo, la Lazio de Nesta, Dejan Stankovic y Verón y la Fiorentina de Rui Costa y Batistuta se sumaban a Inter, Milan, Roma y Juventus y hacían del Calcio la mejor liga del mundo.

Hoy en día, para desgracia de los que como yo disfrutamos con el futbol de Italia, el Scudetto no es ni la sombra de aquel que asombraba al mundo. Ningún representante en cuartos de final de la Champions League. Un Inter diseñado a medida de Mourinho para ganarlo todo, que se estrelló contra el Manchester United y se fue para casa sin poder hacer nada y un Milan convertido en un cementerio de elefantes, en el que sólo se salvan Pirlo, Kaka’ y el fantástico y precoz Pato, que sufrirá hasta el final para meterse en Champions son el fiel reflejo de una decadencia que parece no tener fin.

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La liga está perdiendo competitividad, y lo peor, que no se atisba una salida. La clase media-alta (Fiorentina, Napoli, Genoa, Udinese…) trata bien la pelota y suele apostar por el fútbol, pero siguen estando varios escalones por debajo de la aristocracia futbolística italiana y la Roma, que podría ser el animador del campeonato sufre una enorme depresión desde principio de temporada. Así, la única alternativa a este Inter al que un grandísimo Ibrahimovic le está bastando para liderar la liga con solvencia, es la Juventus, esa Juventus que ha hecho que me aburra a pesar de empatar a tres, esa Juventus de Ranieri, que a pesar de ser un buen tipo, no me gusta nada.

PD: Partidazo Manchester United-Aston Villa, vibrante veloz y divertido. Y a pesar de la derrota en el descuento, sigo siendo muy de Martin O’ Neill, y me encantaría que se  acabase metiendo en Champions.

La caída de los dioses


Los fines de semana con fútbol de selección, donde los partidos se concentran en un sólo día, suelen servir para repasar la videoteca (más conocida como YouTube).

Y repasando, me he encontrado con este maravilloso reportaje emitido por el programa Informe Robinson, de Canal+ el pasado 24 de Septiembre de 2008. Se titula La abdicación de un rey y trata sobre el meteórico ascenso y el posterior declive de Ronaldinho desde que llega al Barcelona, hasta que abandona el club catalán, contado por quienes mejor le conocen, dentro y fuera del Camp Nou.

Parte 1

Parte 2

Parte 3

El volver a ver este reportaje me ha hecho ser consciente de dos cosas importantes. La primera, el fútbol es actualidad, vorágine, no tiene memoria reciente. Quizá sí nos acordemos de los Di Stéfano, Pelé, Maradona, Cruyff o Beckenbauer porque el lapso de tiempo es mayor.

Pero la mayoría (por no decir todos) no reparamos en aquellos jugadores que han sido estrellas hace muy poco, y que ya en el ocaso de su carrera comienzan a ver cómo su aura se va apagando poco a poco. Ronaldinho es el más claro ejemplo de ese jugador. En Barcelona, muy pocos se acuerdan de alguien que dio tantas alegrías a ese club, y si lo hacen suele ser por su peor temporada, la 2007-2008, sus salidas nocturnas, sus continuas lesiones y sus innumerables sesiones de gimnasio.

messironaldinhoComo digo, Ronaldinho es el paradigma, pero hay más casos. Nadie recuerda ya al Shevchenko de balón de oro en el Milan,al de los Scudettos y las Champions League, que convertía en gol cada balón que tocaba; el Shevchenko que humilló a Barcelona y Real Madrid cuando aún era un chaval y formaba pareja en el Dinamo de Kiev con otro grande, Sergey Rebrov. Ese Shevchenko que llevó, prácticamente en solitario, a Ucrania a participar en la fase final de un Mundial. Nadie lo recuerda ya. Cuando sale su nombre a la palestra, todo el mundo tiene presente su fracaso en el Chelsea, al que llegó por una cifra astronómica, como una superestrella, y donde nunca rindió.

Y lo mismo ocurre con Ronaldo, cuyo nombre, hasta su fichaje por el Corinthians hace unos meses, sólo estaba ligado a escándalos, lesiones, sobrepeso y travestis. Pocos recuerdan ya a O’ Fenômeno cuando llegó al Barcelona, al de las bicicletas a Peruzzi en la final de la UEFA de 1998 con el Inter. Al Ronaldo que fue máximo goleador del Mundial de Japón-Corea 2002. De ese Ronaldo sólo queda el recuerdo.

Y la segunda cosa de la que me he dado cuenta volviendo a ver el reportaje, es de la gran cantidad de semejanzas que hay entre Ronaldinho y Messi, tanto en el terreno de juego como fuera de él.

Ambos llegaron al Barcelona después de una época de travesía por el desierto y pese a su juventud, se convirtieron en el referente principal del equipo catalán. Los dos tenían hambre de títulos y la ambición de convertirse en mejores jugadores del mundo. Tanto Ronnie como Leo son jugadores distintos, capaces de levantar a las masas con una gran jugada individual, pero son bastante propensos a las lesiones musculares, por lo que es bastante habitual que se vean obligados a dosificar esfuerzos.

ronaldinho_messi2Pero es que fuera del campo también son parecidos, más allá del carácter o la implicación, que es máxima cuando las cosas van de cara, y por parte de Ronaldinho mínima cuando no salen bien. En el de Messi, de momento es desconocida, puesto que no se ha dado el caso.

Ambos son de orígenes muy humildes, y son los encargados de mantener a una numerosa prole de hermanos, primos y diversos familiares, cuyo único sustento proviene del propio futbolista. Además, ambos firmaron contratos millonarios con multinacionales que les marcan sus agendas personales y les restan un poco de su propia vida. Será casualidad, pero uno de los anuncios de Ronaldinho fue de Danet (las natillas danone de toda la vida), ¿y quién creéis que fue su sucesor como imagen de marca? efectivamente, Leo Messi.

Dice el reportaje, que el declive de Ronaldinho llegó porque se liberó de todos los condicionantes que le motivaban para ser el mejor, superó las dificultades, llegó a la cumbre y se acomodó. De momento Messi no ha ganado nada, ni ha sido galardonado con muchos premios, pero nadie duda de que lo hará muy pronto.

Por eso la pregunta es inevitable ¿le pasará lo mismo a Messi?. Por el bien del fútbol esperemos que no, pero en el caso de que le ocurriese, recordemos al Messi del gol del Getafe, de la verticalidad y el regate. Ese Messi que por suerte podemos ver todos los fines de semana. Por favor, disfrutadlo.

PD: Dice esta noticia que 9 de los 10 ejecutivos de AIG van a devolver sus sobresueldos. Mis felicitaciones desde aquí al décimo, que es un verdadero crack y se lo va a quedar para él. Sé que esto no tiene nada que ver, pero me hacía ilusión hacerle un homenaje a este señor y al fin y al cabo, AIG es el patrocinador del Manchester United.

Lo que ya sabíamos (o intuíamos) y lo que no deberíamos olvidar


[Por Anuar Marrero]

Antes del España-Inglaterra de anoche (partido bastante discreto, la verdad) había varias cosas que ya sabíamos. Sabíamos que España ha conseguido reunir a la mejor generación de centrocampistas que se recuerda en años. Que ha sabido aprovecharlos y que, por consiguiente (como diría aquel), ha desarrollado un estilo de fútbol agradable y vistoso, que después de muchos años (esto es conveniente no olvidarlo) ha dado resultados. También sería conveniente no olvidar que como todo estilo de juego tiene sus limitaciones, sus puntos fuertes y débiles.

Sabíamos también que Inglaterra es una selección que lleva muchísimos años generando multitud de buenos futbolistas, que tiene la  mejor y más potente liga del mundo (le pese a quién le pese) pero que su selección lleva décadas sin jugar absolutamente a nada. También sabíamos que la actual Inglaterra es más de lo mismo, que tiene otra generación de magníficos peloteros (Lampard, Gerrard, Barry, Rooney, Young, Joe Cole, etc.) y que sigue sin saber que quiere hacer en el campo. Esto es lo que ya sabíamos. Ahora me referiré a lo que ya intuíamos.

capelloinglaterraAlgunos intuíamos que la elección de Capello como seleccionador inglés era un craso error. Un error propiciado por una Inglaterra herida en su orgullo y por la consabida cantinela que se repite a modo de mantra por los mentideros futbolísticos, “Capello asegura títulos”. Una cantinela resultadista y simplona, que por lo tanto tiene todos los ingredientes para convertirse en verdad indiscutible en el mundo del fútbol, tan resultadista y tan simplón.

Capello asegura títulos con equipazos (no ha entrenado otra cosa en su vida) y en Italia. Porque lo cierto es que fuera de Italia lo único que ha conseguido son dos ligas con el Madrid. Una con un equipazo, y la otra de auténtico milagro, contradiciendo sus acciones y a pitada por partido. Y en Italia ha vivido de una época gloriosa con el Milan post-Sacchi (uno de los mejores equipos que se recuerdan), y una liga con la Roma, quizás su mayor logro. Permítanme que no cuente las ligas amañadas de la Juve. Además ninguno de los equipos de Capello ha jugado un pimiento, si me permiten la expresión coloquial. ¿Salvaría Capello del descenso al Osasuna, al Numancia o al Mallorca? Vuelvan a ser permisivos, y consientan mis dudas a este respecto.

Algunos intuíamos que la mezcla ‘selección que no sabe a lo que juega’ más ‘entrenador resultadista que no juega un pimiento’ no podía traer nada más que una cortina de humo en forma de resultados frente a selecciones mediocres, fútbol ramplón, y nada o muy poco a largo plazo. Las dos primeras premoniciones ya se han cumplido. Y después del partido de ayer se han disipado las dudas que tenía en lo que a la tercera se refiere. Para hacer el fútbol que hacía Inglaterra hace cuarenta años (pelotazo al delantero tanque de turno, éste la baja y ya se verá) no hacía falta traer a Capello, cualquiera lo habría hecho.

Es cierto que Inglaterra no puede realizar un fútbol elaborado desde la defensa, pero hay otras opciones. El principal problema de Inglaterra es que nunca consigue imprimir su ritmo a los partidos, sino que juega al partido que le propone el rival. Cuando Inglaterra consiga imprimir su ritmo dinámico y vertical, será cuando lucirán sus jugadores y podrá optar a cosas importantes. No dudo que Capello la consiga meter en el Mundial, pero más allá de eso poco futuro le veo.
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Ahora, y para terminar, vamos con lo que no deberíamos olvidar. Hoy nos hemos despertado con el (previsible) desfile de titulares y artículos que oscilan entre el simple onanismo (“El Brasil de Europa”, “Se rinden ante el mejor equipo del mundo”) y la “patriótico-chulería” casposa, que en algunos casos raya la mala educación (“La lección fue gratis, Capello”). Lo que no deberían olvidar los periodistas deportivos, y público exacerbado en general, es que ningún sistema de modo de juego es infalible o invencible.

Cierto es que el juego de España es vistoso y hoy por hoy consigue resultados, pero no hay que olvidar que España, sin hacer demasiadas variaciones estuvo años y años sin ganar nada, que Aragonés llegó a la Eurocopa de milagro y que el Mundial es dentro de dos años. No habría que olvidar que España juega sin bandas, y que ayer, pese a tener superioridad en el centro del campo (Senna, Alonso, Xavi e Iniesta frente a Barry y Carrick) en los primeros compases del partido se vio cortocircuitada en el centro del campo, perdió algunos balones que de encontrarse frente a una delantera mejor podían haber acabado en gol. No habría que olvidar que hasta el gol de Villa a raíz de un fallo en el saque de James, España e Inglaterra iban a la par en oportunidades.

Y no habría que olvidar que pese a lo bien que jugamos en la Euro, nos fuimos a los penaltis contra la peor Italia que se recuerda en años. Y no habría que olvidarlo porque si en la próxima tanda de penaltis Casillas no está tan entonado a lo mejor se vuelven (otra vez) a casa en cuartos. Y no habría que olvidarlo porque si ello ocurre no significará que España es mejor o peor, simplemente que fútbol es fútbol, que no hay sistema infalible ni equipo invencible. No señores, ni España tampoco, aunque ahora les pueda parecer increíble.

Napoli-Roma, el Derbi del Sole


No sé si será porque llevo varios días estudiando y necesitaba una ración de fútbol, porque he encontrado un canal en Mogulus que me deja ver partidos a pesar de tener una conexión a internet que va a pedales o porque tenía muchísimas ganas de escribir sobre el Calcio.

El caso es que el ‘derbi del Sole’ que acaba de terminar entre Napoli y Roma me ha encantado. Sé que la liga italiana tiene muchos detractores, que la tachan de defensiva y aburrida, pero nada más lejos de la realidad. En esta jornada, sin ir más lejos, a falta de un partido, ni un sólo 0-0.

En Italia te puedes encontrar cosas muy raras, que apenas se ven ya en el panorama internacional, como ese 3-5-2 del Napoli de Reja, con tres centrales (que hoy han sido un desastre, por cierto) y mucha gente en medio campo, la mayoría, con bastante calidad. Hamsik, que hoy no estaba por sanción, y que suena para el Manchester City es un pelotero fantástico que no tardará en dar el salto a un equipo top del panorama europeo. Blasi y Maggio que ponen el toque y Gargano y Pazienza, son los pulmones. Todos muy interesantes.

lavezzinapolesPero además este Napoli cuenta con el ‘pocho’ Lavezzi arriba, que se ha adaptado de maravilla a la liga, y está rindiendo a un gran nivel. Su pareja suele ser el uruguayo Zalayeta, viejo conocido de la afición española, porque pasó por el Sevilla, y porque cuando jugaba en la Juve, un gol suyo dejó fuera de la Champions al Real Madrid. Y como suplente de ambos, otro argentino completísimo, que goleó con Independiente la pasada campaña, Germán Denis.

El problema del Napoli, aparte de sus despistes defensivos está en el banquillo y se llama Edoardo Reja. Es un técnico demasiado rígido en sus esquemas, que antepone su sistema a todas las cosas y que si no varía en su mentalidad, nunca podrá sacar el máximo rendimiento a este grupo de excelentes jugadores que tiene.  Parece mentira que  un sitio como Nápoles, donde el desorden y la espontaneidad son casi un modo de vida, tenga un equipo de fútbol que se caracterice por el orden. Paradójico ¿verdad?

De todas formas, el Napoli mola, es un equipo que, como todos los grandes venidos a menos, cae bien al espectador neutral. Atrás quedaron los años de Maradona, pero otra vez hay buen fútbol en San Paolo y el domnio del sur amenaza con volver.

5219244Y luego está la Roma. Esa Roma. Esa Roma de la que te quedas prendado aunque no haga un partido brillante. Esa Roma con la que sufres por el mal comienzo liguero, pero con la que disfrutas en Champions. Esa Roma que es capaz de juntar en un mismo medio campo a Pizarro, De Rossi y Aquilani. Esa Roma que de la mano de Spalletti parece que comienza a resurgir, esa Roma que ha recuperado a Baptista, esa Roma en la que un montenegrino como Vucinic se ha covertido en referencia, esa Roma elegante y vertical, esa Roma que es, en esencia, Totti. Esa Roma.

Por cierto, el partido ha quedado 0-3, con goles de Mèxes, Juan y Vucinic. Mejor que leáis esta crónica si queréis enteraros de algo (aunque la única que he encontrado está en italiano).

PD: Primer gol de Beckham en partido oficial con el Milan, y doblete de Kaka’. ¡Tiembla Europa!

PD 2: Ahora un Liverpool-Everton y yo teniendo que estudiar

El eterno debate sobre el calcio (y un apunte sobre árbitros)


[Por Anuar Marrero]

Julio Maldonado ‘Maldini’, en la última entrada de su blog, esgrimía un alegato a favor del fútbol italiano y en contra de los habituales argumentos que lo califican de tosco y defensivo. Es un debate permanente y muy interesante, y sobre el que no comparto parecer con mi buen amigo autor de este blog. Hagamos un somero análisis sobre la cuestión.

Alegaba Maldini que en el calcio se marcaban más goles que en Francia o España por ejemplo, y que había muchos equipos como la Fiorentina, el Udinese o el Nápoles son muy ofensivos e intentar jugar tocando. No voy a negar ninguno de los argumentos de Julio Maldonado (vaya por delante que me parece un crack), pero si su validez para defender el fútbol italiano. No creo que el número de goles marcados sea un dato para poder valorar el nivel de una liga, aunque lo pueda parecer. Esto no tiene por qué deberse al buen juego. Puede, entre otras razones, ser consecuencia de un bajo potencial de los equipos pequeños o a las malas defensas. Sobre el segundo no lo niego, pero soy de los que piensa que el nivel de una liga lo marcan sus equipos grandes. Y lo cierto es que el Inter lleva años sin jugar a nada, el Milan de Ancelotti es una aberración que nos está privando de ver el mejor fútbol de el mejor jugador del mundo (Kaká) y la Juventus es un equipo basado en el físico, que a pesar de no estar exento de calidad (Del Piero o Nedved) tiene un centro del campo incapaz de hacer jugar al equipo.

¿Es la mentalidad defensiva la causa de esta diferencia del nivel con las grandes ligas? Creo que en la actualidad no hay más mentalidad defensiva los equipos italianos en general de la que puede haber en Alemania, Inglaterra o España.

Pero el gusto histórico por cierto tipo de fútbol especulativo y rácano se ha visto reflejado en el perfil de los centrocampistas que se producen en Italia. El gusto por los Ambrosini, Tachinardi, Gattuso o Cristiano Zanetti ha calado hasta tal punto que nos encontramos con que la medular de los equipos italianos está desierta, de creatividad, calidad y visión de juego. Debido a estas carencias, el resto del equipo se va amoldando. Si tus medios no generan fútbol necesitaras delanteros rocosos, que basen más su juego en el físico que en la calidad. Y poco a poco el juego se va enredando entre pelotazos, balones colgados y disputas de balones divididos. Desaparece el criterio, se diluye el fútbol.

Pero además los factores extrafutbolísticos no ayudan. El Moggigate puso de manifiesto que la corrupción está instalada en el fútbol italiano. Acabó con la Juve en segunda, pero algún otro (sobre todo el Milan) los debería haber seguido. La poca afluencia a los estadios, los episodios graves y continuados de violencia en los mismos tampoco ayudan al espectáculo. Y otro factor que personalmente me parece muy grave es la alineación clara de varios jugadores con ideas fascistas, valga Di Canio como ejemplo. Así es imposible acabar con los radicales. Todos estos factores alejan el dinero y las estrellas del calcio. Lo cierto es que hoy por hoy Italia no es un país atractivo para jugar o disfrutar del fútbol.

Y para acabar me gustaría hacer un apunte sobre los árbitros. Aunque no defiendo la actuación de Mijatovic (un directivo no debe ‘rajar’ de esa manera), creo que cualquiera (sí. El Madrid y el Barça también) tiene derecho a quejarse cuando una mala actuación le ‘jode’ o está a punto de ‘joderle’ un partido. Y más cuando son más de una y más de dos. Además en España la politización de la federación deja claro que los árbitros no son neutrales. El último capítulo lo ha protagonizado Iturralde González, el más claro ejemplo de la ausencia de neutralidad arbitral. Este personaje ya se ha manifestado en varias ocasiones con declaraciones en contra del Real Madrid. Pero hace unos días, en una entrevista concedida a Radio Popular de Bilbao, se metía con el grupo PRISA y aseguraba que se metían con él y con Villar y con el Athletic por el hecho de ser vascos. Y no sólo eso, sino que cuando hablaba del Athletic de Bilbao lo hacía en primera persona del plural. Esto debería inhabilitarle para arbitrar cualquier partido en el que los intereses del Bilbao estuviesen en juego directa o indirectamente. Pero no va a pasar nada. En una liga en la que la federación y el estamento arbitral están posicionados de forma tan clara y desvergonzada, me parece que quejarse se convierte en un derecho de cualquier equipo.

Escucha aquí las declaraciones de Iturralde González

El Madrid, las bandas y el error estratégico de Schuster


[Por Anuar Marrero]

No se asusten, antimadridistas del mundo. Este no es un mero artículo sobre el Real Madrid. Simplemente creo que del duelo contra la Juve se pueden extraer algunas conclusiones sobre acerca de uno de los problemas fundamentales del futbol en la actualidad, el juego por bandas.

Dicen, y yo cada día estoy mas de acuerdo, que el fútbol es un deporte muy sencillo que los entrenadores se empeñan en complicar. Las bandas en un equipo de futbol son vitales por todas las razones que ya conoceréis. Los laterales ayudan en la salida del balón, los extremos o interiores le dan profundidad al equipo, liberan y dan opciones al centro del campo, surten de balones los delanteros y abren las defensas creando espacios para los rematadores y las incorporaciones de segunda línea. Además dotan al equipo de velocidad y verticalidad. Pues a pesar de todo ello, cada día son más los equipos que juegan sin bandas, y cada vez menos los jugadores de banda.

Centrémonos ahora en el partido del Madrid. Schuster saca un 4-3-3 (más o menos) lo que quiere decir que a priori en el centro del campo juega con un hombre menos que su rival. Pero en todo el equipo sólo hay un hombre de banda, Sergio Ramos. De once jugadores tan sólo un lateral. Resultado: La Juve tiene ventaja numérica en el centro del campo, lo que unido a la acumulación de jugadores blancos por el centro (Gago, Snejder, Van der Vart, Van Nistelrooy, Raúl, Higuain y hasta las subidas de Pepe) hace que el fútbol físico y de brega de los italianos cobre su máxima expresión. Ante la falta de espacios Sissoko parece un gran jugador, Gago desaparece, el Madrid no puede salir de la presión y dos centrales limitaditos (fuertes y trabajadores pero con demasiadas limitaciones para otras funciones) como Legrottaglie y Chiellini parecen autenticos cracks. El despropósito del Schuster y los suyos es de mucho calado. Van Nistelrooy, un jugador tremendo, el mejor delantero centro que he visto jugar en mi vida, se da cuenta del hecho y busca espacios en la banda. Pero claro Heinze y el holandés en una banda parece un chiste de muy mal gusto. Un central y un delantero centro como lateral y extremo (¿todavía creen que Mijatovic y compañía saban más de fútbol que nosotros?).

Llegada la segunda parte (45 minutos tardo el alemán en arreglar un desaguisado que saltaba a la vista desde la segunda jugada del partido) salió una de esas pocas joyas de banda que aun nos regala la cantera holandesa; Robben. Y el solo, con sus desbordes velocidad y cambios de banda convierte el partido en otro. La Juve se tiene que abrir, con lo que Sissoko pierde bastante presencia, en favor de un Gago que con espacios deja varias pinceladas de visión de juego y calidad. Con la defensa más abierta Van Nistelrooy vuelve a su posición original y crea más de un problema hasta que por fin remata. Debido a la apertura de espacios, la segunda línea del Madrid (Snejder y Van der Vart) llega con peligro y con opciones de remate. Y todo por un jugador de banda, un extremo. Cierto es que en parte es culpa de una mala planificación de la plantilla, pero Schuster debería dejar de lado su arrogancia y reconocer un error de calado como el que cometió.

Y esto no es sólo para el Madrid en este partido. El fútbol es más sencillo de lo que parece en lo fundamental. Y las bandas son fundamentales. Y todas las modernas teorías de visionarios como Vanderlei Luxemburgo son castillos de naipes que se derrumban ante una carrera, un regate o un centro de un jugador como Robben.

Y para acabar me gustaría hacer un par de apuntes sobre esta última jornada de Champions. En primer lugar me alegro de que haya alguna sorpresa con nombre de equipo modesto como el Cluj o el Anorthosis. A todos nos gusta ver estrellas, pero o el fútbol crece y llega a nuevos países o equipos o se va a convertir en un club privado de millonarios. Y por otra parte derrumba el discurso excesivamente victimista de muchos equipos pequeños. El dinero no lo es todo. Con presupuestos muy bajos se puede competir. En segundo que es una pena que las buenas sensaciones que deja el Barça no se puedan contrastar contra un equipo de nivel. Tiempo hacía que no veía un grupo tan flojito en Champions. En tercer lugar , que Wenger sigue demostrando que es el mejor entrenador del mundo y un rey Midas con los jóvenes. Hay poco entrenadores capacitados para marcar cinco goles en Turquía con un equipo tan joven.

Y para acabar de verdad un apunte sobre el Inter. Al principio de temporada no me los tomaba en serio. Mis razones tenía. Todos los años gasta un dineral, pero nunca consigue un bloque de garantías. Pero al gran equipo que tiene le ha sumado la enorme capacidad competitiva de Mourinho. Nos gustara o no su fútbol, pero sus equipos tiene un carácter ganador que he visto en muy pocos. Además con la recuperación de Adriano, el Inter tiene, a mi parecer, la mejor delantera del mundo. Ibrahimovic y Adriano. Juntos reúnen gol, potencia, velocidad, fuerza y calidad. Es decir todo lo que se le puede pedir a una delantera. El problema es que juntos reúnen otras tantas cualidades negativas…

La mística de los números


Nunca me han gustado los números y quizá por eso estudié Periodismo, pero comprendo que en esto del fútbol tienen una mística especial. Ya no hablo de estadísticas, de récords, de cantidad de títulos, que también, sino de los dorsales.

Durante toda la historia del fútbol, los grandes jugadores siempre han tenido un número que les ha acompañado. Todos recordamos el ’14’ de Cruyff, el ’10’ de Pelé, el ’10’ de Maradona, el ’10’ de Puskas y más recientemente el ‘7’ de Cantona y Butragueño y el ‘4’ de Guardiola.

Los números eran especiales, se elegían por superstición, por preferencia, pero sobre todo porque hablaban del jugador. Un ’10’ siempre tenía magia en sus botas. El ‘5’ era el encargado de robar y distribuir. Y el ‘9’ era el matador, el definidor, el hombre gol.

Hoy en día todo eso se ha diluído como un azucarillo en un amargo café. El márketing ha entrado de lleno en la elección de los dorsales, y vemos como Nike ya ha hecho suya la marca CR7 o cómo Beckham eligió el 23 de Jordan cuando llegó al Real Madrid.

Todo esto lo he pensado esta tarde mientras veía el derbi de Milán entre Milan e Inter. Me hacía daño a la vista ver a Ronaldinho marcar un cabezazo fantástico con el ’80’ a la espalda, a Shevchenko salir del banquillo con el ’76’ o a Flamini repartir más estopa que juego con el ’84’ en el equipo de Ancelotti o a Quaresma con el ’77’ y Mancini con el ’33’ en los neroazzurros.

Pero es que también hemos visto a Lucarelli con el ’99’ en el Livorno, al central Boulahrouz con el ‘9’ en su camiseta ‘blue’ del Chelsea, a Buffon con el ’77’ en la portería del Parma o al mediocampista argentino Ardiles en el Mundial de España 82′ y al mediocentro griego Kafes con el  ‘1’. ¡¡¡Con el ‘1’!!! que es sagrado, que es singular, único, solitario… como el portero.

PD: Hablando de porteros, ayer pudimos leer en la prensa que el ex-guardameta del Atlético de Madrid Christian Abbiati “comparte los valores del fascismo” lo único que puedo decir es… peor para él.

Un análisis ‘peculiar’ del Betis-Sevilla


Hoy podría hablaros de muchas cosas, del gran duelo en la Premier entre Chelsea y Manchester United, de la primera victoria del Milan en la Serie A esta temporada, de la goleada del Barcelona en Gijón, de la gran victoria del West Ham en el debut de Zola como entrenador, de que el Tottenham de Juande no levanta cabeza, de la escandalosa paliza que el Werder Bremen le endosó al Bayern de Múnich en casa de los bávaros o del 6-0 del Manchester City ante el Portsmouth, con gol de Robinho incluido.

Pero no. Porque este domingo que acabamos de dejar atrás, se ha jugado uno de los partidos más especiales del planeta fútbol, y el que yo personalmente, a pesar de estar a 600 kilómetros vivo con más pasión. El derbi entre Betis y Sevilla.

Sé que a la mayoría no os interesará, que como casi siempre ha habido muy poco fútbol, que ha sido un encuentro soso, ramplón, con más tensión que ocasiones y encima este año, ni siquiera la televisión lo ha elegido como partido de la jornada y se ha jugado en un horario futbolero, pero vulgar, las 5 de la tarde del domingo.

Pero me da igual. Un derbi siempre será un partido especial, y más en Sevilla, una ciudad que se paraliza y se divide durante casi dos horas. La pasión inunda cada rincón y las ‘coñas’ del ganador hacia el perdedor duran semanas e incluso meses.

Rivalidad, pero no enemistad, porque es absurdo, porque en las familias, grupos de amigos o compañeros de trabajo siempre hay gente de los dos equipos y porque aunque el entrañable Bill Shankly no lo creyese así, hay cosas más importantes que el fútbol.

Algunos creen que el fútbol es solo una cuestión de vida o muerte, pero es algo mucho más importante que eso

Os lo tengo que confesar, hoy estaba nervioso, mucho. He visto el Chelsea-Manchester United casi sin prestarle atención, pensando qué pasaría a las 5 cuando el balón echase a rodar en el Ruiz de Lopera, y a eso de las cuatro y media, ya me había quedado sin uñas.

Salen las alineaciones oficiales. En el Betis, lo esperado, ni mucha fuerza, ni mucha calidad. Ilusionante Emana en el medio y preocupantes Fernando Vega en el lateral izquierdo, Capi en el centro del campo, la falta de gol de los de arriba y sobre todo la baja de Edu.

En el Sevilla revolución, Jiménez alinea cuatro centrales pero hace que dos de ellos (Mosquera y Drago) jueguen en los laterales. En el medio Duscher y Romaric y en las bandas la sorpresa, ni Navas ni Capel. Los titulares eran Adriano y el joven argentino Lautaro Acosta.

Las 5 en punto. El partido no empieza porque los salvajes de siempre, se dedican a tirar botes de humo al campo. Lamentable. 5 y tres minutos, Perez Burull hace sonar el silbato y comienza el partido.

Nervios. Esa sensación me invadía cada vez que algún jugador vestido de rojo cruzaba la línea medular con el balón controlado. Pero extrañamente el Betis salió muy enchufado, con una gran presión, mucho despliegue físico y un Emana muy activo, dominaba los primeros compases del encuentro. A pesar de todo, el corazón casi se me sale por la boca cuando David Prieto remató alto un balón centrado desde la banda, y volvieron los nervios cuando Acosta se internó en el área y Nelson le derribó. O cuando en la segunda parte el Betis acusó el desgaste físico y el Sevilla comenzó a mejorar. Nervios con la entrada de Maresca, Navas y Capel que le dio más profundidad a los de Jiménez, o cuando Nelson volvió a flirtear con el penalti en una acción de Adriano. Nervios cuando Casto salvó un remate de Kanouté a 6 minutos del final. Nervios.

Ilusión. Porque era el derbi, porque era un partdo especial. Porque el campo estaba lleno y la afición animaba sin cesar. Porque el Betis empezó bien. Porque Emana estaba en todas partes, porque Sergio García se movía bien arriba, porque Mehmet Aurelio no dejaba crear a Romaric, y sobre todo, porque veía posible una victoria sobre el eterno rival, algo que no pasa desde 2005. Y es que tres años en fútbol son demasiado. Ilusión.

Cabreo. Al principio con el árbitro, por anular un gol a Pavone por falta previa que yo no vi. Después cabreo con Pavone, por trabajar mucho, pero fallar mucho más. Más tarde con Chaparro, por meter en el campo a José Mari, del que no esperas nada, y mucho menos que marque un gol y por quitar a un extremo como Mark González para meter a un defensa como Melli cuando deberías buscar la victoria. Cabreo.

Y por último enfado. ¿La diferencia con el cabreo?. El enfado es en frio, después de analizar la situación y por tanto tiene razón de ser. Enfado por la ausencia de planificación deportiva. Enfado porque los revulsivos sean Rivera y José Mari. Enfado porque no haya un punta nato en toda la plantilla. Enfado porque hay un caos institucional, enfado porque el equipo, como el estadio está a medio hacer, porque en la ciudad deportiva no hay luz, porque el gimnasio se va a caer. Enfado porque según Lopera ésta es la mejor plantilla de la historia. Porque nada cambia y nada parece que vaya a cambiar. Enfado

Después de este ‘análisis’ no os habréis enterado de nada de lo que pasó en el partido así que os dejo la crónica.

PD: Otra entrada demasiado larga, lo siento, procuraré mejorar en el futuro.