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Alemania y sus porteros


Después de unos días sin escribir por problemas con la conexión de internet, vuelvo con fuerzas renovadas para hablaros de Alemania, y más concretamente de sus porteros.

El país teutón históricamente ha sido cuna de grandísimos guardametas. Desde Turek, que fue el titular en la final del Mundial de 1960 hasta Kahn, que a pesar de sus excentricidades y su baja forma de los últimos años, ha sido uno de los mejores porteros del continente, pasando por Sepp Maier (campeón de Europa en 1972 y del Mundo en 1974) o Harald ‘Toni’ Schumacher (que ganó la Eurocopa en 1980 y brilló en el Mundial 1986, aunque pasará a la historia por la brutal agresión a a Battiston en el Mundial de España 82′).

A principios y mediados de los 90′ llegó la época dorada de los cancerberos alemanes. Los Illgner, Klos, Köpke, Rost o Reinke eran los reyes de Europa, y acumulaban títulos y premios por doquier.

Pero este reinado terminó y desde hace cerca de dos años, las dudas se ciernen sobre la meta germana. Con la retirada de Kahn, la portería alemana se ha quedado huérfana, y eso que el rendimiento de ‘Genghis Kahn’ ha sido muy bajo durante las últimas temporadas.

Su relevo natural era Jens Lehmann, que fue el meta titular (precisamente por delante de Kahn) en el Mundial 2006, en el que los germanos fueron anfitriones. Pero la gran inseguridad que transmitía a sus defensas, una serie de actuaciones realmente malas en partidos importantes y una inoportuna lesión, acabaron relegándole al banquillo en su club, el Arsenal, en favor de Manuel Almunia, con el que Lehmann tiene una malísima relación. A pesar de ser titular en la Euro 2008, en la que Alemania fue finalista, el buen rendimiento de Almunia, ha obligado a Lehmann a marcharse al Stuttgart este verano para disfrutar de minutos.

Precisamente en el Stuttgart fue donde destacó el portero que estaba destinado a ocupar la meta alemana si Lehmann fallaba, ese hombre era Timo Hildebrand. El ahora portero del Valencia, fue una de las estrellas de aquel Stuttgart que, dirigido por Felix Magath, alcanzó el subcampeonato de la Bundesliga en 2003 y fue campeón en 2007. Batió el récord de imbatibilidad de la Bundesliga y tenía hechuras de crack, pero fue llegar a Valencia y desmoronarse. Alternó titularidad con Cañizares hasta la llegada de Koeman, que le dio su total confianza. Hildebrand se contagió del espíritu apático y de la locura institucional de los chés y sus cantadas eran cada vez más frecuentes. No sólo no ganaba puntos, sino que los perdía. Esta temporada, Emery le dio la titularidad en la Supercopa de España, pero el alemán volvió a fallar y además hizo gala de una gran falta de compromiso. Esto le supuso quedarse fuera de la convocatoria en el primer partido de Liga.

Las grandes esperanzas de futuro de los alemanes para su portería son Manuel Neuer y René Adler. Neuer tiene 22 años, y ha crecido al lado del veterano Rost. Su físico imponente y sus enormes reflejos le hicieron ser titular en el Schalke 04 desde mediados de 2006, en 2007 se hizo con el galardón de mejor portero de la Bundesliga y el pasado año su equipo llegó a cuartos de final de la Champions League gracias a que paró dos penaltis frente al Oporto en octavos de final. Sin embargo, su irregularidad ha hecho que el seleccionador Joachim Löw no confíe del todo en él.

Adler, de 23 años, fue el tercer portero de Alemania en la pasada Eurocopa, pero no jugó un sólo minuto. El meta del Bayer Leverkusen fue nombrado mejor portero de la Bundesliga la temporada 2007-2008 y realizó fantásticos partidos. Sin embargo, también peca de irregular por lo que no goza de la total confianza del seleccionador nacional.

Total, que nos encontramos con que el titular del partido de Alemania anoche frente a Liechtenstein fue ¡¡¡Robert Enke!!!. No sé si os acordaréis de él, pero fue un portero que fichó el Barcelona de Van Gaal en 2002 y que sólo jugó 20 minutos en liga, siendo suplente de otro ‘crack’ Roberto Bonano. Además, el pobre tuvo la desgracia de ser titular en Copa del Rey cuando el Barça fue vergonzosamente eliminado por el Novelda.

Luego se marchó cedido al Fenerbahçe turco y al Tenerife la temporada siguiente, donde sus actuaciones volvieron a ser contadas y no muy afortunadas. En 2004 llegó al Hannover 96, un equipo de ‘medio pelo’ alemán donde ha sido titular asiduamente. Aunque no ha destacado demasiado, e incluso ha tenido algunos fallos graves, Löw ha confiado en él y le ha dado la titularidad.

Siempre se ha dicho que “En el país de los ciegos, el tuerto es el rey” y al fin y al cabo, el mundo del fútbol está tan loco, que a veces tiene estas cosas.

PD: Creo que Robinho no va a truinfar en el Manchester City

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La Euro 2008, una sorpresa agradable


A pesar de los exámenes, me ha dado tiempo a ver todos los partidos de la que dicen ha sido la mejor Eurocopa de toda la historia. Yo no lo sé, porque solamente recuerdo algo de la del 96′, la del 2000 y la de Portugal.

De las que yo he visto, sí ha sido la mejor. No sólo por la alegría del título español, sino porque ha triunfado el fútbol. Después de la victoria de Grecia en Junio de 2004, y del ‘decepcionante’ mundial de Alemania hace dos años, el fútbol de selecciones iba cuesta abajo, sin embargo, con este torneo ha renacido con muchísma fuerza.

Me encantó Portugal en el primer partido, con Pepe en plan estelar, con Moutinho sobresaliente, y sobre todo con un Deco sobrenatural, que se erigió en el general del medio campo, pero nuestros vecinos se fueron apagando poco a poco hasta sucumbir frente a los alemanes en cuartos de final.

Me decepcionaron los suizos, en los que solo dejó algún detalle el mediocampista Inler, y sobre todo Francia, que no ha sido capaz de asimilar el cambio generacional, y sigue confiando ciegamente en un Henry que no es ni la sombra de lo que fue en el Arsenal. Hace unos días se ha confirmado que Domenech va a seguir hasta el Mundial 2010, yo creo que el cargo le ha sobrepasado y que desde que asumió esta responsabilidad, el fútbol de les bleus ha caído muchos enteros.

Italia me pareció una selección desaprovechada. Donadoni no se ha hecho con el grupo, y ha sacrificado el talento en favor del trabajo en la línea medular. Personalmente pienso que un mediocampista destructor como Gattuso da equilibrio al equipo, pero solamente uno. La entrada de Ambrosini en el equipo era innecesaria y otras alternativas como De Rossi, Aquilani o Camoranesi hubiesen sido mucho más interesantes. Arriba me gustó mucho Di Natale, eléctrico, vertical y móvil, y Toni, a pesar de no haber marcado, me dejó una grata impresión. Es cierto que es muy tosco y fuera del área es casi un estorbo para su propio equipo, pero lucha todos los balones y da una sensación de peligro consatnte cuando llega al área rival.

Me gustaron los croatas, que fueron creciendo a medida que avanzaba el campeonato, con un gran Modric como director de orquesta, con Srna llegando y con Rakitic y Kranjcar aportando clase. Además, su pareja de centrales, que era a priori una de las más flojas del campeonato, estuvo a un nivel notable y sólo fueron eliminados en los penaltis de cuartos de final en la lotería de los penaltis.

Sobresaliente ha sido la actuación de los rusos y los turcos. Los ex-soviéticos se sobrepusieron a la baja de Arshavin en los dos primeros partidos y a la de Pogrebnyak que se lesionó antes de comenzar la Euro e hicieron un fantástico torneo. El gran público ha descubierto a Pavlyuchenko, Zyryanov o Zhirkov; y Arshavin ha explotado definitivamente como un jugador de primer nivel, lástima que tenga ya 27 años.

Lo de los turcos es un milagro. La mayoría de sus jugadores juegan en la liga turca, y nos pueden sonar los del Fenerbahçe porque eliminaron al Sevilla de la Champions, y sobre todo Nihat Kahveçi, que ha estado a un gran nivel este año con el Villarreal. Ojo con Arda Turan, que es un mediapunta joven muy interesante que se puede desenvolver por el centro y por los dos costados. Los hombres de Fatih Terim han demostrado que sin ninguna estrella rutilante pero con mucho corazón, se puede llegar a estar entre los mejores equipos del continente.

Alemania fue fiel a casi todos los tópicos que le han perseguido durante toda la historia. Mucha fuerza en el medio del campo y poca creatividad, salvando algunos detalles de Ballack. Borowski que debería poner algo de claridad, estuvo practicamente inédito. Centrales altos y corpulentos, con dificultad para sacar el balón jugado desde atrás y mucho peligro en las jugadas a balón parado. Con estas armas y un fantástico partido en los cuartos de final ante Portugal, los teutones se plantaron en la final, pero la tónica general del juego alemán fue como su clima y como su carácter, gris.

Y luego está España, que dejando a un lado el patrioterismo barato, creo que ha sido superior a todas las selecciones.

Os dejo una de las canciones oficiales de la Eurocopa, de Shaggy que es un crack

PD: Os extrañará que publique hoy un análisis de la Eurocopa, pero como soy un desastre, se me olvidó publicar la entrada en su día, y ahora me la he encontrado por ahí.

El día 29, España campeón


Por culpa de los exámenes no he podido analizar las semifinales y me gustaría, antes que nada, felicitar a Turquía porque son unos héroes. Los de Fatih Terim, con diez bajas, salieron a comerse a Alemania, y de no ser por un golazo de Lahm cuando el encuentro llegaba a su fin, lo hubiesen conseguido.

Vamos con España. Por fin nos hemos quitado los complejos, y tenemos un título en color. Personalmente me preocupaba la baja de Villa, que además de ser el máximo goleador, podría ser una amenaza constante para los lentos y espigados centrales alemanes. Me preocupaba el mal momento de Torres, al que he visto con demasiada ansiedad durante todo el campeonato, lo que no le ha permitido brillar como debería, pero sobre todo me preocupaba que, en todos los torneos cortos, el campeón siempre tiene un partido que se le atraganta, y España, a excepción del partido contra Suecia, no había sufrido.

De los alemanes, el ‘todocampista’ Ballack, y su pólvora arriba, con Podolski y Klose era lo más peligroso. Entre las deficiencias, el portero Lehmann y los centrales, que son altísimos, muy fuertes físicamente  pero muy poco ágiles e incapaces de sacar el balón jugado desde atrás.

Los alemanes salieron muy fuertes y durante el primer cuarto de hora llegaron a inquietar la meta de Casillas y Klose estuvo a punto de marcar tras un fallo de Sergio Ramos. Pero España reaccionó y estuvo a punto de marcar cuando el tiro de Iniesta pegó en Metzelder, sin embargo Lehmann hizo un paradón y demostró unos reflejos felinos.

En el minuto 33, llegó la imagen que todos tendremos en nuestras retinas durante mucho tiempo. Senna se la dio a Xavi y el de Terrasa le metió un balón largo a Torres, que había estado muy desasistido arriba. El del Liverpool llegaba en carrera y le ganó la posición a un desacertado Lahm, que se dejó comer la tostada, y picó el balón suavemente ante la salida del meta alemán. Era el 1-0 y el título estaba más cerca.

En la segunda parte todos temíamos una reacción alemana, que, viendo sus carencias en el juego y que Ballack se diluía en protestas innecesarias, iba a optar por el coraje y la fuerza que siempre les ha caracterizado. En el 57′ entró Kuranyi por Hitzlsperger y a un cuarto de hora del final salió Mario Gómez por Klose, pero la pólvora alemana estaba mojada y era España la que gozaba de las mejores ocasiones.

Ramos cabeceó una falta botada por Xavi, que también soltó un latigazo desde la frontal del área, pero la oportunidad más clara fue la de Senna, que estuvo a milímetros de redondear su gran campeonato con un gol, pero no llegó a la dejada de cabeza de Güiza.

En el minuto 93′ el italiano Rossetti pitó el final y la alegría se desbordó en toda España y también en el Ernst Happel de Viena, un estadio talismán para la selección durante todo el torneo.

PD: Aquí os dejo al gran Pepe Reina, que no ha sido tan héroe como Casillas pero podría quitarle el puesto al primer ‘speaker’ que se descuide

¡¡¡Por fin!!!


¡¡¡A la mierda los análisis futbolísticos!!!, han pasado casi 48 horas y aún no me lo creo. Nací el 7 de julio de 1986, voy a cumplir 22 años, y por tanto soy de esa generación que no ha visto a España pasar de cuartos de final de una gran competición internacional, así que ahora estoy en una nube.

Yo era de los escécpticos (o cagones si preferís). No me fiaba de Luis Aragonés, no me fiaba de Marchena, pero sobre todo no me fiaba de Italia. Era una lucha contra la historia, llevábamos 88 años sin ganarles, teníamos en la mente el codazo de Tassotti a Luis Enrique y, para que engañarnos, cualquier tuercebotas asusta mucho más cuando le ves cantando el fratelli d’Italia vestido con la camiseta azzurra de la selección.

Es cierto que faltaba la pareja del Milán, el arquitecto Pirlo y el obrero Gattuso, ambos sancionados, además de los lesionados Cannavaro y Totti (que no está entre los 23 convocados) y de Nesta (retirado de la selección). Pero estaba Buffon, estaba De Rossi y estaba Luca Toni. El delantero del Bayern de Munich no ha marcado ningún gol en el campeonato, pero en el área lo remata todo y es un incordio para cualquier central.

No sé si en realidad fue así porque la tensión pudo conmigo, pero el partido me pareció tosco, con dominio alterno, con España tocando en el medio del campo y con pocas ocasiones. Por el lado español recuerdo la de Silva, que pegó en el poste que está detrás de la portería, el control con la mano de Güiza cuando se quedaba prácticamente sólo, y el trallazo de Senna desde la frontal del área que se le escapó a Buffon y pegó en el palo. Los italianos tuvieron un cabezazo de Di Natale que Casillas despejó de forma espectacular y un tiro de Camoranesi desde dentro del área que el portero del Real Madrid sacó con el pie, haciendo gala de unos reflejos increíbles.

A pesar de que los italianos estaban fundidos físicamente, consiguieron que se llegara a la prórroga con el empate a cero, y aguantaron los treinta minutos de tiempo suplementario. Así que, todos a temblar, llegaban los penaltis.

El guión del encuentro parecía escrito por los italianos, que se mueven como peces en el agua en este tipo de situaciones, y además, siempre que España había jugado un 22 de junio en alguna gran competición, había acabado cayendo en la lotería de los penaltis. Pero por una vez, la historia iba a ser diferente el 22 de junio de 2008 en el Ernst Happel de Viena.

Tiramos primero, Villa frente a Buffon, un especialista en parar penaltis, de 1’93 de estatura, que parece un gigante en esos momentos. Pero el asturiano no se amilanó y engañó al portero de la Juventus. Grosso hizo el empate a uno. Cazorla nos puso en ventaja y a partir de aquí volvió aparecer la figura de Casillas, que con una majestuosa estirada le detuvo el penalty a De Rossi. Senna que se había lesionado durante el encuentro cogió el balón y batió por el centro a Buffon. 3-1 en la tanda.

Camoranesi hizo el 3-2 y era el turno de Güiza. El jerezano es un buen lanzador, pero se le veía nervioso, y había una sensación general de que fallaría el penalty. Desgraciadamente no nos equivocamos y Buffon adivinó el lanzamiento. Di Natale podía empatar la tanda a tres, pero de nuevo Casillas se erigió en héroe, al igual que en aquella final de la Copa de Europa de Glasgow, o en los penaltis frente a Irlanda en el Mundial de Corea-Japón. El de Móstoles es de otro planeta, yo no vi jugar ni a Iríbar, ni a Arconada pero Iker está como mínimo a su altura. Despejó el balón y llevó la ilusión a casi 46 millones de españoles.

Pero la fiesta no era completa. Había que meter la última pena máxima y el encargado de lanzarla fue Cesc Fábregas. Un chaval que acaba de cumplir 21 años, y que, aunque ya es una figura en el Arsenal, no es titular con la selección. Con el corazón en un puño le vimos tomar carrera mascullando algo entre sus labios, cogió el balón con seguridad y marcó. En España estalló la alegría, daba igual si eras del Barcelona o del Real Madrid, había abrazos, saltos, locura y baños en las fuentes públicas de casi todas las ciudades. España se había cargado a los vigentes campeones y había hecho historia. ¡¡¡Estábamos en semifinales!!!

Esta fue la tanda de penaltis

PD: Y ahora vienen los rusos. Para ir entrando en ambiente os dejo al estadio Luzhniki de Moscú cantando el himno ruso. Visto así, impresiona.

PD 2: Parafraseando a otro de mis amigos. ¡¡¡Grazie Mille Iker!!!

El milagro se llama Hiddink


Arshavin va para crack, si no lo es ya, Zyryanov tiene una clase infinita, Pavlyuchenko tiene instinto asesino y una planta impresionante, Zhirkov se está erigiendo en el mejor lateral zurdo del campeonato. Cierto. Pero a todos estos jugadores, la mayoría desconocidos para el gran público, sólo les ha hecho jugar así de bien un señor holandés que antes tenía bigote y que ahora tiene una estatua en Ucrania: Guus Hiddink.

Pero el caso de este holandés errante es extraño. En España entrenó sin demasiado éxito al Real Madrid, donde sólo ganó una Copa Intercontinental, al Valencia, donde se le recuerda por ordenar que se retirase una bandera con la esvástica nazi de la grada en 1992, y al Betis, donde sólo duró tres meses en la temporada 1999/2000 en la que el club de Heliópolis terminaría descendiendo a Segunda División de la mano de Luis del Sol, aunque es venerado en su país, donde ha llevado al PSV Eidhoven a ganar 5 ligas y una Copa de Europa en 1988.

Pero el verdadero éxito le ha llegado a Guus Hiddink dirigiendo a combinados nacionales. En 2002, era el técnico de aquella Corea del Sur que gracias a Park Ji-Sung, Lee Young-Pyo, Ki Seol-Hyeon y algunos escándalos arbitrales como el de Al-Ghandour, de infausto recuerdo para los españoles, llegó a semifinales del mundial, cargándose a Italia y a España.

Pero además, en 2006 entrenaba a la selección australiana. Con los kangaroos llegó hasta la ronda de octavos de final del Mundial de Alemania. Australia le plantó cara a Brasil en la fase de grupos y pasó como segunda. Y su actuación pudo ser mucho más brillante de no ser por un árbitro español, (siempre liándola) Medina Cantalejo, quien una tarde de junio en Kaiserslautern le robó las ilusiones a millones de australianos cuando se inventó un penalty a favor de Italia cuando pasaban tres minutos del tiempo reglamentario. Totti marcó, eliminó a los de Hiddink y le dio la clasificación a Italia, que a la posrte sería campeona.

En esta Euro 2008 el técnico nacido en Varsseveld ha vuelto a obrar el milagro. Una selección rusa que ha prescindido de jugadores clave como Kerzhakov e Izmailov, que ha tenido que hacer frente a la baja de Pogrebnyak, máximo goleador de la presente edición de la Copa de la UEFA y que recibió cuatro goles de España en su partido de debut en el torneo, se ha transformado en un equipo rocoso, letal al contragolpe, incansable en la presión y que sabe manejar el balón cuando pasa por las botas de sus jugadores. Una selección que disfruta jugando al fútbol y que parece haber dejado atrás la etiqueta de anárquicos que tienen todos los equipos del Este de Europa.

Los rusos llegaron sin hacer ruido. Salieron goleados por 4-1 frente a España y ganaron con muchos apuros a Grecia con un solitario gol de Zyryanov. En el tercer partido debutó Arshavin, que había estado sancionado los dos encuentros anteriores, y de su mano, Rusia se impuso a la Suecia de Ibrahimovic por dos goles a cero en el partido que decidía quien pasaba a cuartos de final del torneo.

En esos cuartos, el rival era Holanda, y Hiddink, perro viejo, le ganó la partida a su compatriota Van Basten ahogando a los holandeses en el centro del campo e impidiéndoles mostrar la verticalidad que tan buen juego y resultados les había proporcionado en la fase anterior. Lo demás es historia, 3-1 para los ex-soviéticos y a las semifinales contra España. ¡Ojito!

PD: Ahora llega lo de España ¡Aún no me lo creo!

¡¡¡Qué deporte tan bonito coño!!!


Así decía el final del mensaje que me mandó un amigo  después de ver el fantástico partido entre Holanda y Rusia. Y tiene toda la razón.

Los dos equipos salieron al ataque, Holanda con Sneijder, Van der Vaart, Kuyt y Van Nistelrooy y los rusos con Saenko, Arshavin, Zyryanov y Pavlyuchenko pero en los primeros minutos el partido fue tenso, con mucho centrocampismo y sin apensas ocasiones.

Todo cambió a partir de la media hora de juego. Los rusos despertaron y comenzaron a lanzar contras mortales, dirigidas por Arshavin, el mago del Zenit, que tuvo la primera ocasión clara en un disparo envenenado que sacó con sus guantes el eterno Van der Sar. Holanda respondió con varias llegadas, que no pudo concretar Van Nistelrooy. El partido era trepidante.

En el minuto 56 saltó la sorpresa. Arshavin puso un balón al capitán Semak que recorrió toda la banda y centró para que Pavlyuchenko rematase a la red. Era el 1-0 y los de Hiddink dominaban el partido.

Después del gol, los rusos siguieron atacando, y los oranje sólo permanecían en el partido gracias a De Jong, un pulmón en el medio campo, y a los disparos lejanos de Sneijder, que apenas inquietaban a Akinfeev.

Zyryanov y Zhirkov tuvieron la sentencia en dos oportunidades claras que no supieron rematar, y, como en el fútbol los tópicos suelen cumplirse, el que perdona la acaba pagando y así ocurrió. En el minuto 86 de partido, cuando media Rusia se había echado a la calle para celebrar la victoria, Sneijder botó una falta lateral, activó la conexión madridista y encontró a Van Nistelrooy, que conectó un testarazo y batió irremisiblemente a Akinfeev.

Alegría para el aficionado neutral (como mínimo 30 minutos más de fútbol), júbilo para 17 millones de holandeses y desesperación para más de 140 millones de rusos. Llegaba la prórroga.

En el tiempo suplementario los rusos creaban las mejores ocasiones. En el minuto 97 Pavlyuchenko enganchó un zapatazo desde la frontal del área que impactó en el larguero, pero el combinado de Van Basten respondió con un disparo de Affelay que se fue lamiendo el palo. El partido estaba completamente roto.

Con los dos equipos volcados se abrieron más espacios y ahí comenzó el festival de Arshavin. El ’10’ del Zenit se lució en cada contra. En el minuto 100 del partido le regaló un balon de gol a Torbinski que remató demasiado flojo. Era el prólogo a lo que pasaría once minutos después. De nuevo los mismos protagonistas, Arshavin hizo un jugadón y le puso un centro a Torbinski que esta vez sí acertó a rematar al fondo de las mallas.

Aún quedaba la guinda del pastel, y el encargado de redondear la faena fue, cómo no, Arshavin. A cuatro minutos del final, con Holanda atacando a la desesperada, recogió un balón dentro del área y batió a Van der Sar por debajo de las piernas. 1-3, Rusia en semifinales y la máquina holandesa, que humilló a franceses e italianos en la primera fase, tendrá que hacer las maletas.

PD: ¡¡¡Qué partido!!!

Amarga despedida


Una lástima la eliminación de Croacia anoche en Viena. Porque el fútbol es muy cruel a veces y ayer lo fue con el combinado de Slaven Bilic.

Fue un partido aburrido, lleno de nervios e imprecisiones que sólo se pueden justificar si tenemos en cuenta que ni croatas ni turcos están demasiado acostumbrados a poder plantarse en unas semifinales de una gran competición continental.

Por los otomanos Nihat estuvo, como siempre, muy voluntarioso, y por los croatas Corluka mostró un enorme despliegue físico, sin embargo, nadie brilló en exceso sobre el verde del Ernst Happel. Quizá por eso quedó algo deslucido el esperado duelo de números ’14’ Modric y Arda Turan. Estos dos jugadores han sido dos de los mejores  jóvenes del campeonato. Modric, reciente fichaje estrella del Tottenham de Juande, es la brújula de la selección balcánica y Turan, que ya es la estrella del Galatasaray, es la más firme promesa realidad del fútbol turco.

Con el empate a cero inicial, se llegó al final de los 90 minutos, y la prórroga llevaba el mismo camino hasta que a falta de un sólo minuto para el final, el delantero del Werder Bremen Ivan Klasnic empujó a la red un preciso centro de Modric después de que el portero turco Rüstü hiciese una salida a destiempo. La alegría estallaba en todo el país y en los 32.000 croatas que estaban en el estadio.

Pero el partido no había terminado, y cuando pasaban casi dos minutos de descuento de la segunda parte de la prórroga, el delantero del Fenerbahçe Semih Senturk se convirtió en héroe nacional cuando recogió un rechace en la frontal del área y disparó un misil a le escuadra de la portería de Pletikosa. Era el 1-1 y los turcos habían obrado el milagro.

A partir de ahí llegaron los penaltis, un auténtico drama. Los croatas, totalmente desmoralizados fallaron tres de los cuatro lanzamientos, entre ellos el de Modric, que hizo bueno el tópico de que las estrellas siempre fallan los penaltis en las citas decisivas. Los turcos, metieron tres penas máximas y Rüstü enmendó su error en el gol croata y paró el penalti decisivo. Turquía es semifinalista y se las verán con Alemania.

Esta generación croata que ayer cayó de forma tan dramática, tiene trazas para hacer algo grande y han demostrado que lo de dejar fuera de la Euro a los todopoderosos ingleses no fue ninguna casualidad.

La mayoría de sus titulares son jovenes, Modric va camino de convertirse en figura mundial, Olic y Klasnic son delanteros que aportan trabajo y bastante gol, Pranjic y Corluka son laterales muy completos y Rakitic y Kranjcar ponen la calidad en el mediocampo. Además, para la próxima gran cita estará recuperada la otra gran estrella croata, el delantero del Arsenal Eduardo da Silva así que habrá que tenerles muy en cuenta.

PD: Y en media hora Holanda-Rusia ¡Qué grande es el fútbol!

Portugal, a casa en cuartos


Lo tenían casi todo, una defensa muy sólida con Carvalho y Pepe (sí, Pepe, en serio) como estiletes, un centro del campo con muchísima imaginación, con un Deco sobresaliente, con Joao Moutinho explotando en una gran competición, probablemente tenían las mejores bandas del campeonato y encima habían enamorado al personal en los dos primeros partidos.

Sin embargo, Portugal está eliminada. ¿Por qué?. En mi opinión hay tres razones fundamentales. La primera es que los portugueses se enfrentaron en cuartos de final a Alemania. Una Alemania efectiva y sólida que de la mano de Ballack y Schwenisteiger, cada vez está más cerca de hacer realidad la frase pronunciada por el gran Gary Lineker (el futbol es un deporte en el que juegan once contra once y siempre gana Alemania).

La segunda razón es que a nuestros vecinos les faltan dos piezas clave en el esquema de todo equipo campeón: el portero y el delantero centro. Ricardo ha estado lamentable durante todo el campeonato, y los balones por alto han sido su mayor punto débil. Ayer salió tarde y mal en dos de los goles germanos y de ello se aprovecharon Ballack y Klose, que sentenciaron al equipo de Scolari. Además, Portugal tiene una grave carencia en la posición de ‘9’. A pesar de haber marcado en el partido de ayer, ni Nuno Gomes, ni Hélder Postiga tienen el nivel suficiente para ser titulares en una selección que aspira a lo más alto.

La tercera de las razones es quizá la más preocupante, y se llama Cristiano Ronaldo. El crack del Real Madrid Manchester United, cada vez juega más para la galería. Ha estado muy apagado durante toda la Euro y parece haber olvidado todo el juego que le ha llevado a ser considerado el mejor jugador del mundo, bota de oro europea y campeón la Champions. Ayer quiso hacer la guerra por su cuenta, se olvidó de que donde de verdad crea peligro es en la banda y se empeñó en llegar por el centro, donde chocaba una y otra vez con la muralla teutona.

Como notas positivas hay que destacar el descaro de Nani, y su jugada del segundo gol, así como la insultante juventud de jugadores que ya son estrellas o que lo van a ser en un futuro cercano. Hay nombres consagrados como Cristiano, Deco o Carvalho, pero detrás hay una generación de jóvenes más que interesante, Veloso, Moutinho, Nani, Bosingwa… aunque estén eliminados de esta Eurocopa, habrá que seguirles de cerca.

PD: Qué difícil es estudiar con la Eurocopa