Archivo de la etiqueta: análisis

Así se le gana (o empata) al Barcelona


Me gustaría darle las gracias a Anuar, por sacar adelante el blog en estos días en los que estoy tan ocupado. Es un lujo contar con alguien como él.

[Por Anuar Marrero]

En el último post que escribí, sobre el España- Inglaterra, comentaba una obviedad, que en el fútbol no hay ni sistema infalible ni equipo invencible. Y por muy evidente y simplona que sea la afirmación me veo obligado a volver a utilizarla tras el partido de anoche entre el Olympique de Lyon y el Barcelona. Y es que a pesar del resultado de empate a uno que sitúa a los de Guardiola como favoritos, Claude Puel, dio una lección de como contrarrestar las virtudes del líder de la liga.

claudepuelEl fútbol es una conjunción, una mezcla de proporciones desconocidas entre elementos tangibles e intangibles, entre variables causales y otras de carácter azaroso. Y, el trabajo de un buen entrenador, consiste en controlar todo aquello que está en su mano. Y mientras más y mejor haga esto, menos espacio dejará para la sorpresa y el imprevisto, más se adaptara el partido al guión escrito de antemano. Si partimos desde esta base para analizar el partido de ayer, lo cierto es que el técnico nacido en el Languedoc realizó un planteamiento excelente.

Y es que la fórmula es más sencilla de lo que pueda parecer a priori. Al Barça se le gana con superioridad numérica en el centro del campo (Guardiola jugó con tres y Puel con cinco hombres en la medular), con una buena presión zonal sobre y desde su defensa y movilidad en el ataque. Tan sencillo de decir como complicado de llevar a la práctica. Esto tampoco te asegura la victoria, porque el equipo catalán es la escuadra con más recursos ofensivos del mundo. Pero lo cierto es que aplicando bien este esquema se reduce mucho el riesgo de imprevistos.

Porque Messi puede hacer una genialidad, pero si realizas un buen marcaje, con buenas ayudas y coberturas en defensa, ocurre que el argentino se termina yendo al centro para buscar balón. Porque Eto’o es potencia pura, pero si te anticipas y le encimas cuando recibe de espaldas reduces mucho su efectividad. Y digo esto porque estoy hastiado de escuchar a entrenadores en la liga española lamentándose de lo imparable que son los Messi, Eto’o y compañía. Por supuesto que son de los mejores jugadores del mundo pero el trabajo de un entrenador consiste en reducir al máximo su efectividad. Claro que si le dejas espacio a ‘la pulga’ en la banda, dejas recibir de frente y en carrera a Eto’o y permites dos contra uno con Alves y Messi, lo más probable es que te hagan un siete.

Guardiola ha conseguido potenciar tanto las virtudes de su equipo que prácticamente parece que no tiene ninguna carencia. Toque excelso y rápido, presión asfixiante, defensa sobria, golea y no recibe goles. Pero lo cierto es que las tiene, como quedó de manifiesto ayer. El Barcelona es un equipo que sabe jugar a un tipo de fútbol. Toca una y otra vez hasta que encuentra los espacios. Pero su efectividad y peligro son directamente proporcionales a su posesión. En la medida en la que no tenga el balón, el Barça pasa apuros.

Porque la línea del centro del campo sólo la forman tres, con lo que es fácil que se vea en inferioridad. Porque ni Messi ni Henry defienden un carajo (con perdón, pero las cosas como son) y Alves deja mucho espacio a su espalda. Porque basa su defensa en la presión en la primera línea y en la posesión, pero defendiendo en estático victor_valdestiene bastantes problemas. Y porque Valdés no es un portero de primer nivel. Tiene muchos reflejos, pero es el principal beneficiado del juego del Barça. Prácticamente no le tiran y sólo se habla de él cuando realiza alguna intervención de mérito. Pero cuando por las razones que sea asume más protagonismo denota sus carencias. En cinco días ya le hemos visto dos fallos clamorosos. Contra el Espanyol le regaló el balón a De la Peña y ayer se ‘comió’ de manera flagrante el balón templado de Juninho. Y por temporada suele tener varios de estos. Eso es imperdonable para un portero de uno de los mejores equipos del mundo actualmente, si no el mejor.

Además me gustaría poner de manifiesto la importancia de Iniesta en el equipo. Y es que cuando el no está Xavi se convierte en el canalizador de todo el juego, y por lo tanto el Baecelona se vuelve más previsible y más fácil de parar. No es casualidad que después de tantos años el capitán del Barça esté rindiendo a mayor nivel que otras temporadas. Iniesta tiene gran parte de la culpa. Para terminar, me gustaría comentar que el primer día de la jornada de Champions ha sido bastante igualado, con tres empates y una victoria por la mínima del Arsenal, merced a un más que dudoso penalti. Es lo mejor que podía pasar, los partidos de vuelta están abiertos y son imprevisibles. Y que ocurra esto en octavos, dónde siempre había dos o tres partidos resueltos de antemano es una gran noticia. Y es que señoras y señores ¡Qué bonita es la Champions!.

Resultados Champions League. Octavos de Final Ida. Martes 24 de febrero de 2009

Inter de Milán 0-0 Manchester United

Arsenal 1-0 Roma

Atlético de Madrid 2-2 Oporto

Olympique de Lyon 1-1 Barcelona

Anuncios

¿Crisis de estilo, o crisis de fe en Valencia?


Hoy quiero dar la bienvenida al blog a una prestigiosa (?) firma invitada: Álvaro Martínez. Hay muchos adjetivos que le califican, pero la mayoría son malsonantes y no se pueden reproducir en esta elegante bitácora, así que le definiré como un gran amigo, además de un currante nato.

Aunque su mundo es el basket, y lo demuestra cada día en su extraño pero completísimo blog, Álvaro vive muy de cerca la actualidad del Valencia Club de Fútbol, por lo que es la persona idónea para realizar un análisis personal y exhaustivo de lo que está aconteciendo en el club ché.

Que lo disfutéis

[Por Álvaro Martínez, del blog En el Basket como en la vida]

Ningún estilo de juego es infalible, ninguno. Lo que ocurre es que los horrores de cada uno de ellos se muestran de maneras distintas, aunque todas son dolorosas. El juego excesivamente controlado, llamado defensivo, tiene su frustración más latente cuando en noventa minutos jugando como local, el marcador refleja un triste 0-0, cuando la gente se va del campo con más frío del que tenía cuando llegó, y cuando tu delantero se va a casa algo absorto por no haber dispuesto de ocasiones claras. El juego alegre, contrapuesto al anterior, sufre cuando los agujeros que deja atrás se vuelven más grandes de los que generas atacando, y cuando el equipo contrario juega más alegre y genera más ocasiones del equipo que supuestamente proponía.

unai_emeryalvaroVa en más sintonía con esto último lo que le pasó a Unai Emery el domingo pasado. El Valencia planteó el partido de una forma muy parecida a la que suele hacerlo durante toda la temporada, en la que sale a ganar, es ambicioso y se vuelca sobre el área contraria. Sin embargo, esos días apáticos en los que tus jugadores no están por la labor de cumplir, te hacen sufrir lo que sufrió el Valencia. Huecos atrás, defensas vendidas y gran desastre. Porque cuando un sistema de este tipo falla, suele fallar a lo grande.

Cuando la cosa aún no se había torcido en demasía, en Valencia ya se hablaba de la cantidad de goles que recibía el equipo. Las comparaciones son odiosas e injustas, pero son muy rentables en según qué teorías. Se le achacaba a Emery que hubiese recibido en media temporada tantos goles como en toda una temporada en una de las ligas de Rafa Benítez. Este argumento, conforme han ido cayendo los goles, ha ganado peso. Poca gente se acordaba de la gran cantidad de goles a favor del equipo, superando registros que databan de más de 60 años, o de la nueva propuesta de fútbol.

benitez-valencia-alvaroEmery siempre ha tenido claro que fue fichado para hacer ese tipo de fútbol atrevido que exhibía en sus anteriores equipos, y en eso se ha empeñado desde el inicio. Sucede que el imaginario colectivo, tan acostumbrado al paladar de los Ranieri, Cúper, Benítez o Flores, no ha terminado de digerir demasiado este cambio.

Acostumbrados al recogimiento defensivo, al calor de las defensas estáticas y de los medios del campo que ayudaban a la defensa, la nueva idea sugiere que los laterales suban hasta la línea de fondo por sistema y que los medios centros tengan presencia en ataque. Las consecuencias son claras, partidos de mucha más velocidad, de muchos más goles, y de muchas más ocasiones. Los delanteros felices, los defensas preocupados… muy diferente a lo que acostumbraba a ver Mestalla en los últimos años.

Tras la reciente derrota en Mallorca, el debate se ha puesto encima de la mesa de forma clarísima, y lo medios dejan caer la necesidad de retroceder en cierta forma a algo que les suene más al pasado, donde la seguridad defensiva era mayor. Los corazones de todos se agitan ahora con mayor velocidad, tanto en ataque como en defensa. Lo del ataque se lleva bien, a nadie le amarga eso, pero lo de la defensa está empezando a desesperar al personal. Los defensas y los porteros son señalados con el dedo. ¿Injusto?.

En este punto es el momento de preguntarnos. ¿Cederá Emery ante esa corriente que le empuja a un estilo diferente? A que los laterales no suban tanto, a que los interiores ayuden en defensa… ¿O será capaz de convencer a la gente en Valencia que este es su estilo y que con este estilo se puede llegar a grandes objetivos?.


La cantera, una visión racional


[Por Anuar Marrero]

El fútbol está plagado de temas de fondo que al margen de la actualidad están siempre presentes en el debate público de un modo subyacente. Uno de ellos es, sin lugar a dudas, la cantera. Es quizás el tema fundamental del fútbol, el deporte en estado puro, su futuro, un elemento fundamental e imprescindible. Quizá por ello es también el territorio propicio para que germinen opiniones que hunden sus raíces en la irracionalidad demagógica que presenta hechos subjetivos (y por lo tanto indemostrables) como verdades sólidas fuera de toda duda. No se asusten, yo voy a hacer una defensa de la cantera, pero una defensa racional, basada en argumentos tangibles y traducibles en cifras económicas. Pero antes me gustaría hacer una crítica contra los discursos apriorísticos de los que hablaba anteriormente.

El otro día De La Morena (un decálogo andante de lo que no debe hacer un periodista) hizo un alegato de la cantera basándose en los consabidos argumentos del compromiso con el equipo a través del sentimiento. El discurso es bien conocido por todos. Hay que apostar por la cantera porque los jugadores formados en el propio equipo están más comprometidos debido al sentimiento que les profesa su equipo. Este discurso me genera rechazo por muchos motivos, dos principalmente.

En primer lugar, la base radicalmente subjetiva en la que se sustenta y en segundo por la similitud en su formulación con los discursos patrióticos, (cómo bien dice Javier Marías hay que desconfiar de cualquiera que utilice la palabra “patria”). Además hay que hacer una distinción entre sentimiento y profesionalidad. El sentimiento es patrimonio del aficionado, esa persona que dedica tiempo y dinero a unos determinados colores por una simple vinculación emocional. Es lo bonito del deporte. Pero del futbolista hay que hablar en términos de profesionalidad. Y cómo todo profesional busca el éxito económico y los mayores éxitos en su campo laboral.

gustavolopezAdemás el discurso es injusto, porque son innumerables los casos de identificación con un club de jugadores extranjeros. ¿O es que alguien duda de la vinculación emocional de Cruyff con el Barça? ¿De Pochettino (de plena actualidad) con el Espanyol? ¿De Roy Keane con el Manchester? ¿De Gustavo López con el Celta? Por otra parte, y retomando el asunto de la profesionalidad, por mucho sentimiento que haya, cuando un club no puede satisfacer las pretensiones económicas y/o deportivas de un jugador éste se termina marchando. Cómo se fue Torres del Atlético de Madrid, Joaquín del Betis o Rooney del Everton. ¿O seguiría Messi en su club si fuera de la cantera del Espanyol? ¿Dónde estaría Casillas si se hubiera criado en el Sporting de Gijón? Es normal que los grandes puedan mantener a las joyas de sus canteras, pero el discurso pierde validez en el caso de equipos de nivel medio o bajo. Además en muchos casos el “sentimiento” propicia que jueguen canteranos sin nivel para el primer equipo. Raúl Bravo, Soldado u Oleguer son claros ejemplos de ello.

Una vez dicho esto pasemos a la parte constructiva del artículo. Por todos es conocido que la mayoría de los clubes de primera son deficitarios. Al margen de la buena o mala gestión, esto se debe en gran parte a la imposibilidad de amortizar el dinero que se dedica a los traspasos. Es sencillo amortizar el sueldo de un futbolista, pero no lo es tanto amortizar 10, 20 o 30 millones de euros dedicados a un traspaso. Si un club logra que de los 22 jugadores de su plantilla más de la mitad sean canteranos su gasto anual en fichajes disminuirá considerablemente. Además la cantera es un activo de cualquier club, no ya por el rendimiento deportivo que le ofrezcan, sino por el económico.

Cualquier traspaso de un canterano reporta pingües beneficios, ya que la inversión en cantera, si se compara con la inversión en fichajes es ínfima.

vandervaartajaxPor hablar en hechos concretos, ¿cuánto dinero se hubiese gastado el Barça si hubiese fichado a golpe de talonario a Xavi, Messi, Iniesta o Puyol? O por formularlo a la inversa, ¿Cuánto dinero se hubiese ahorrado el Madrid si hubiese apostado por Mata en lugar de Drenthe, por Granero en lugar de Van der Vart, por De La Red en lugar de Gago, por Torres en lugar de Marcelo? Pues más de 50 millones de euros. Además la cantera es la única manera de que logren sobrevivir los clubes modestos. El Ajax de Ámsterdam, aunque atraviese malos momentos, ha sido un club histórico gracias a su excelsa cantera. El declive de la Real Sociedad empezó cuándo descuidó la cantera y empezó a gastar grandes sumas de dinero en jugadores que en muchos casos no dieron el rendimiento adecuado.

La cantera es, por lo tanto, la opción más eficaz para no desequilibrar la viabilidad económica de un club de fútbol. Es un activo que genera rendimiento deportivo y económico de manera constante y a cambio de una inversión ínfima. Es una nota de racionalidad y coherencia en un fútbol que malgasta el dinero de manera obscena, en un deporte que ha convertido la opacidad institucional y la irresponsabilidad en herramientas cotidianas, con la aquiescencia de la ley y los organismos reguladores, demasiado ocupados con su juego de corruptelas, tráfico de influencias y amiguismos.

Nosotros teníamos el balón


[Por Anuar Marrero]

Keita, Toure, Diarra, Obi Mikel, Essien, Gattuso, Emerson, Sissoko, Romaric, Perrotta, Diaby, Zokora… ¿Que tienen en común todos estos nombres?. En primer lugar que son titulares o integrantes de las plantillas de alguno de los mejores clubes de Europa. Y en segundo lugar que son mediocentros físicos y en la mayoría de los casos bastante limitados técnica y tácticamente. Sin visión de juego y sin capacidad de organizar el equipo. Sin embargo en el fútbol actual es difícil encontrar algún equipo que no cuente con, al menos, uno de estos jugadores en sus plantillas.

Ahora retrocedamos unos años (entre cinco y diez aproximadamente) en el tiempo y pensemos cuales son los centrocampistas que se nos vienen a la mente. Guardiola, Effenberg, Deschamps, Redondo, Matthaüs (hasta que los años lo llevaron a la posición de líbero), el propio Hierro (mientras jugó en el centro del campo), Mauro Silva, Roy Keane y esto sólo hablando de memoria. ¿Qué tienen en común todos estos futbolistas? Pues que eran medios defensivos igual que los anteriores, con la diferencia que estos dominaban el centro del campo gracias a su excepcional posicionamiento táctico, su visión de juego y su control del tempo del partido.

Paulatinamente y casi sin darnos cuenta, el centro del campo, la línea más importante en un equipo, donde se crea, se destruye, se organiza y se presiona se ha ido despoblando de futbolistas para dar paso a atletas. Atletas muy duchos en los menesteres de brega y físico pero incapaces, por sus limitaciones técnicas de ofrecer nada más allá de la entrega. El hecho, a mi parecer es bastante obvio. Lo que no lo es tanto es la causa. En mi opinión es debido a la tendencia incomprensible en el fútbol actual de premiar el físico por encima de la calidad. Y esto está pasando en todas las posiciones, desde el lateral a la delantera.

¿Cuáles han sido las consecuencias para el juego de esta evolución de los medios? Pues varias y bastante negativas. Partamos de la base de que la mayoría de los equipos juega o con un 4-4-2 o con variantes sobre el mismo sistema. Hace unos años era frecuente esta disposición táctica formando un rombo. Dos jugadores en las bandas. Uno en tareas defensivas y de organización (el típico “5” argentino) y otro ofensivo, mediapunta encargado de surtir de balones a los dos puntas y llegar desde segunda línea. Con el perfil de los actuales mediocentros esta disposición es ineficiente. Al ser incapaces de sacar el balón jugado es necesario colocar a su lado un organizador. Es decir dos jugadores para la función de uno, perder efectivos. Tomemos como ejemplo el Real Madrid. Con la llegada de Diarra la disposición táctica más conveniente parecía colocar a Guti por delante de él. No obstante no funcionó debido a que Diarra no podía sacar el balón, el equipo se ahogaba en la elaboración y Guti tenía que bajar, quedando el centro del campo inconexo con la delantera.

Para solucionar este problema se han probado varias soluciones. La que parece mas efectiva es el 4-2-3-1 que por ejemplo tan bien le funcionó al Depor de Irureta. Problema; se pierde un delantero, es decir movilidad y gol. Otra bastante corriente es desplazar al mediapunta a una banda. Se hizo con Zidane en el Madrid, con Gerrard en el Liverpool y con Kaká en el Milan. Esto es nefasto. Se pierde una banda (es decir profundidad) y se diluye el juego del mediapunta, por lo general uno de los jugadores más talentosos de la plantilla. Existe otra más drástica que consiste en jugar sin mediapunta, tan solo con dos medios recuperación- elaboración y dos puntas. Esto vuelve a los equipos algo planos y les resta creatividad.

Pero lo cierto es que ya casi no quedan medios completos, capaces de defender y organizar. Xabi Alonso, De Rossi, Cambiasso, Carrick en menor medida, son algunos de los pocos que pueden jugar solos por delante de la defensa. Bien es cierto que a lo mejor estos futbolistas no cuentan con la capacidad física y defensiva de los Diarra o Toure, pero con juntar las líneas, realizar una presión ordenada y tener el balón se compensa de sobra esta circunstancia. Y para terminar me quedo con una frase de Martín Vázquez. Preguntado sobre quién defendía en el Madrid de la “Quinta del Buitre” contestó “Pues el otro equipo, porque nosotros teníamos el balón”.

Un saludo a todos