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Resumen de Champions. La noche de Maxime Gonalons


Barcelona 1-2 Rubin Kazan

Esta jornada de Champions del martes 20 de Octubre de 2009 tiene muchísimo que comentar, pero seguro que se recordará por la machada del Rubin. Y es que plantarse en el Camp Nou sin tu delantero titular y llevarse los tres puntos tiene muchísimo mérito, por mucho que sea cierto que el Barça no carbura.

Los de Guardiola no tienen la clarividencia del año pasado y su condición física está lejos de ser la mejor. Pero lo más preocupante es que parece que sus estrellas no acaban de encontrar la forma. Ibrahimovic está haciendo muchos goles (hoy otro más) pero parece que no termina de asociarse con sus compañeros como hacía Eto’o; Messi parece que aún no ha vuelto de Argentina y Dani Alves, que hoy se ha lesionado, lleva varios partidos sin ser el jugador desequilibrante de las temporadas anteriores. Además, hay un dato relevante en la estadística de los culés: los goles. En los últimos tres partidos, dos de ellos en casa, dos goles.

Lo peor para el Barça, es que con esta derrota el grupo se aprieta. Inter y Dinamo de Kiev han empatado a dos en el Giuseppe Meazza (lo del Inter también es digno de estudio) y todo se decidirá en los tres enfrentamientos restantes y al Barça le quedan dos desplazamientos largos y complicados (Kiev y Kazan) y recibir al Inter en casa. Lo tiene en su mano, pero yo no me fiaría.

Stuttgart 1-3 Sevilla

Me da mucha envidia el Sevilla. Porque veo que hace unos años era un club con un presupuesto, una plantilla y una trayectoria similar a la del Betis y hoy en día se pasea por Europa con hechuras de equipo grande. El Sevilla es el ejemplo de lo que hace una buena planificación, una fantástica secretaría técnica y una sensacional cantera, potenciada por la gran labor de Pablo Blanco.

Esta noche faltaban Negredo, Palop y Konko, pero ha dado igual. Squilacci ha sido el héroe con dos goles, Javi Varas ha solventado con acierto el trabajo que ha tenido y gente como Lolo, ha ayudado a dar consistencia al medio campo. Con esto se demuestra que en este Sevilla 2009-2010 hay jugadores desequilibrantes, pero las ausencias se notan muy poco. La palabra que lo define: equilibrio.

Glasgow Rangers 1-4 Unirea Urziceni

danpetrescuEs el resultado más sorpendente de la jornada y yo que me alegro. Me alegro por Dan Petrescu, entrenador de los rumanos, que suele plantear los partidos de forma muy inteligente. Hoy, sin ir más lejos hizo un cambio en el minuto 20. Perdiendo 1-0, retiró a Nicu y metió a Onofras, de más calidad y de corte más ofensivo. La valentía del antiguo lateral del Chelsea, está fuera de toda duda.

También me alegro porque siempre me tiró más el Celtic (será por la cabecera de este blog, y por las rayas verdiblancas) pero sobre todo, me alegro porque se desmonta el mito de los escoceses en su campo. Ibrox Park no es peligroso desde hace ya varios años, y menos esta temporada, en la que los hombres de Walter Smith están en crisis galopante. El Rangers no es más que fútbol directo, fuerza en mediocampo y desprecio de la calidad salvo unas gotitas de calidad de Rothen (apagadísimo, por cierto). Y Nacho Novo, que es el único delantero ‘diferente’ se aburre en el banquillo.

Liverpool 1-2 Olympique de Lyon

Como en las buenas películas, dejo lo mejor para el  final. Con este lío de las teles no he podido ver el partido entero, pero he encontrado un resumen de unos 40 minutos. Así, a bote pronto debéis saber que con esta derrota, el Liverpool de Benítez se complica muchísimo la vida. Sólo tiene 3 puntos por 9 de los franceses y 6 de la Fiorentina. Tiene que ir a Lyon y recibir a los ‘viola’, además de ir a Hungría a jugar contra el Debrecen. En principio, el Liverpool depende de sí mismo, pero tal y como está jugando, no sé si eso es una buena o una mala noticia.

Este partido podría denominarse el ‘partido de los cambios’. Hoy volvía Gerrard, pero se ha resentido en el minuto 24 con lo que la pareja de mediocentros ha sido Fabio Aurélio-Mascherano. Adiós a la creación y así no se puede ganar a nadie, y menos a un Olympique de Lyon muy bien armado y que cuenta con jugadores de enorme calidad. Además, Benítez retiró a Benayoun para dar entrada a Voronin, cuando el israelí había sido el más incisivo de los reds.

En el Lyon, los cambios fueron, si cabe, más decisivos. En la última de las sustituciones de los de Puel, Lisandro dejaba el campo para dar entrada a ‘Chelito’ Delgado. Era el minuto 91 y a César Delgado se le ocurrió liarla. Aprovechó un pase de Pjanic para batir a Reina y silenciar Anfield.

gonalons

Pero el cambio más importante es el del jugador que da nombre al post, Maxime Gonalons. Cris choca con Kuyt y se tiene que retirar con un golpe en la cabeza. Nuestro protagonista, apenas sin calentar y con cara de miedo sale al campo. Con apenas 20 años y 6 partidos en primera, a este mediocentro defensivo, que lleva desde los 9 años en la academia del Lyon, le llegaba la gran oportunidad de su vida.

Otra vez como en las buenas películas, los sueños se cumplen. Y el de Gonalons se ha hecho realidad esta noche. No sólo ha parado a los atacantes del Liverpool, sino que se ha erigido en artífice de la remontada francesa logrando el que era el gol del empate.

Hace poco más de tres horas, Gonalons era un chaval casi anónimo,  en cuyo Facebook aparecía que era admirador de Gerrard. Ahora su equipo ha ganado al de su ídolo y ha sido en gran parte gracias a él. La única lástima es que por pocos minutos no hayan podido coincidir en el campo. Hubiera sido un duelo fantástico.

PD: Nunca pensé que un equipo pudiese girar en torno a un sólo jugador, pero el Liverpool sin Xabi Alonso, ha perdido el norte.

Cuando algo va bien…


[Por Fran Reyes]

Cuando algo va bien, todo va bien. Los rechaces te favorecen, las circunstancias de juego te ayudan, incluso el rival parece peor de lo que realmente es. Y cuando encima la dinámica es positiva, cuando los partidos son goleadas incontestables, esa sensación se acrecenta casi hasta perder la perspectiva.

El Barça se encuentra en estado de gracia. Cada jugador parece estar dando la mejor versión de sí mismo salvo contadas excepciones, y desde el primer minuto del partido el campo se desnivela hacia la portería rival. Sólo así se puede explicar que en 24 minutos ya hayas marcado cuatro goles.

El planteamiento del partido fue de libro, alejado de las habituales rotaciones usadas por Pep Guardiola. El entrenador blaugrana apostó esta vez por saltar al campo con la alineación de gala, con los mejores jugadores de la plantilla. Gonzalo Arconada, por su parte, también sacó lo mejor que tenía disponible: el Almería salió con su habitual 4-1-4-1, con Juanito de eje y Julio Álvarez llevando la manija del equipo sobre el campo. Negredo de estilete y el habitualmente seguro Pellerano como central de referencia. Sólo sorprendió la presencia de Guilherme en lugar de Mané.

Todos los planteamientos de Arconada se vinieron abajo en el minuto 4. Touré Yayá demostró ser un jugador mucho más técnico de lo que refleja su rol en el Barça y colocó un balón bombeado al área que no acertó a despejar Pellerano y tampoco a blocar un Diego Alves que ni siquiera llegó a salir de su arco. Eto’o pudo rematar sin necesidad de controlar la pelota y sin oposición de ningún rival. 1-0

La superioridad del Barça era incontestable, y fue cuestión de tiempo que llegara el siguiente gol. Minuto 9, Iniesta aprovecha un gran pase de Messi para sentar a Diego Alves y dar un pase de la muerte que repelió, de nuevo sin fortuna, Pellerano. La pelota volvió a caerle al astro argentino, que remató con mínima precisión… y con la suerte de que su balón llegó hasta Henry, que sólo tuvo que poner la pierna para introducirlo en las mallas. Segundo gol y un Almería sin argumentos ante la abrumadora posesión blaugrana.

Cuando diez minutos después Messi entró a trompicones hasta la cocina del área defendida por el Almería, la pelota llegó a Eto’o y el camerunés remató de tacón ya nadie se sorprendió. La afición barcelonista, en éxtasis, se limitó a abrir aún más los ojos. Y los sacó fuera de sus órbitas cuando Xavi cedió a Eto’o el cuarto gol, prácticamente a puerta vacía. También lo pudo meter Messi, igual de solo y franco a la portería que el ariete africano. Ningún jugador del Almería, aplastado por el rodillo catalán, siguió la jugada.

El Almería había perdido su espíritu, ese juego alegre y deportivo que le había valido las simpatías de todo aficionado al fútbol español. Se había convertido en un modesto como otro cualquiera, tropezándose con su realidad, incapaz de contestar al recital blaugrana. Todo eso se reflejo cuando, tras una serie de ataques infructuosos (se llegaron a acumular cuatro córners a favor de los rojiblancos en pocos minutos), Álvaro Negredo no soportó lo romo del juego ofensivo de su equipo y descargó su rabia con una entrada improcedente sobre Rafa Márquez. Expulsión inapelable que dejó al Almería sin su principal argumento ofensivo.

A partir de ahí, el Barça prácticamente dejó de atacar. Nunca se ha distinguido por ser un equipo que guste de hacer sangre ante equipos más pequeños o en circunstancias negativas, y una vez más lo demostró. Sólo la insaciabilidad de Dani Alves hizo que el Barça anotara un gol más, gracias a un potente trallazo del brasileño, que rubricó así su primer gol como azulgrana. Se va adaptando al equipo, y ello se está traduciendo en una mayor participación en el juego ofensivo.

Nada de lo que sucedió a partir de ahí, ni en la segunda parte, se puede resumir de mejor manera que ésta: no morder. Entró Hleb por el tocado Touré Yayá, entró Bojan por un Henry tan repleto de clase como inoperante, entró Víctor Sánchez por Dani Alves. Nada cambió la tónica: el Barça dejó de jugar, o mejor dicho dejó jugar al Almería. Y fue entonces cuando los andaluces mostraron su mejor cara.

Crusat, impreciso, dejó su sitio al tarifeño Mané. Éste formó un tándem temible junto al brasileño Guilherme, que se mostró muy incisivo. Si bien en defensa se vio superado por el tremendo Leo Messi (¿quién no?), en ataque tuvo una actuación más que decente. Mandó un balón al larguero al más puro estilo Roberto Carlos, realizó acciones de gran mérito y envió pases que bien pudieron acabar en gol de no ser por las acertadas intervenciones de un Rafa Márquez cercano a su mejor versión.

La segunda parte, sin embargo, tuvo también un deje bastante oscuro. Hubo hasta tres penaltis meridianamente claros, dos en el área almeriense y uno en la barcelonista, que se dejaron de pitar: los primeros por no ahondar en la herida, el segundo seguramente para compensar. Esto, aunque acertado desde un punto de vista psicológico, daba sensación de adulteración del partido. Por otro lado, una entrada bastante fea de Puyol a Mané (el de la Pobla de Segur llegó pasado de vueltas a un choque con el lateral almeriense) casi acaba en tangana de no mediar la tranquilidad del capitán blaugrana para admitir rápidamente su error y pedir perdón al jugador rojiblanco. Aceptadas las disculpas, el partido continuó.

El Barça no deja de fascinar con su juego a la afición. Guardiola ha fabricado un equipo digno de suceder al Dream Team de Cruyff, gracias a cuatro pilares bien definidos: un trabajo físico apropiado, un trabajo táctico que dota de fortaleza defensiva, un trabajo psicológico que inyecta ilusión a los jugadores y una jerarquía en el campo y el vestuario que les da referencias. Aún es pronto para saber si el equipo marcará época; hay que aprobar con nota la asignatura de Europa y mantener este ritmo en la Liga.

Pero, hoy por hoy, estos y otros objetivos parecen al alcance del Barça de Guardiola.